Granada CF

La portería a cero como premisa para seguir mandando

Rui Silva atrapa la pelota en el partido ante el Oviedo disputado en Los Cármenes el pasado sábado/Ramón L. Pérez
Rui Silva atrapa la pelota en el partido ante el Oviedo disputado en Los Cármenes el pasado sábado / Ramón L. Pérez

El Granada sumó frente al Oviedo su tercera victoria consecutiva, la tercera jornada sin encajar gol y la décima en los dieciocho partidos disputados

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

El liderato del Granada podría hacer pensar que el conjunto rojiblanco está en su mejor momento de la temporada. Los números también, pues en las tres últimas jornadas ha conseguido el mismo número de victorias, tras acumular otras tantas sin ganar. Alejado el pequeño bache, el conjunto rojiblanco se ha asentado en lo más alto de la clasificación. Pero para ello el camino no está siendo ni mucho menos fácil.

Atrás quedaron aquellos partidos solventados con suficiencia ante el Rayo Majadahonda, el Córdoba o el Zaragoza. El conjunto de Diego Martínez se enfrenta ahora a muchos más problemas. Para empezar, los rivales ya tienen bien estudiados los puntos fuertes del Granada. La movilidad de la hacía gala en su ataque ya no es tan letal. Se siente más encorsetado ante la estrategia de conceder los huecos mínimos de las defensas contrarias. El Oviedo dejó algunos espacios en la primera parte pero, tras el descanso, y viendo que el rival creaba ocasiones sin la necesidad de un juego fluido, optó por atrasar sus líneas y esperar al rival.

Sin embargo, el principal hándicap para haber alejado esa versión más estética de las primeras jornadas en favor de un equipo más eficiente está siendo el descenso del estado físico de la plantilla. Las últimas jornadas han expuesto los problemas a los que se enfrentan jugadores básicos en el esquema rojiblanco para poder acabar los partidos. Frente a esto, el orgullo está jugando un papel esencial para marcar y el gran sistema defensivo sustenta el marcador.

Los tres últimos partidos se han resuelto de la misma forma: por un tanto a cero. Esto demuestra que la igualdad de la categoría se hace cada vez más patente. Que el modelo de juego ha virado en busca de aprovechar los recursos. Frente al Málaga apenas se contabilizaron ocasiones por parte de los dos equipos. Bastó con aprovechar un rechazo en la frontal del área para que Montoro marcara de rebote. En Tarragona los rojiblancos tampoco crearon gran cantidad de ocasiones. Mataron a la contra y aguantaron el chaparrón del Nástic.

Frente al Oviedo la dinámica cambió, pero no el estilo. El Granada creó una mayor cantidad de ocasiones claras, casi todas con la firma de Adrián Ramos. También se vio asediado por el conjunto asturiano, que tuvo varias opciones de calidad para haber empatado. Sacó de nuevo esa fe que le acompaña en cada partido para mantener el espíritu de lucha cuando las piernas ya no respondían. Ramos sacó su talento a relucir gracias al apoyo de suplentes como Fede Vico o Rodri, que insuflaron ese aire combativo que necesitaba el Granada.

Al máximo nivel europeo

Con la puerta a cero que logró frente al Oviedo suma el Granada diez partidos de los dieciocho que ha disputado hasta la fecha sin haber encajado un gol. Esa está siendo la gran clave de su liderato. Nadie a nivel europeo presenta números tales salvo el conjunto rojiblanco y el sorprendente Alcorcón, que a pesar de que acumula dos derrotas consecutivas sigue siendo líder en puertas a cero con once en las grandes ligas europeas. Hasta esta jornada el Liverpool había conseguido las mismas que el Granada, nueve, pero este fin de semana los rojiblancos alcanzaron la décima, mientras que los 'reds' recibieron un tanto ayer ante el Manchester United en el partido de la jornada de la Premier, que vencieron 3-1 para seguir líderes.

Ante la falta de aliento de los futbolistas de ataque, los que más están sufriendo las secuelas de este esfuerzo consecuencia de contar con una plantilla corta y poco apoyo logístico de la retaguardia, es el sistema defensivo el que está sustentando al equipo. La pareja formada por José Antonio Martínez y Germán Sánchez está funcionando a la perfección. Los laterales son un seguro con Víctor Díaz y Quini, con algún que otro despiste aislado. San Emeterio se multiplica para hacer su trabajo y, en parte, el de Montoro, exigido al máximo físicamente a pesar de que hace semanas que no está al cien por cien.

También la suerte ha estado de la parte granadinista en momentos determinados. Los 37 puntos obtenidos hasta la fecha son el mejor reclamo para activar las redes en busca de refuerzos en este mercado de invierno que se estrenará el 1 de enero. El descanso vendrá bien para recuperar al mejor Vadillo o al más inspirado Montoro, pero este primer tramo del curso ya ha expuesto la dificultad de aguantar hasta el final con pocos recursos. La plantilla es corta y los jugadores que han llegado desde el filial, Juancho, Adri Castellano y José Antonio, a los que se podría unir Pablo Vázquez, les falta un punto de cocción para estar a la altura de sus compañeros, por eso Diego Martínez exprime al máximo a los primeros espadas.

Solo un partido para cerrar el año. Ese es el último esfuerzo exigido para marcharse cada uno con sus familias a recuperar el cuerpo para lo que queda de campeonato, donde decidir qué quiere ser en 2019.