Entrevista

Rodri: «Los goles no han llegado en abundancia, pero están entrando cuando importa»

Rodri posa con cuatro balones, tantos como goles lleva, a la espera de recoger pronto el quinto. /A. Aguilar
Rodri posa con cuatro balones, tantos como goles lleva, a la espera de recoger pronto el quinto. / A. Aguilar

Hace un año, el sevillano luchaba sin éxito por no descender de Segunda con la Cultural Leonesa y ahora es el nueve de todo un aspirante a Primera | El delantero analiza su temporada antes de un partido en Albacete que puede valer más de tres puntos

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Rodrigo Ríos (6 de junio de 1990, Soria) debe ser el único acróbata que se arriesga a hacer su más célebre pirueta cuando la red está rota. Él mismo es quien se encarga de agujerearla antes. Su paso por canteras como la del Sevilla o el Barcelona le aupó a lo más alto del profesionalismo deportivo. Sin embargo, fue el tiempo en la calle con los amigos el que le dotó de la inventiva necesaria para perder el vértigo en su celebración. Un sevillano que vino al mundo en la fría Soria. Un delantero que se desfonda en defensa. Un jugador que pone, literalmente, bocabajo cada estadio en el que materializa una ocasión. Él es Rodri, quien cocina 'vuelta y vuelta' el gol rojiblanco.

– ¿Qué siente al poner bocabajo Los Cármenes, literalmente, con esa voltereta tras marcar?

– Es una sensación difícil de explicar. Lo hago por impulso, sin pensarlo. Es algo muy guay.

– ¿De dónde surge esa celebración?

– De pequeño pasé mucho rato con amigos en la calle y la piscina. Aprendí a hacerla y la llevé al fútbol.

– Antes hay que meterlos, ¿es más difícil marcar en Segunda?

– Es una categoría difícil para los delanteros. Muchas veces los partidos son muy cerrados y tienes los defensas muy encima, así que cuesta hacer goles.

– Ha existido debate sobre la falta de gol en los delanteros del Granada, ¿cómo lo llevó?

– Tanto Adrián como yo o hemos llevado bien, aunque nos hubiera gustado llevar 20 goles. Creo que hemos aportado otra cosa y nuestro trabajo sirvió para que el equipo esté donde está. Los goles no han llegado en la abundancia que quisiéramos, pero están entrando en los momentos importantes.

– ¿Se ha sido injusto con ese otro trabajo de los delanteros?

– No sé si no lo han valorado fuera, pero sí lo valoran dentro, que es lo importante, que lo haga el entrenador, los compañeros, el club. Los dos delanteros estamos tranquilos.

– ¿Cómo debe ser el partido perfecto para que termine satisfecho?

– Yo soy muy cabezón. Si no meto, me voy pensando que no he hecho un buen partido. Luego está bien escuchar de tus compañeros que sí has hecho buen trabajo aunque no hayas marcado. Pero el partido perfecto, más allá del esfuerzo, es acabar marcando gol.

– ¿Cómo es su relación con Adrián Ramos?

– La relación es de diez, no sólo con Adrián, sino la que tenemos todos. Pocas veces he vivido un vestuario así y se ve que nos llevamos todos muy bien dentro y fuera del campo. Hubo fases en las que jugó Ramos, otras yo, pero lo importante es tener esa competencia interna. Como jugador, Adrián tiene un pasado casi inmejorable, no todos juegan en el Borussia Dortmund. Ya me habría gustado. Él sigue rindiendo.

– ¿Y con Diego Martínez?

– Está sabiendo llevar muy bien el vestuario y tenernos a todos enchufados para cuando haga falta. Al que no juega lo tiene concentrado para cuando le toque y al que juega lo tiene enchufado para que siga a ese mismo ritmo.

– ¿Qué pide a sus delanteros?

– Nos está pidiendo lo mismo que pedía al principio de temporada: que sigamos disfrutando el día a día y preparando el partido de cada semana. El 'Pasito a Pasito' parece un tópico, pero es importante para nosotros. Diría que clave.

– Otra de las claves parece ese trabajo defensivo que hace todo el equipo, no sólo la defensa.

– Sí, dicen que la mejor defensa es un buen ataque. Estamos defendiendo desde el delantero hasta el portero. También hay que darle su mérito a los defensas. Somos el menos goleado y no es casualidad.

– Usted los disfruta en el partido, pero los sufre en los entrenamientos, ¿tan difícil es batir a Rui Silva y la defensa del Granada?

– (Ríe) En los entrenamientos los tengo en contra y eso hace que mejoremos los delanteros y estemos más alerta para definir luego en las ocasiones que tengamos. Hay que llevar al partido lo que preparamos esa semana.

– ¿Suele ver los partidos de los rivales directos?

– Yo soy un futbolista atípico, quizá. Me encanta jugar al fútbol, pero me gusta mucho menos verlo. No sigo ninguna liga, ni la nuestra, sólo algún partido de amigos a los que sigo. Eso hace que no piense en los otros equipos, sólo en el mío.

– Hace un año estaba luchando por no descender con la Cultural, ahora lo hace por ascender, ¿en qué ha cambiado Rodri?

– Ha cambiado en cosas y para mejor, pero por ejemplo el año pasado hice 12 goles y este llevo sólo cuatro. Sí creo que he dado muchas cosas al equipo que han ayudado. Los dos años están siendo muy diferentes y es lo bonito del fútbol. Un año quieres retirarte y al otro te toca vivir esto y lo disfrutas.

– ¿Es complicado mantener el discurso del 'pasito a pasito' cuando quedan tan poco?

– Es que no es un discurso, para nosotros es casi una religión. Esa mentalidad es algo natural ya y positivo, porque estamos donde estamos por pensar en el corto plazo. No es difícil mantenerlo, sale sólo.

Y en el corto plazo, Albacete.

– Puede llegar a ser un partido más importante que otros porque es un rival directo y si ganas son victorias de 'cuatro puntos'. Hay que salir como salimos el anterior, al 200% para ponernos por delante pronto y luego saber sufrir cuando toque.

– ¿Cómo se gana al Albacete?

– Metiendo una marchita más, aunque está difícil porque el equipo está muy bien. Creo que en casa supimos hacerle daño. El fútbol a veces no es justo y nos llevamos un empate. En la ida supimos hacerlo y lo haremos ahora.

– ¿Cómo sentó en el vestuario que se juegue un lunes, dificultando el desplazamiento de la afición en un partido de 'cuatro puntos'?

– La verdad es que es un rollo para la afición, porque la gente trabaja y es más difícil desplazarse. El equipo está preparado para jugar cualquier día, así que en ese sentido no será un problema. Además, tenemos más días para descansar y preparar el partido.

– Había jugado ya en Los Cármenes con otras camisetas, ahora disfruta de la afición rojiblanca.

– Sí que he jugado aquí en contra. La permanencia el año de Almería casi que nos salvamos aquí. No matemáticamente, pero sí virtualmente. Es difícil jugar en contra del Granada porque la afición la estoy viviendo ahora en primera persona y se portan de diez. Los animamos a que sigan así y más.

Tras esa celebración hay toda una historia. Rodri es un jugador habituado al hostil debate del gol y capaz, por ello, de dar la vuelta a la opinión de los que ven en él falta de gol y no derroches de esfuerzo. Capaz de protagonizar un ascenso un año después de probar la cara más amarga del fútbol. El sevillano, al que no le gusta sentarse ante la televisión a ver un partido, mantiene enganchados a miles de granadinos a la pantalla cada vez que juega lejos de Los Cármenes. Quizá firme con uno de sus mortales, su condición de leyenda inmortal rojiblanca. Sería, sin duda, su acrobacia más bonita.