Granada CF

La primera cruzada de los hermanos San Emeterio

La primera cruzada de los hermanos San Emeterio
/ANDRÉS FERNÁNDEZ

El Granada-Lugo del domingo será el primer enfrentamiento liguero entre los dos gemelos cántabros Borja y Fede

ANTONIO NAVARRO GRANADA

El 16 de marzo de 1997 la familia San Emeterio celebró la llegada al mundo de dos hermanos gemelos: Borja y Fede. Nacidos en Torrelavega, desde pequeños tuvieron claro que querían entregarse al fútbol y crecieron en el Textil Escudo, un modesto equipo de la localidad cántabra de Cabezón de la Sal. Su desparpajo y su manera de entender el juego hicieron que posteriormente terminasen 'fichando' por el club más representativo de la comunidad: el Racing de Santander. Al tener la misma edad la evolución de ambos iba de la mano. Eso sí, a pesar de su parecido físico había una buena manera de distinguirlos. Borja -hoy jugador del Lugo- siempre se ha ubicado en el carril diestro mientras que Fede -recién fichado por el Granada- solía actuar de mediocentro, aunque sus entrenadores lo han utilizado de chico para todo y también ha llegado a jugar de defensa central y de lateral.

No obstante, diferenciarlos a primera vista no es una tarea especialmente sencilla. Borja San Emeterio relataba en una reciente entrevista que en su etapa de infantiles hubo un partido en el que Fede actuó de titular, fue sustituido y él, su hermano gemelo, entró en la segunda parte. Los rivales se quejaron de que el mismo jugador no podía salir y después volver al terreno de juego así que el árbitro detuvo el encuentro, comprobando más tarde que no había ninguna infracción porque Fede y Borja son personas distintas.

Su crecimiento en las categorías inferiores del Racing de Santander los llevó a debutar pronto con el primer equipo, anclado en Segunda B desde hace cuatro temporadas. Fede, al que sus amigos conocen como «pitbull» por su agresividad en el terreno de juego, lo hizo con tan solo 16 años y unos meses después su hermano Borja volvía a compartir vestuario con él. Su crecimiento no solo los empujó al primer equipo, sino que los llevó a ser unos habituales en las convocatorias de la selección española sub 19. Borja pudo celebrar la consecución del Europeo que 'la rojita' levantó en Grecia en 2015, pero Fede tuvo que perderse la cita por una inoportuna lesión.

Habituales en las alineaciones de Pedro Munitis, técnico del Racing, los hermanos San Emeterio alcanzaron la fase de ascenso a Segunda defendiendo los colores de su equipo de siempre en la temporada 2015/16, aunque les tocó vivir la cara amarga del fútbol porque no pudieron lograr el ansiado salto de categoría. Ese verano una puerta se abrió destinada a cambiar su futuro para siempre. El Sevilla los fichó por una cantidad cercana a los 800.000 euros, según publicaron varios medios locales. Borja y Fede dejaron Cantabria y se pusieron a las ordenes de Diego Martínez, que sacó lo mejor de ellos para que el Sevilla Atlético no pasase apuros para mantenerse en el año de su regreso a la Segunda división (2016/17). La pasada campaña nuevamente la encararon juntos, siendo Tevenet el técnico encargado de conducir al filial sevillista. Su protagonismo en el equipo aumentó -Borja jugó 23 partidos y Fede 39- pero los resultados en esta ocasión no acompañaron y el Sevilla Atlético perdió la categoría. Este verano, por primera vez en su vida, han tomado caminos diferentes pero la magia del fútbol los volverá a unir el domingo en Los Cármenes. Serán enemigos durante 90 minutos y hermanos para siempre.

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