Granada CF

Recuerdos de días que fueron accidentados

El colegiado aragonés Clos Gómez (izquierda) acompaña a su asistente al vestuario. /REUTERS
El colegiado aragonés Clos Gómez (izquierda) acompaña a su asistente al vestuario. / REUTERS

El penúltimo Granada-Mallorca terminó jugándose a puerta cerrada y el último se decidió en el minuto 89

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Que mañana domingo se juegue en el Nuevo Los Cármenes un Granada-Mallorca traerá a la memoria de muchos aficionados el hecho de que los dos últimos encuentros que han jugado estos dos clubes en suelo granadino pueden definirse de muchas maneras, con casi todos los adjetivos menos 'normales'.

La plazoleta

Después de pasar varias décadas alejado el uno del otro, el calendario de la Primera división quiso que el Granada CF y el Real Mallorca quedasen citados en el coliseo del Zaidín el 20 de noviembre del 2011. Era un duelo especial y no solo por la importancia que tenían los puntos para ambos equipos, establecidos en la zona baja de la tabla desde el inicio de la competición, sino porque durante los días previos al partido todo el mundo del fútbol se había volcado con una de las estrellas del equipo granadino: el mediapunta Carlos Martins, que atravesaba una dura crisis familiar al encontrarse su hijo Gustavo, de tres años, enfermo de aplasia medular, lo que en la práctica hacía necesario un transplante de medula para que la vida del pequeño dejase de correr peligro. Las imágenes de dolor del futbolista portugués del Granada a la conclusión de un Portugal-Bosnia habían dado la vuelta al mundo después de que Cristiano Ronaldo hiciese público el problema que atravesaba su compañero de selección.

El Granada y el granadinismo unieron sus fuerzas por una causa que bien merecía la pena y en las horas previas al encuentro desde el club rojiblanco se promovió la campaña 'Hazte donante' para concienciar a la ciudadanía acerca de la importancia que puede tener este gesto, llenándose de hinchas rojiblancos los puestos de recogida de datos que quedaron habilitados alrededor del Nuevo Los Cármenes para que toda persona que de manera voluntaria quisiera donar sangre y convertirse en donante de medula pudiera hacerlo. Esta ola de solidaridad -nunca vista ni repetida hasta ahora en el estadio del Zaidín- le dio aún más emotividad a un partido en el que el técnico rojiblanco, Fabriciano González 'Fabri', decidió alinear de inicio al gran protagonista de la noche: Carlos Martins, más motivado que nunca y deseoso de devolver sobre el campo el cariño recibido por parte de su afición. Por si todo esto fuera poco, en la previa del encuentro se rindió homenaje a Manuel Molina 'Lina', el jugador que más partidos ha disputado con la camiseta del Granada, y en el minuto 17 todo el estadio ovacionó a Carlos Martins -que vestía con este dorsal- lo que hizo que las 21.000 almas que llenaban los asientos de Los Cármenes estuviesen más entregadas que nunca pese a que el encuentro había comenzado a las diez de la noche. Un gol del conjunto bermellón, firmado por Víctor Casadesús en la primera mitad, había entristecido aún más al granadinismo pero tras el descanso Siqueira subió el 1-1 al marcador y Carlos Martins completó una jugada sensacional y disparó con toda su alma, desde fuera del área, para marcar el 2-1 provisional. El estadio enloqueció. Aquello debía ser un presagio: algo bueno estaba destinado a sucederle al Granada, a Martins y a su hijo. Pero algo empañó la felicidad rojiblanca tan solo dos minutos después del tanto del atacante luso. Javier Aguilar, asistente del colegiado Clos Gómez en aquel encuentro, recibió un paraguazo en la cara y el partido fue inmediatamente suspendido. Según relató el entonces presidente del club, Quique Pina, el paraguas fue arrojado por un menor de 15 años de manera «involuntaria», siendo un desgraciado incidente que la Policía estuvo investigando en las semanas posteriores. Al choque le quedaba media hora para acabar y esos minutos se jugaron dos semanas después a puerta cerrada. Perder el factor campo perjudicó al Granada, que acabó cediendo dos puntos ya que el duelo finalizó en empate a dos.

En el último minuto

Con menos emotividad, pero con mayor importancia por tratarse de un duelo en la jornada 26 se jugó el Granada-Mallorca del curso 2012/13, el último hasta la fecha. Nolito desató la euforia de la grada con su primer gol como rojiblanco a los nueve minutos de partido, pero los tantos de Alfaro (m.12) y Hemed (m.89) le dieron el triunfo al equipo balear y dejaron muy tocado al Granada, que terminó por sobreponerse al golpe y acabó salvando la categoría.

 

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