Granada CF

Pichichi rojiblanco desde el comienzo

Pichichi rojiblanco desde el comienzo
/MESAMADERO

Puertas marcó el primer gol de la temporada para el conjunto rojiblanco y desde entonces se ha mantenido como el máximo realizador del equipo

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

El almeriense Antonio Puertas ha logrado espantar los fantasmas del fracaso después de no haber sido un futbolista determinante en el curso 2017/18, en el que regresó al club granadino tras pasar por la UD Almería. Puertas encaró su segunda temporada consecutiva en el Granada con ánimos renovados y esta vez sí que consiguió el objetivo marcado: contar con la confianza del entrenador y sentirse importante dentro del equipo. Diego Martínez supo 'cuidarlo' desde su llegada al banquillo y Puertas volvió a demostrar su mejor versión, siendo un atacante con buen regate, con un buen último pase, con mucho gol y, además, solidario en el esfuerzo.

Suyo fue el primer tanto marcado por el Granada esta campaña en la segunda jornada ante el Lugo. Después siguió siendo protagonista y en las jornadas 4 y 5 completó dos dobletes ante Extremadura y Rayo Majadahonda, situándose en la cima de los máximos goleadores de la categoría.

Especialmente vistosos y valiosos fueron sus goles en el Francisco de la Hera, revelándose como un jugador temible en el área e incansable en la presión, lo que le llevó a marcar el segundo gol de su equipo en un partido que se le había puesto muy cuesta arriba con el 1-1 provisional anotado por Enric Gallego.

Puertas siguió dándole motivos de peso a Diego Martínez para mantenerse como titular durante muchas jornadas y aunque la mediapunta ha sido la posición del equipo con más rotaciones, en los partidos que salió desde el banquillo siguió esforzándose por ayudar al equipo y recuperar un sitio en el once sin caer en la melancolía.

Ese período, que tuvo lugar a finales de la primera vuelta y a comienzos de la segunda, generó en él una sequía goleadora a la que le dio carpetazo en la jornada 28, cuando anotó el 0-3 definitivo ante el Rayo Majadahonda. En ese tiempo se mantuvo como el máximo realizador del equipo y con sus goles de la segunda vuelta continuó siéndolo.

Puertas logró lo que todo el mundo deseaba: seguir mostrándose determinante en los metros finales y tener la confianza suficiente en que este podía ser su año. En el tramo final de la competición siguió jugando, siguió marcando goles clave (como el 1-0 con el que el Granada le ganó al Málaga en el Nuevo Los Cármenes) y dio buenos pases, como el otorgado a Adrián Ramos en el Carlos Belmonte de Albacete, que a la postre fue la asistencia del tanto que decidió el partido (0-1). Como el propio Granada Puertas ha ido pasito a pasito y finalmente ha sido protagonista de un éxito que anhelaba y que le puede conducir, de nuevo, a tener un sitio entre los mejores del fútbol español.