Entrevista

Pozo: «Hemos construido una familia en el vestuario en la que todos vamos a una»

Pozo posa para IDEAL tras el entrenamiento de ayer, en el que conoció la noticia de su convocatoria con España sub 21, con tres siluetas que forman los colores de la bandera./A. AGUILAR
Pozo posa para IDEAL tras el entrenamiento de ayer, en el que conoció la noticia de su convocatoria con España sub 21, con tres siluetas que forman los colores de la bandera. / A. AGUILAR

El joven futbolista sevillano agradece al cuerpo técnico y a sus compañeros la primera llamada con España sub 21, que conoció ayer

RAFAEL LAMELASGRANADA

Tras una fachada juvenil y un físico menudo se esconde un arma de destrucción masiva para los rivales del Granada. A sus 19 años, Alejandro Pozo se está convirtiendo en una de las referencias ofensivas del conjunto rojiblanco, al que llegó cedido por el Sevilla. Tiene varios motivos de celebración. Por un lado, que su actual equipo esté primero en la tabla clasificatoria. Por otro, que le acaben de citar para la selección española sub 21.

–¿Qué supone esta llamada?

–Ir con la sub 21 es un premio a la temporada que estoy realizando. Quiero dar las gracias a los compañeros y al cuerpo técnico porque con ellos me ha llegado esta oportunidad, que ya va siendo palabras mayores. Son cosas que uno sueña desde pequeño.

–La faena para el Granada es que se pierde el partido ante Las Palmas.

–Es un partido muy bonito, pero voy a intentar llegar para el siguiente, ante el Sporting, y estar a tope.

–Usted es un chico precoz, que quema etapas desde el principio, pero parece asumir estos cambios muy bien, con cierta normalidad.

–He tenido la suerte de debutar joven en el fútbol profesional y en parte es gracias al míster –Diego Martínez, en el Sevilla Atlético– que pude aprovechar la ocasión. Este año estoy disfrutando en Granada haciendo mi juego, que es lo que más me gusta, y ojalá tenga una buena carrera por delante.

–Al parecer, Joaquín Caparrós no quería que saliera del Sevilla este verano. Le tiene mucha fe. ¿Qué cree que puede suponer su actual experiencia en el futuro?

–Yo creía que lo mejor para mí era salir cedido. Joaquín al final puso de su parte. Había más equipos, pero el Granada fue el que más me gustó. Aquí estoy feliz. Contento de formar parte de esta gran familia y yendo pasito a pasito.

–¿Qué grado de importancia ha tenido la presencia de Diego Martínez?

–Él contactó conmigo y sabía que había más equipos detrás. Me dijo lo que espera de mí y me tiró mucho el hecho de que fuese él quien me sacara en Segunda división. Todo resultó más fácil tras hablar.

–Hace un año lio una traca en Los Cármenes que contribuyó a arrebatarle el liderato al Granada. El domingo ha de trabajar para mantenerlo. Cómo cambia la vida, ¿no?

–(Risas) La verdad es que sí. Encima en el mismo horario, pero espero que esta vez sea con victoria para el Granada, que es lo importante, y así seguir disfrutando en lo alto.

–Convendrá en que ha caído de pie en esta ciudad.

–Desde el primer día que llegué aquí me acogieron de manera espectacular. El día de mi debut me aplaudieron muchísimo en Los Cármenes y eso me puso la piel de gallina. En el último partido me llevé una ovación que nunca había recibido en un estadio y me emociona recordarlo.

–En ese encuentro en casa, durante la celebración de su gol, se besó el escudo. ¿Tanto le ha calado este club ya?

–Me salió así, era una manera de darle las gracias a la afición por el apoyo que me ha dado. Era una muestra de cariño a la gente de la grada.

–Porque usted es sevillista, ¿no?

–Sí, desde pequeñito.

–¿Cómo empezó en el fútbol?

–Con cinco años mi padre me llevó a probar con el Huévar, el equipo de mi pueblo. No podía jugar porque era aún muy chico. Me federé con seis y estuve jugando con gente dos años mayor que yo y, cuando me necesitaban, también con los de mi edad. A los siete años me empezó a ver el Sevilla. Nosotros estábamos arriba en la clasificación y el club me llamó para probar allí junto a un compañero. El primer día ya nos dijeron que nos quedábamos. Ahí empezó todo.

–Siendo juvenil es cuando se encuentra con Diego Martínez.

–En mi primer año dentro de esa edad hice la pretemporada con el División de Honor, pero se consideró que lo mejor para mí es que siguiera jugando más en el Nacional, aunque la acabé con los otros. El verano siguiente hice la preparación con Diego en el Sevilla Atlético. Metí siete goles, fui el máximo goleador de la pretemporada y me acabó dando el premio de jugar en Segunda división. Fui demostrando lo que hago en el campo y el míster siguió contando conmigo. Además jugué la ronda de clasificación para el Europeo sub 19 con España, siendo un año más pequeño.

–Y llegó la campaña pasada, que fue la del descenso con el filial.

–Fue un año muy duro. Éramos muy jóvenes y la categoría se nos hizo un poco grande. Hace unos meses me tocó hacer la preparación con el primer equipo del Sevilla, pero consideré que lo oportuno era salir y tener muchos minutos fuera. Así fue y creo que he acertado viniendo al Granada.

–Muchos defensas pensarán que físicamente es poca cosa, hasta que coge el balón y les encara. ¿De dónde saca esa determinación?

–Intento aprovechar mis cualidades. No soy fuerte, pero por velocidad sí puedo irme del rival. En lugar de pedirla al pie trato de ir al espacio o alternar para no facilitar la tarea de los defensas. Intento aportar lo que llevo dentro, mi máximo, y lo intento poner en el césped. A día de hoy me está saliendo, que es lo importante.

–¿Jesús Navas es un espejo en el que mirarse para usted?

–Soy sevillista y desde que entré en el club es mi referencia. Él ya estaba en el primer equipo y es mi ídolo desde pequeño. He tenido la suerte de hacer dos pretemporadas con él y compartir vestuario. Ha sido algo muy especial.

–Los 'bajitos' se han ganado un respeto en el fútbol mundial.

–Damos algo importante al juego. En mi caso trato de sumar la velocidad, que en el fútbol de hoy es fundamental. En mi equipo siempre tendría dos o tres, porque te da una posibilidades diferentes.

–¿En qué posición del campo está más a gusto, en su perfil natural o a contrapié, para entrar en diagonal?

–En la parte de arriba me puedo acoplar en todos sitios, incluso he jugado de carrilero. Donde me pongan lo intento hacer bien, porque lo que quiero es jugar. Sí es cierto que me siento más cómodo en la parte izquierda, porque salgo para adentro. Me gusta que me echen balones al hueco y correr.

–Tácticamente, el equipo es muy rico. Distintos sistemas y formas de actuar según el partido, sabiendo sacar el jugo a cada futbolista.

–Nos adaptamos a muchas maneras de jugar. Viene todo de que hemos construido una familia en el vestuario en la que todos vamos a una. Nos propusimos conseguirlo desde el principio porque es lo más importante. Cambiar de táctica es más fácil si todos estamos en la misma sintonía. Te acoplas mejor que en un equipo en el que la gente se lleva mal o hay rifirrafes. Conseguir lo que pasa en el Granada es muy difícil.

–¿Esto surge por ganar o porque nacen afinidades de manera natural?

–Nos hemos juntado una serie de jugadores con mucha ambición de hacer algo grande en el Granada y en el fútbol. Esto te da un plus cuando el partido está muy reñido y necesitas ir a por la victoria.

–Dos de sus tres goles han sido maravillas.

–Pues han sido mis dos primeros goles desde fuera del área en el fútbol profesional. La verdad es que fueron golazos. Ojalá pueda meter muchos más hasta que acabe la temporada y sirvan para conseguir los tres puntos cada semana.

–Nadie les saca de lo del 'pasito a pasito'.

–Esto es lo que nos está yendo bien y es la realidad, por eso lo decimos. Termina un partido y ya pensamos en el otro, sin mirar lo que viene después. Ya vendrán otras cosas.

–¿Qué tiene que pasar para que el Sevilla le deje quedarse la temporada que viene?

–No sé. A ver qué pasa. Ahora mismo estoy concentrado en el Granada, en hacer cosas bonitas y grandes. Luego llegará lo que sea.

–¿Ve al equipo capaz de estar arriba?

–Estamos muy bien, ojalá podamos seguir así todo el año en una categoría tan difícil, pero no queremos pensar en eso, sino en el próximo fin de semana. Seguro que así vendrán cosas buenas.

–¿En qué campos tiene que mejorar Alejandro Pozo?

–Para empezar, en hacerme más fuerte cuando recibo de espaldas. Siempre me ha costado porque soy muy delgado. También algunas decisiones en las que me precipito. Soy muy joven y tengo que aprender muchísimo. Me queda bastante todavía por hacer y cada día aprendo algo nuevo, se queda en mí y trato de aportarlo en el campo.

–Al club le gustaría llenar el estadio el domingo. ¿Qué mensaje mandaría a la afición para animarla?

–Que vengan porque su apoyo es muy importante y se nota su presencia. Nosotros estamos haciendo las cosas bien y dándolo todo por este escudo. Yo, en lo personal, quiero aportar muchas cosas más al Granada y poco a poco se verán.

El peligro de perderse un hipotético 'play off' por el Europeo

La presencia de Pozo con la Sub 21 podría suponer varias ausencias durante la temporada. La primera será tras el partido ante el Numancia, cuando se enrole en la expedición para enfrentarse a Dinamarca en Logroño (miércoles 14), y a Francia en Caen (lunes 19), perdiéndose el Las Palmas–Granada, igual que el ariete amarillo Rafa Mir. Si sigue en los planes de Luis de la Fuente, podría acudir a los amistosos que habrá entre el 18 al 26 de marzo de cara a la Eurocopa sub 21 de Italia y San Marino. Una competición que arrancará el 16 de junio, aunque la concentración sería antes. En caso de ser citado, se podría perder las dos últimas jornadas de Liga y el hipotético 'play off' de ascenso. /F. R.

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