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Pina denuncia un montaje para acusarle de amaño en el Granada-Las Palmas

Quique Pina, expresidente del Granada./A. AGUILAR
Quique Pina, expresidente del Granada. / A. AGUILAR

El juez ya archivó el 'caso del maletín', pero el expresidente pretende llegar hasta el fondo gracias a la información del móvil del denunciante

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Cuando el juez Josep Sola, titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Granada, archivó la denuncia contra Quique Pina de un aparente intermediario en el supuesto amaño del partido Granada-Las Palmas del 30 de abril de 2016, el expresidente del club no se quedó conforme. Tras varios meses pasándolo mal por todo lo derivado de la 'operación Líbero' –que le llevó a estar 17 días en la cárcel y que está pendiente de juicio–, esta victoria en los tribunales le satisfizo, pero quería llegar hasta el fondo del asunto. Desde el principio sospechó de que había un montaje detrás y que el individuo que participó había sido sólo un actor más, espoleado por terceros.

El contenido del teléfono móvil de José Guerrero, requerido por el magistrado pero que no le fue necesario para dictar el sobreseimiento de la causa, aclara en buena parte que todo había sido una enorme conspiración y deja la sombra de las sospecha sobre varias personas.

Pina, en una entrevista concedida a El Mundo ayer, habla de este tema y sugiere la posibilidad de que el presidente de un club afectado por el descenso de categoría aquella temporada fuera el causante de esta película. El Rayo Vallecano, dirigido por Raúl Martín Presa, fue uno de los que bajaron. En los mensajes de Guerrero se habla de un tal 'Marco' y se menciona a un Raúl. En el audio de una conversación con su abogado se menciona a 'Marti'. Pina cuenta lo de la incautación del móvil y muestra haber visto este contenido, pues el juez se lo facilitó a las partes. «No quiero acusar todavía a nadie, ya llegará el momento. En las conversaciones sale el nombre y el apellido que coincide con el del presidente de un club al que le correspondía la plaza», responde el murciano.

«Cerrado el encargo. He pagado 3.000 euros a tres personas. Uno en coche prestado y dos, agresión» El mensaje delator de guerrero

«Recuerda con sangre. Les he pagado la mitad, la otra mañana. Habla con Marco. Yo no puedo pagar esto» Detalles de la conversación

«Prefiero pagar más y asegurarme el trabajo con las personas adecuadas» Advertencia

«Ahora va a resultar que no estoy haciendo las cosas. Tú me lo ofreciste en estos términos. Ahora resulta que Raúl no quiere pagar» No cobra y se queja

«Les tengo que dar el resto. Yo no tengo un duro y no quiero problemas»

Se dejó agredir por sicarios

Hay mensajes elocuentes del montaje en el que interviene Guerrero. Algunos describen cómo busca que le hieran. Se ve cuando hace uso de Threema, una aplicación de mensajería electrónica más segura que Whatsapp. Se cuida mucho de usar este último popular sistema para conversaciones 'profesionales'. Los detalles más escabrosos están en una conversación con su abogado, David González, de Madrid, al que Guerrero le comunica que hará uso de unos sicarios para que le agredan y así poder decir que ha sido Pina el que les había contratado, de manera que su denuncia previa por no cobrar la comisión del supuesto amaño adquiriera tintes llamativos. Se lee «cerrado el encargo», «he pagado 3.000 euros a tres personas. Uno en coche prestado y dos, agresión», «recuerda con sangre», «les he pagado la mitad, la otra mañana» y «habla con Marco porque yo no puedo pagar esto». Este 'Marco', que se menciona varias veces, no queda claro en ningún momento quién es, pero parece evidente por otros pasajes que es quien ha de pagar los gastos en última instancia.

Más adelante se concreta que la cantidad a pagar es de 3.000 euros. «Voy al clínico», «espero ambulancia», envía cuando ya todo pasó. «Perfecto, Pepe», recibe. Pero al día siguiente comienzan las discrepancias. «David, ayer les adelanté 1.500. Hoy les tengo que pagar el resto, otros 1.500. Ya no tengo un duro y no quiero problemas». Es entonces cuando González menciona a Alfredo, Fernández de apellido, y que en Granada es conocido porque fue agente de Lass Bangoura e Isaac Success. Guerrero le había ido contando cómo atendía a distintos medios de comunicación que le requerían. Pero 'Marco' seguía sin pagar. Guerrero empieza a indignarse, según se percibe en sus escritos recogidos en el informe policial. Pide un ingreso en una cuenta que no es suya y que no llega. Decide hablar con Alfredo Fernández, que está en Londres y no le puede atender bien, y que parece haberse enterado después que utilizó a especialistas para que le hirieran. «Busca una cabina y llámame», le espeta, aunque la charla sigue. «Ese precio es desorbitado», le indica. «Prefiero pagar más y asegurarme el trabajo con personas adecuadas», se explica.

50.000 euros por el trabajo

El informe policial en el que se detalla todo esto arroja más luz cuando habla con el usuario denominado 'Carlod Telegram', al que llama Carlos. Con él, Guerrero habla de su minuta por participar en esta historia. «Una firma, diez mil. Yterminado, cincuenta mil», se entresaca. El tal Carlos le responde que «estás escribiendo y no me gusta lo que estás haciendo». «Ahora va a resultar que yo no estoy haciendo las cosas bien», alega Guerrero. «Tú me lo ofreciste en estos términos», añade después. «Yo no te ofrecí nada. No tengo capacidad», se defiende Carlos. Guerrero insiste en la confianza mutua, hasta que suelta una bomba:«Ahora resulta que Raúl, según David, no suelta». Es la única vez que se menciona a este Raúl.

'Marco' siguió sin pagarle, a pesar de que según su amigo Carlos «es un tío de palabra». Sobre lo que ocurriera después, hay un tupido velo aún. Pina lo quiere descorrer. En la citada entrevista, es concluyente: «Nunca he amañado un partido». Ahora quiere tirar de esta manta.

Guerrero: «¿Con 'Marti' has podido hablar discretamente?»

José Guerrero utilizaba varias aplicaciones para comunicarse, pero también empleaba sistemas de grabación de sus conversaciones. Según comentó el propio Pina en El Mundo, Guerrero fue arrestado por un asalto a unos chalés, por lo que cuando su móvil fue solicitado por el juez, no tuvo tiempo de borrar nada. Esto es lo que ha permitido al expresidente contar con un material muy potente de cara a su futura demanda. Le respaldan la UD Las Palmas y LaLiga.

Guerrero aparenta ser discreto y sus colaboradores, también. Cuando tocan ciertos temas, prefieren aplazar la charla a estar de cara. Muestran prudencia por si quizás acabaran siendo escuchados, pero, a veces se escapan cosas.

En una conversación con su abogado, David González, es cuando despierta la conjetura sobre el 'ideólogo' de la trama. «¿Con Marti has podido hablar discretamente?», le dice Guerrero. «Ya te cuento mañana», responde cortante. «Así vamos apañados», le suelta Guerrero. Resulta curioso que todo partiera de la capital de España. De hecho, la primera declaración ante notario de Guerrero se hace en Pozuelo de Alarcón. ¿Quién es Marti? ¿Y Raúl? ¿Son la misma persona? El tiempo lo dirá.