Entrevista

«El año pasado no estuvimos a la altura; faltó hambre y este año se comen el campo»

Joselu presiona a un rival en el partido del Real Oviedo frente a la UD Las Palmas./ Álex Piña
Joselu presiona a un rival en el partido del Real Oviedo frente a la UD Las Palmas. / Álex Piña

El exrojiblanco habla del Oviedo–Granada del domingo y cuenta su marcha en agosto: «no quería ser un estorbo para el club»

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Jose Luis Moreno Barroso (Cartaya, Huelva. 1991) no es el tipo de persona que titubea antes de contestar. Casi como ante la portería, el onubense va directo, sin escatimar palabra alguna. Más conocido por Joselu, el delantero atiende a IDEAL la semana que regresa al Tartiere el Oviedo post Anquela. La visita de la herida más reciente en su currículo hace que el partido cobre una nueva dimensión. Joselu tendrá enfrente a los que hasta hace pocos meses eran sus compañeros. Un partido para resarcirse de una etapa como rojiblanco efímera. Una espina que, como la de perderse la ida en Los Cármenes, tiene clavada.

– ¿Cómo te encuentras?

– Tras una semana rocambolesca por la destitución de Anquela, la victoria en el último partido nos da vidilla para luchar por el 'play off'. El equipo está motivado y hay ilusión.

– ¿En qué ha cambiado el Oviedo con Egea en el banquillo?

– El objetivo es el mismo y sólo llevamos unos días con él, pero lo más llamativo es el cambio de esquema. Ahora jugamos en 4–4–2, con un fútbol más directo, buscando al rival. No nos queda otra, quedan seis partidos y tenemos que ir a por los tres puntos desde el principio.

– El siguiente es difícil y especial, ¿cómo se vence a este Granada?

– Hay que hacer muchas cosas bien. El Granada no ha perdido por más de dos goles, eso habla muy bien de los técnicos y jugadores. Es muy difícil hacerles gol. Además tienen velocidad arriba para contragolpear y buen balón parado. Es uno de los equipos más difíciles de Segunda.

– Es difícil hacerles gol pero tú ya conoces a sus defensas y a Rui Silva, ¿sabes cómo superarlos?

– Los conozco pero intentaré no dar pistas (ríe). No soy alto ni me caracterizo por el juego de espaldas. Siempre trato de pillar la espalda a los centrales. Es lo que intentaré y acertar ante un Rui que está inmenso.

– Desde la lejanía, ¿se ve al Granada ascendiendo directamente?

– Depende de ellos. Hablé con Montoro y saben que está en sus manos tras ganar al Nástic. No tienen que mirar a otros rivales, aunque en Segunda cualquiera te complica la vida, pero este año no fallan ante los equipos de abajo.

– ¿Cómo es tu relación con el vestuario del Granada?

– Muy buena. Con los jugadores y con gente del cuerpo técnico. Cuando vinieron a Gijón fui al hotel y el sábado haré lo mismo.

– ¿También con Diego Martínez? ¿Cómo fue la pretemporada?

– Fue atípica. Había días que parecía que me iba y otros que no. Pero con Diego estoy súper agradecido, me trató como uno más. Supe que este año podían lograr grandes cosas. Vino con ideas muy claras e hizo hincapié en lo defensivo. Están haciendo un trabajo increíble.

– La afición pedía que te quedaras.

– Sí, me dio mucha lástima irme, pero no quedó otra. A la afición le estoy muy agradecido. Sólo estuve un año pero me cogieron mucho cariño. Siempre guardaré buenos recuerdos de Granada a pesar de que el objetivo era subir sí o sí y no entramos ni al 'play off'.

– Sin embargo no saliste por lo deportivo.

– Había un problema con el límite salarial y tenían que salir los que más cobraban. Hablé con Fran (Sánchez) y yo no quería ser un problema o un estorbo para el Granada.

– ¿Tu año en Lugo puso el listón demasiado alto?

– Sí, generó altas expectativas. Mis números en la primera vuelta no eran malos, pero en la segunda no salieron las cosas por problemas personales y falta de confianza. No estuvimos a la altura y es una espina que tengo clavada.

– ¿Ves parecidas la destitución de Anquela y aquella de Oltra?

– Sí, Anquela era muy querido en el vestuario. Pero en el fútbol mandan los resultados y con Oltra pasó lo mismo. No nos lo esperábamos y el cambio no fue para bien. Con Egea no sabemos si será para bien o mal, pero estamos con él a muerte. De momento, un partido, una victoria.

– El pichichi aún es Enric Gallego, ahora en Primera, en Granada se habló de falta de gol en sus nueves, ¿qué pasa con los delanteros?

– Más que goleadores, faltan rachas. Vivimos de ellas. El año pasado todos se fueron a Primera:Mata, Borja Iglesias, Guardiola,... En España hay muy buenos delanteros, pero hay que tener paciencia. Todos tenemos años buenos y años malos. Siempre se pide al delantero que solucione la temporada y no se ve ese trabajo sucio para la segunda línea.

– Elegiste la cantera del Villarreal por delante de Barcelona o Atlético porque dijiste que era como una familia, ¿lo era el vestuario del Granada el año pasado?

– Elegí el Oviedo por eso. Por el cariño y la insistencia aunque tenía ofertas mejores en lo económico. En el Granada no hubo problemas, pero no supimos estar a la altura y no valoramos las instalaciones y facilidades que teníamos. Quizá pecamos de falta de hambre y este año sí la tienen. El Granada tiene jóvenes que se comen el campo.

El onubense hará frente el domingo a su herida más reciente. Siete goles ha hecho de azul. Uno más suman Rodri y Ramos. Inevitable la comparación con el sevillano. Precisamente Joselu rechazó ser el nueve de la cantera del Barcelona y pocos años más tarde sería Rodri el que sí la aceptaría. Uno no triunfó en Granada, el otro quiere hacerlo, es titular y anotó ante el Nástic. Ninguno dudará antes de disparar.