Granada CF | Crónica

Un partido notable que deja migajas

Rodri Ríos intenta una volea durante la primera parte del partido. Tuvo una buena actuación pero se lesionó./PEPE MARÍN
Rodri Ríos intenta una volea durante la primera parte del partido. Tuvo una buena actuación pero se lesionó. / PEPE MARÍN

El Granada empata ante el Lugo tras una voluntariosa actuación en la que faltó poso tras el gol de Lazo

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELAS

Despertaba curiosidad observar el comportamiento de este Granada recién salido del cascarón como local y despachó una notable actuación con postre amargo. Una primera parte ilusionante y coral, con gran ritmo, detalles prometedores e implicación de los elegidos por el entrenador, conectando con el respetable. Puertas espantó los fantasmas que ya se le echaban encima convirtiéndose en el primer goleador de la temporada. Todo pintaba ideal hasta que Lazo rompió el hilo con el tanto del empate. La preocupación agitó a los rojiblancos, incapaces de retomar el guion inicial, nerviosos en la creación desde entonces y sin munición de alto calibre para la remontada. Juancho le puso arrojo pero está muy verde. Había tres mediocentros defensivos en el banquillo tras la entrada precipitada de Ramos por Rodri, titularidad muy interesante, todo movilidad y arrojo, chafada por una lesión. Se echó de menos a un agitador como se presume que será Pozo, el fichaje aún no inscrito por el tope salarial. Quizás se necesite alguna pieza más para suplir la escasez en ataque. Hasta el 31 hay margen. Veremos si dinero.

1 Granada CF

Rui Silva; Quini, Víctor Díaz, Germán, Álex Martínez; Alberto Martín (Juancho, m. 87), Montoro, Vadillo, Puertas; Fede Vico (José Antonio González, m. 72); y Rodri (Adrián Ramos, m. 49).

1 CD Lugo

Juan Carlos; Leuko, Bernardo, José Carlos, Kravets; Carlos Pita, Seoane, Iriome (José Carlos Lazo, m. 64, Campillo (Aburjania, m. 89); Cristian Herrera (Escriche, m. 64) y Jona.

1-0, m. 27
Antonio Puertas. Robo del almeriense en el centro del campo y salida a la carrera. Se apoya en Fede Vico en la izquierda y este penetra en el área y le sirve el balón para que lo remate a la red con el interior del pie.
1-1, m. 74
José Carlos Lazo. Subida del Lugo por la zurda. Centro de Kravets al primer palo que bota ante Jona y Germán, preo el esférico sigue y le llega al extremo, que dispara sin oposición de Álex Martínez.
Aitor Gorostegui Fernández (comité vasco)
Amonestó a los locales Fede Vico (m. 36), Quini (m. 58) y Vadillo (m. 91) por parte del Granada; y a Bernardo (m. 18), Seoane (m. 61) y Kravets (m. 67) por el Lugo.
Partido correspondiente a la jornada 2 de LaLiga 1|2|3 disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes ante 8.307 espectadores.
Minuto de silencio
Se guardó por el socio número uno del club y accionista del Granada, Andrés Ruiz, fallecido recientemente. 62 temporadas como abonado.
Ojeadores
Lucas Alcaraz acudió a Los Cármenes. Otro 'ex', Óscar Cano, técnico granadino que se desempeñó como director deportivo en la Cultural Leonesa, también estuvo viendo el partido junto a su compañero Matías Ramírez.

Empatar en casa suena a migajas, pero el partido no despertó preocupación porque los rojiblancos se mostraron como lo que son: un equipo con mimbres que han de entrelazarse, con el compromiso como seña de identidad. Las dudas se originan por la ineficacia tras las claras oportunidades, sobre todo antes del descanso, y por la falta de fondo de armario. Dio la impresión de que la hinchada aceptó lo que vio. Futbolistas no exentos de talento que suplen cualquier debilidad con entrega. Queda un plazo para que todo cuaje, aunque la receta puede acabar teniendo éxito. No hubo un mal rival delante tampoco. El Lugo es un equipo humilde pero refinado en su estilo, con el toque por bandera, aunque fue en un contragolpe como rescató un punto. Después hizo de la cicatería su mejor escudo, consumiendo el tiempo con acciones al ralentí y aparentes sobrecargas musculares.

Diego Martínez empezó a dar pistas de las variantes que desarrollaría en su estadio durante el encuentro en el Martínez Valero. Allí sustituyó tras el descanso a Nico Aguirre y Adrián Ramos, ambos faltos de ritmo, por Alberto Martín y Rodri. Los dos se convirtieron en las novedades de una alineación con diez futbolistas españoles, salvedad del luso Rui Silva, fijo bajo palos y de nuevo correcto.

Mientras que Alberto Martín tuvo un comienzo más tibio, Rodri ejemplificó que sabe lo que es la categoría, en la que ya tiene galones. Hostigó al rival, tiró desmarques y se ofreció a los compañeros con frenesí. Tanto, que incluso tuvo que ser asistido por unas molestias de tanto ímpetu. Se agravaron tras el entreacto. Hasta entonces aportó lo que se espera de un punta. Es aguerrido y cubre el vacío emocional que dejó Joselu. Lo de las dianas tendrá que venir después.

La presión intensa del Granada se convirtió en una credencial, aunque el Lugo la sorteó al principio en una acción lenta de Germán en un rechace por el centro que permitió la estampida de Kravets y un tiro cruzado. El ucraniano encontró réplica de su homólogo en la orilla rojiblanca. Álex Martínez colocó un envío sorpresivo desde la zurda que un zaguero despejó al cuerpo de Antonio Puertas. La carambola casi coge puerta. El almeriense empezaría a despertar su protagonismo.

Los gallegos continuaron con su sintonía de toque, a veces con riesgos innecesarios. Tras una secuencia que avivó algo el nerviosismo llegó una buena respuesta con Álex Martínez y su particular catapulta. Rodri cabeceó por encima del travesaño, llegando con brío al primer palo. Ya tenía al público en el bolsillo por la lucha y así enseñó que sabe dónde ir a cazar. A Quini, asentado en la derecha debido al nuevo oficio de Víctor Díaz como central, le entró envidia de la participación de su colega y acompañó un desembarco con un centro de primeras para el remate de Montoro, al que no le faltó instinto pero se topó con los reflejos de Juan Carlos.

Puertas se enfrentó al miedo escénico del hogar. Con buena disposición pero con fallos extraños en la conducción al comienzo, se sacó los traumas con un gol que acuñó. Robó el esférico en la medular, salió al galope, oteó a Fede Vico y este le devolvió el servicio con intención para que el almeriense apuntillara de manera sutil.

Rodri hizo gestos de molestia y a partir de ahí la escuadra se vio afectada. Tras la pausa para la hidratación llegó una internada peligrosa de los gallegos que desbarató Rui ante Cristian Herrera. Hasta el reposo, el Lugo insistió pero los anfitriones salieron impolutos.

No duró mucho el delantero soriano-sevillano sobre el césped. Se probó pero tuvo que dejar su hueco a Ramos. No estuvo mal el colombiano. Le sigue faltando impulso pero sumó juego aéreo y alguna posibilidad más, pero sin la omnipresencia de Rodri.

Javi López inyectó gasolina en vanguardia con Escriche y Lazo y le salió bordado. Kravets, siempre atosigando, salió por la zurda y colocó un centro con un bote furtivo en el primer palo. Ni Germán ni Jona llegaron al esférico, que continuó su camino hasta el otro poste, por el que entró Lazo con ventaja sobre Álex Martínez. Fusiló a Rui Silva y disparó el pánico en el ambiente.

Martínez había metido justo antes a José González para dar cuerpo al centro del campo, pero el canterano se topó con la misión de reaccionar con los demás sin mucho fuelle arriba. Ramos colocó un preciso centro a Vadillo que este destartaló con un chut vehemente. Fue el penúltimo acercamiento con cariz explosivo. Desde entonces, el árbitro se mostró puntilloso en sus apreciaciones y los visitantes supieron consumir cada pausa en los saques, enredando cerca del banderín.

Sin pólvora en la reserva, el Granada se ató a Juancho, que dispuso de un gran centro a Ramos, que este marró aunque estaba anulado. Hubo minutos para intentar asaltar a Juan Carlos, pero no encontraron la manera. Los rojiblancos arrancan el curso como el anterior, con dos empates e idénticos resultados. La otra vez empezó en casa. Ahora esperaron a la jornada dos y no hubo disgustos pese a todo. El punto sabe a poco pero se otean brotes verdes.

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