Fútbol

Preocupación en Primera y Segunda tras el pacto presupuestario de PSOE y Podemos

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El Gobierno tiene entre sus deseos controlar y acotar la incidencia de la publicidad de las casas de apuestas, fundamentales hoy día en el deporte rey

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

La Liga y cada uno de los equipos que la integran no concilian el sueño del mismo modo desde que el Gobierno de Pedro Sánchez y Podemos firmaran un acuerdo de cara a los presupuestos generales del año 2019. Son varios los motivos que derivan en pesadilla para Javier Tebas y los responsables económicos de los clubes de Primera y Segunda. El primero incidiría en el capítulo de los patrocinios, ya que a raíz del pacto presupuestario se implementaría una restricción publicitaria en las casas de apuestas similar a la que se ejerce sobre las tabacaleras. Aunque las propias empresas del sector confían en que las medidas no sean drásticas y sólo influyan en la inversión en los medios convencionales, la preocupación en los clubes es palpable. A día de hoy, casi todos los equipos de Primera y Segunda cuentan con una casa de apuestas entre sus principales mecenas. El Granada, sin ir más lejos, tiene un acuerdo con la empresa valenciana Pastón, que luce su logo en el pantalón de los rojiblancos.

Las cantidades de dinero ligadas al mundo de los vaticinios deportivos es inabarcable, moviéndose millones cada año en este apartado (más de 103 millones de euros en España en conceptos de publicidad el pasado curso). El sector mueve más de 500 millones y ha doblado el número de usuarios en los dos últimos años, derivando en una inevitable ludopatía que afecta sobre todo a la juventud que, animada por el bombardeo publicitario, busca el dinero fácil en las apuestas deportivas. La propia competición en Primera y Segunda tiene a Sportium como principal anunciante. «Con respecto a la regulación del mercado de las apuestas deportivas, es probable que las modificaciones nos afecten, sin que conozcamos aún el alcance de las mismas», dice La Liga en una carta enviada a todos los clubes, reconociendo el estado de inquietud.

Subida del IRPF a la 'élite'

El otro gran problema que para La Liga podrá tener el acuerdo de PSOE y Podemos es la subida de impuestos a las altas rentas, como la de casi todos los jugadores de Primera y Segunda (el 75% de ellos según las primeras estimaciones). Aunque el salario mínimo de La Liga 1|2|3 está fijado en unos 77.000 euros, pocos son los que no lo superan ampliamente hasta situarse en los 130.000. Canteranos y jugadores inscritos en casos extremos como los de Córdoba o Reus son los que no llegan a esas rentas altas que verían incrementados sus impuestos. Esta subida repercutiría evidentemente en los salarios y el esfuerzo destinado a 'atar' a los titulares, abriéndose una brecha en la pirámide salarial de cada club y complicando más aún la situación de mercado actual.

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