Granada CF

Vadillo, un solista al que cuidar dentro de un proyecto muy coral

Vadillo se está reencontrando con su mejor estado físico en su principio como rojiblanco. /P. MÉNDEZ
Vadillo se está reencontrando con su mejor estado físico en su principio como rojiblanco. / P. MÉNDEZ

Hacía seis años que el gaditano no jugaba dos encuentros oficiales completos de forma consecutiva; en Granada ha arrancado en un gran estado de forma

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Álvaro Vadillo es uno de los nombres propios en el inicio de esta temporada. No sólo ha destacado por su atrevimiento en ataque o por su disciplina defensiva, sino también por su actual estado de forma. Y es que hay que remontarse hasta seis años en el tiempo para ver a Álvaro Vadillo encadenar dos partidos totalmente completos sobre el campo. Fue en Segunda B con el equipo filial del Real Betis en octubre del 2012. El portuense completó los choques ante el Albacete y el Écija un año después de haberse roto el ligamento cruzado en el Santiago Bernabéu. Del siguiente choque, ante el Lucena, jugó 89 minutos saliendo como titular. Desde entonces, no había comenzado con tanta carga de minutos en las piernas, pues jugó más de 90 minutos (contando descuentos)ante el Elche y también ante el Lugo. A ello hay que sumar los 81 minutos que duró sobre el césped ante el Osasuna.

Es cierto que el Granada se ha destapado en las primeras semanas de competición como un equipo de autor, un proyecto basado en la humildad a la que obligaron una serie de obstáculos muy concretos que deben empezar a minimizarse una vez cerrada la ventana de fichajes. Pero, sobre todo, como una obra coral, una suerte de polifonía en cuya partitura todos los intérpretes son igualmente importantes y adquieren un muy parecido protagonismo. Sin embargo, en el fútbol es inevitable que aparezcan solistas, prodigios a los que es inútil obviar, pues su brillo es tan nítido como evidente cuando les llega la pelota. Ese es el caso de Álvaro Vadillo, al que se ve integrado, ilusionado y responsabilizado como defensor del escudo que porta desde julio.

No hay que olvidar que el gaditano llegó a Granada tras un nuevo parón en su progreso y ver cómo el foco de El Alcoraz se alejaba de él. Al talentoso extremo andaluz le ha dado la espalda el fútbol en su pasado, atravesando dos lesiones duras que pudieron minar su confianza, pero nunca su calidad. Tampoco sonrió la suerte al Granada la pasada campaña, dinamitando el que era su proyecto presente e hipotecando el futuro (en el que nos encontramos). Se daban así las condiciones idóneas para que, de la mano, jugador y equipo reconstruyeran su ilusión. El único condicionante es el estado físico de un Vadillo acostumbrado a las lesiones.

Su etapa en Granada no ha podido empezar mejor. Sin contar la pretemporada, que el canterano bético exprimió sin ningún problema físico reseñable, los minutos oficiales que ha completado representan un dato muy optimista al que acompaña el rendimiento actual del atacante, que ha caído de pié en Los Cármenes. De hecho, su última faena acabó rubricándola con una asistencia y un gol desde los once metros.

La composición musical de Diego Martínez contempla cualquier inconveniente que pueda darse y su partitura no se alejará de lo coral a pesar de contar en su orquesta con finos solistas. Pero es evidente que el espectador disfruta con sus solistas. Entre ellos Vadillo, en el que se confía y por el que se reza para que siga 'tocando' así.

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