El partido de oro: junio

El 'pasito a pasito' llevó al equipo a ascender en Mallorca

Jugadores y cuerpo técnico del Granada celebran el ascenso en Son Moix. /Ramón L. Pérez
Jugadores y cuerpo técnico del Granada celebran el ascenso en Son Moix. / Ramón L. Pérez

El ascenso se hizo esperar. No se pudo conseguir ante el Cádiz en mayo y se aplazó la siguiente oportunidad por la fatídica muerte de Reyes. Sin embargo, aquel martes 4 de junio, el Granada volvió a ser equipo de Primera, ayudado en Albacete por el Málaga

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Fin del camino. Pasito a pasito, la distancia entre el Granada de Diego Martínez y la Primera División se fue acortando. Entre medias, una durísima maratón a la que faltó una jornada (la del Reus), pero se hizo igualmente eterna. La semana previa al sueño no pudo ser más desconcertante. El granadinismo, que había preparado sus mejores galas para celebrar el ascenso en casa ante el Cádiz, vio como se escapaba la primera oportunidad, pero decidió insistir y poner toda su fe en las Islas Baleares. Esperaba un Mallorca al que le valía sumar para asegurar su presencia en el 'play off', al Granada puntuar ya le acercaba demasiado al premio, pero sólo los tres puntos otorgaban el salto de categoría sin réplicas. Esta podía llegar en un escenario benévolo con la afición rojiblanca este año:el Carlos Belmonte. Allí, Albacete y Málaga se jugaban demasiado como para andarse con la calculadora.

Con una jornada de infarto preparada, una de las noticia más trágicas posible azotaba al fútbol español. José Antonio Reyes, jugador del Extremadura y muy conocido por sus etapas en el Sevilla, el Arsenal, el Real Madrid o el Atlético, perdía la vida en un fatídico accidente en su Utrera natal. La decisión de LaLiga fue aplazar el Cádiz-Extremadura y, con él, todos los partidos del domingo. La jornada debía jugarse con horario unificado para evitar que la competición se desvirtuara.

El partido del ascenso se disputó un martes en horario 'Champions' y con casi todos los granadinos que se habían viajado a Mallorca antes del aplazamiento en sus casas. La polémica de las entradas y los viajes que, finalmente, no sirvieron a su cometido inicial, quedó en nada cuando rodó el balón en Son Moix. El Granada volvió a padecer la angustia del que tiene el ascenso a tiro, pero se mostró fuerte en defensa durante la primera mitad y las noticias que llegaban de La Mancha no podían ser mejores, el Málaga se puso 0-2 antes de que, ya en el segundo acto, Salva Sevilla adelantara al Mallorca. El Albacete recortó y hasta jugó en superioridad durante gran parte del encuentro, pero no lograba empatar para evitar que el cuadro rojiblanco retornara a Primera. Con el granadinismo más pendiente de Albacete que de Mallorca, llegó un gol que dejaba todo prácticamente visto para sentencia. Vadillo la puso llovida al segundo palo y el más listo de la clase fue San Emeterio. El final en Albacete confirmó que el Granada era de Primera.

Tras una semana de festejos incesantes, el partido ante el Alcorcón parecía quedar en una anécdota. Sin embargo, la cita agarró trascendencia al conocerse que Fran Rico regresaría a los terrenos de juego ese día. Lo hizo como capitán y cuajando una sensacional actuación para el que llevaba años sin jugar un encuentro. Para el recuerdo queda esa extraña alineación, con Aarón en meta, Ojeda de nueve, Azeez de lateral diestro o Alberto Martín haciendo de improvisado Germán. A pesar de todos los forzados ajustes del gallego para dar minutos a todos, el plantel demostró su oficio y ganó 2-1 con goles de Bernardo y Nico Aguirre. Un magnífico final.

El partido de oro

1 Mallorca

Reina; Sastre, Valjent, Raíllo, Estupiñán; Pedraza (Baba, m.60), Dani Rodríguez, Salva Sevilla, Leo Suárez (Valcarce, m.84), Lago Junior y Budimir (Abdón Prats, m.78).

1 Granada

Rui Silva; Víctor Díaz, Bernardo (Ojeda, m.84), Germán, Quini; Fede San Emeterio, Montoro, Puertas, Vadillo; Fede Vico (Pozo, m.71); y Rodri (Adrián Ramos, m.67).

GOLES:
1-0, m.68: Salva Sevilla; 1-1, m.88: Fede San Emeterio.
Árbitro:
Arcediano Monescillo (colegio castellano-manchego). Amonestó a los locales Pedraza y Estupiñán así como al visitante Quini.
INCIDENCIAS:
Partido de liga disputado en el estadio de Son Moix ante 13.839 espectadores.