GRANADA CF

Sensaciones reales, datos ficticios

Sensaciones reales, datos ficticios
/PASCU MÉNDEZ

El Granada de Paco Jémez, como el de Diego Martínez, también comenzó la pretemporada sin encajar goles en sus cuatro primeros partidos

ANTONIO NAVARRO GRANADA

Comentaba Víctor Díaz a la conclusión del Elche-Granada, el último de los dos partidos amistosos que el conjunto rojiblanco disputó durante su 'stage' en Orihuela, que a su equipo le quedaba «mucho» por mejorar en la parcela defensiva a pesar de que «llevamos sin encajar un gol unos cuantos partidos». Cinco exactamente. El discurso del defensor hispalense iba mucho más allá de la humildad y de la prudencia. Por su trayectoria, Víctor Díaz es uno de los pesos pesados dentro del vestuario rojiblanco y sabe bien que lo que muestran los resultados de pretemporada puede ser una verdad engañosa.

Y esto se debe a que tanto los técnicos como los propios futbolistas cuando juegan los primeros meses de verano lo hacen sin la presión de conseguir un buen resultado que los acerque al objetivo marcado ni tampoco pensando en dar una buena imagen que contente a su afición. Si ambas cosas se consiguen mejor que mejor, pero cada duelo de pretemporada es un ensayo en el que está permitido el error, pues lo principal es sacar conclusiones de cara al campeonato liguero, donde el resultado que refleje el marcador tras el pitido final sí que tiene una importancia suprema.

Una buena demostración de que la prudencia es una buena compañera de viaje y de que los datos que se acumulan en las pretemporadas hay veces que no se corresponden con la realidad se puede observar retrocediendo dos años exactos en la actualidad del Granada CF. El verano de 2016 el equipo que comandaba Paco Jémez inició la pretemporada de la misma forma que el de Diego Martínez: sin encajar goles. Los granadinos superaron en los primeros cuatro enfrentamientos amistosos al Mar Menor (0-6) y al Bristol City (0-2) y empataron con un combinado de Argelia (0-0) y con el Al Ahli (0-0). Después los resultados obtenidos no fueron malos (dos victorias ante Córdoba y Mallorca y una sola derrota ante el Sevilla en el partido de presentación), pero cuando arrancó la competición oficial lo visto antes tuvo pocas semejanzas con la realidad. El Granada de Jémez fue un equipo muy vulnerable en defensa, que encajó un número de goles espantoso (15 en los seis primeros partidos) que terminó propiciando que la cabeza del técnico rodase a finales de septiembre, pues el trabajo en el área contraria era arduo después de que la estrella del equipo, José 'Tin' Ángulo, fuese sancionada por un positivo en cocaína y un joven argentino de 19 años, Ezequiel Ponce, se encontrase con la titularidad casi de casualidad, una condición que luego perdería en favor de Kravets, que llegó al club en los últimos días del mercado de fichajes, con la temporada en marcha.

El Villareal (con un gol mar cado), Las Palmas (con cinco), el Eibar (con dos), el Betis (con dos), el Athletic Club (con dos) y el Alavés (con tres) pusieron contra las cuerdas a un Paco Jémez que terminó siendo el primer técnico cesado de la era John Jiang. Guillermo Ochoa, que era el portero titular de aquel equipo, acabó siendo el guardameta más goleado del campeonato con 80 goles en contra. Un caos gigantesco.

Diego Martínez intentará que 'su' Granada no se parezca en nada al de aquella aciaga campaña. El equipo rojiblanco empezó su pretemporada 2018/19 sin recibir goles ante Marbella (0-1), Extremadura (0-2), Getafe (0-0) y Elche (0-0). Tampoco encajó en el partidillo de entrenamiento que disputó en la Ciudad Deportiva ante el Real Jaén (victoria 2-0), un enfrentamiento amistoso a puerta cerrada que tuvo sus propias reglas, algo diferentes a las de un partido convencional. Después ha llegado la hasta ahora única derrota de la pretemporada en el campo del Cartagena (3-2), otro partido de contrastes en el que los granadinos ciertamente encajaron tres goles ante un rival de una categoría inferior pero en el que, a juicio de su técnico, también disputaron «los mejores minutos de la pretemporada». A este Granada ya solo le queda el compromiso ante el Málaga para que las pruebas y las sensaciones dejen de ser más relevantes que el resultado, que es lo que primará en Elche y en los 41 partidos siguientes, más lo que el equipo sea capaz de alcanzar en Copa.

Por ahora hay detalles por pulir y ante otros, como el fallo de Rui Silva en el primer gol cartagenero o la lesión de Aarón mientras le disputaba el puesto al meta luso, el Granada no tendrá más remedio que adaptarse pues la competición es larga y seguro que el equipo tendrá la oportunidad de saborear dulces victorias manteniendo la portería a cero, amargas derrotas en las que haya mayor espacio para la autocrítica que para la satisfacción y algún que otro empate que tendrá mejor o peor aroma en función de las circunstancias.

Ataque normal

Si los números que ha acumulado el Granada en defensa son más que satisfactorios -cinco porterías a cero en seis encuentros- los que ha dejado en ataque son algo más discretos. Esto puede corresponderse con lo que se verá en Liga o no, como ya se ha comentado. Todos los delanteros han marcado: Juancho (ante Marbella y Cartagena), Rodri (ante el Cartagena), Ramos (ante el Jaén) e incluso Joselu (ante el Jaén), a pesar de que este último no tiene garantizada su continuidad en el equipo y eso ha influido en que no haya jugado ni un minuto en los tres últimos amistosos. La aportación de Baena y de Puertas ha servido para redondear unos números destinados a caer en el olvido tras el encuentro del próximo sábado ante el Málaga: siete goles marcados en seis partidos jugados. Y 255 minutos sin ver puerta, los que transcurrieron desde que el equipo celebró el tanto de Baena en Marbella hasta que festejó el primero de Rodri en Cartagena, quedándose sin anotar en sus duelos ante Elche y Getafe.

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