Filial

El peso de ser el abanderado del fútbol granadino

Carlos Neva recibe el abrazo de sus compañeros tras el gol que consiguió frente al Villanovense. //PV/GCF
Carlos Neva recibe el abrazo de sus compañeros tras el gol que consiguió frente al Villanovense. / /PV/GCF

El Recreativo Granada, con el que este año han debutado cuatro jugadores locales, arrastraría al Huétor Vega a División de Honor si desciende de categoría

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Los problemas que está atravesando el Recreativo Granada para certificar una nueva permanencia en Segunda división B afectan al fútbol granadino. El filial es el único equipo de la provincia en la categoría de bronce, siendo el trampolín para los futbolistas de la tierra en los últimos años ya que en el primer equipo hay muchos andaluces, pero ningún granadino.

El más asentado en el Recreativo es uno que debutó en el fútbol profesional en otro club, aunque pueda terminar triunfando aquí: Antonio Marín. El lateral derecho, ahora lesionado, llegó a estrenarse en Primera con la UD Almería pero, a pesar de ser un fijo en los 'onces' del Recreativo, su recta final de esta temporada está siendo amarga debido a una lesión que le impide participar desde febrero.

Al margen de Marín, esta temporada ha habido cuatro granadinos que han debutado en el conjunto de Segunda B. El que más protagonismo ha tenido ha sido el mediocampista Cambil, formado en las canteras del Maracena y del Granada, con ficha del Recreativo porque ha superado los diez partidos jugados (lleva quince). Las lesiones de Isi y de Yael Ballesteron facilitaron su inclusión en el equipo, pero sus buenas maneras han dado lugar a que no deje de aparecer en las convocatorias pese a la recuperación de sus compañeros.

El mediapunta Adrián Butzke –del Huétor Vega– también ha tenido la oportunidad de jugar con el Recreativo (tres partidos) mientras que los defensas Castillo y Espínola solo han tenido minutos en un encuentro: el primero debutó ante el Talavera (victoria rojiblanca por 4-1) y el segundo lo hizo ante el Melilla en la ciudad norteafricana (1-1 en la jornada 25). El delantero centro del equipo juvenil, Dani Moreno, también ha disfrutado de oportunidades en la categoría de bronce –en seis partidos– aunque no figura dentro de esta lista al ser gaditano.

Al margen de esta circunstancia, el filial tiene también la responsabilidad de mantener su puesto en Segunda B porque si descendiera al Grupo IX de Tercera arrastraría a División de Honor a otro equipo, el Huétor Vega, con el que a comienzos de temporada firmó un convenio de filialidad.

Un hipotético desastre del equipo capitalino y, por tanto, del hueteño dejaría bastante tocado al fútbol provincial ya que en estos momentos solo dos equipos granadinos de los seis que militan en Tercera tienen alguna posibilidad de terminar ascendiendo: el Motril, que ahora es sexto y tiene nueve puntos menos que el Antequera, el último equipo en fase de ascenso; y el Loja, que es noveno y está a 13 puntos de los puestos de promoción.

El Huétor Tájar, que tan buenos momentos vivió en temporadas anteriores con Germán Crespo en el banquillo, está en la zona templada de la tabla (es decimotercero) y el Huétor Vega tiene bien encaminada su salvación por méritos propios (los metropolitanos son decimoquintos y tienen un margen de seis puntos sobre el descenso). Bastante más cruda es la situación del Atarfe y del Guadix, vigésimo y vigésimoprimer clasificado de una Liga con 22 equipos. Ambos deberán apretar para salir de los puestos de abajo en la categoría.