Granada CF

«Siempre recordaré mi gol en Sevilla, nos dio la salvación»

Babin en un entrenamiento con el Sporting/El Comercio
Babin en un entrenamiento con el Sporting / El Comercio

Babin, jugador del Sporting, jugará por primera vez en Los Cármenes desde que se marchó del Granada en 2016

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Cuando Gino Pozzo decidió vender el Granada al empresario chino John Jiang en 2016. la vida de casi todos los integrantes de aquel equipo cambió. La decisión conllevó una revolución interna en la entidad y la llegada al banquillo de Paco Jémez supuso arrasar con casi todos los miembros de aquella plantilla con contrato, amparándose en las promesas de un director deportivo (Javier Torralbo 'Piru') de dar un enorme salto de calidad que nunca se cumplieron.

Una de las víctimas de estas decisiones fue Jean-Sylvain Babin, que después de 64 partidos oficiales con el Granada se marchó al Sporting. Ahora vive en el conjunto asturiano una delicada situación, con el equipo a sólo dos puntos del descenso cuando aspiraba a todo lo contrario. Tras el cambio de técnico, José Alberto organizó doble sesión de entrenamiento en la ciudad deportiva de Mareo con una miniconcentración desde la que Babin atendió a IDEAL.

El francés recuerda que en Granada ya vivió alguna concentración en mitad de temporada en Marbella, una buena medida porque «había algunos que salían de fiesta (risas), aquel vestuario era complicado», reconoce con cierta sorna. Se pone serio para hablar del presente, ya que «la situación es bastante jodida con la destitución de Rubén Baraja. Llevamos siete partidos sin ganar. Ahora sólo tenemos que pensar en ganar el partido en Granada. Ha llegado José Alberto como entrenador con nuevas ideas y esperamos hacer un buen partido el viernes», reconoce el jugador del Sporting.

A dos puntos del descenso, el equipo asturiano ha cambiado sus prioridades. «El objetivo a principio de temporada era pelear por el ascenso, pero estamos en una situación en la que tenemos que ser más humildes. La realidad es que estamos a dos puntos del descenso. Tenemos que olvidarnos de si debemos pelear por el 'play off' o por el ascenso directo e ir partido a partido», reconoce el central francés de origen martiniqués.

La situación se precipitó tras perder el derbi asturiano frente al Oviedo, que ha provocado que «estamos tristes por nosotros y por los aficionados porque aquí, en Asturias, el derbi es lo más grande». Babin admite que «dimos una mala imagen, sobre todo en la primera parte. Nos ganaron las disputas, las segundas jugadas y encajamos dos goles a balón parado, un aspecto en el que hasta la fecha estábamos fuertes». La realidad es que «estamos tocados pero lo mejor que tiene el fútbol es que te da una nueva oportunidad cada semana». Esta la ocasión de resarcirse le llega en Granada, una ciudad que no le es indiferente.

Aquí vivió dos temporadas (entre el 2014 y el 2016) intensas pero bonitas. Fue el club que le dio la oportunidad de jugar en la máxima categoría del fútbol español tras escalar desde el Lucena en Segunda B y el Alcorcón en Segunda. «Estoy muy agradecido al Granada porque jugué en Primera división gracias a ese equipo. Tengo un gran recuerdo de aquellas dos temporadas, de la afición, de los compañeros, del club», rememora desde Gijón. Babin tiene grabado para siempre un recuerdo de aquella etapa: «Mi gol en Sevilla, el que nos dio la permanencia, de cabeza a centro de Isaac Cuenca». Fue una temporada muy sufrida pero «siempre recordaré con cariño mi paso por Granada».

Sólo tres años en la élite «quizá sí» le parezcan demasiado efímeros, «pero no pierdo la esperanza de volver a jugar en Primera. Estoy en forma, en mi peso más bajo desde hace veinte años y espero volver a jugar en Primera, con el Sporting o con otro club».

La lista negra

Paco Jémez lo apuntó en su lista de descartes junto a la mayoría de compañeros. Aquello, a su entender, fue un gran error por parte del club. «Sí me dio pena la forma de salir, porque cuando mejor estábamos a nivel de vestuario, más unidos, con la marcha de Quique (Pina) y de Juan Carlos (Cordero), se cambió casi toda la plantilla». Se marchó al Sporting, con el que descendió a Segunda de la mano del Granada.

Desde la distancia ha observado la evolución del modelo de Jiang, con nuevos cambios internos que han ayudado a pasar página. «Para subir a Primera división no hacen falta nombres, hacen falta hombres. El Granada ahora está haciendo las cosas muy bien, ha aprendido de sus errores, y me alegro por ellos», insiste.

Reconoce que la buena marcha del conjunto rojiblanco no le sorprende porque, aunque el presupuesto ha disminuido considerablemente, «han hecho un buen trabajo en los despachos. Ha fichado bien, hay mucha gente española, menos extranjeros, gente que conoce la Segunda división. Eso es una ventaja». Cuenta que sigue a su ex «desde lejos por mi paso por Granada y me alegro de que las cosas le vayan bien», aunque «espero que no le salgan tan bien este viernes», puntualiza, como es lógico, desde su mirada sportinguista.

Con esta suma cinco temporadas en la 'división de plata' y asegura que «es la más difícil a la que me he enfrentado. Hay ocho o nueve equipos con el mismo objetivo a principio de temporada. Todos los partidos son muy disputados. Está muy bonita la Segunda este año».

En Gijón se ha vuelto a hacer fuerte y es uno de los capitanes, sin embargo, tuvo un año de reflexión fuera de esta ciudad por culpa de un conflicto de intereses. «Cuando terminé la temporada (2016/17) yo tenía permiso del director deportivo de entonces, Nico Rodríguez, y de Rubi, que era el entrenador, para jugar con mi selección (Martinica) la Copa de Oro. Se fueron los dos y la gente que llegó al club no estaba de acuerdo con esa decisión. Al final no pude jugar la Copa y acabé saliendo cedido a Israel (Maccabi de Tel Aviv). Pero valoro la experiencia como muy positiva. Trabajé a las órdenes de Jordi Cruyff. A nivel futbolístico fue una buena experiencia, jugué la Europa League, aprendí mucho», relata.

El del viernes será su primer partido en Los Cármenes tras su marcha en verano de 2016. Tuvo la oportunidad de jugar con el Sporting al curso siguiente, pero «en septiembre me fui con la selección y me lesioné en el gemelo, por eso no pude estar». Afirma que tiene «ganas de jugar en Los Cármenes después de tanto tiempo» y anhela tener «un buen recibimiento de la afición».

Del partido vaticina que será «igualado». «Tenemos necesidades distintas, nosotros queremos puntuar para salir de la zona de abajo y ellos (el Granada) para seguir arriba», explica. «Va a ser un partido de ida y vuelta. En las transiciones el Granada es muy bueno y nosotros también queremos serlo con el nuevo entrenador», añade.

 

Fotos

Vídeos