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Granada CF
Barral saliendo del gimnasio ayer por la mañana.
Barral saliendo del gimnasio ayer por la mañana.

GRANADA CF

Barral quita hierro pero el vídeo no miente

  • El futbolista gaditano aseguró que «esta situación es muy incómoda, pero Cuenca y yo no hay nada más»

A pesar de que tenía prohibido hablar en público, David Barral atendió ayer a los compañeros de LaSexta para ofrecer su versión de los hechos. Lo hizo a las puertas de un centro comercial de la capital, donde había acudido por la mañana a trabajar en el gimnasio en su primer día apartado, pues no se le permitió la entrada en la ciudad deportiva del Granada. El futbolista gaditano aseguró que «esta situación es muy incómoda. Pero lo más importante es que entre Cuenca y yo no hay nada más. Tenemos una buena relación. Sólo el incidente que tuvimos en la comida, pero ya está todo arreglado. Entre él y yo tenemos buen rollo».

Sobre el triste episodio, el de San Fernando insistió en que «fue un incidente y no pasó mayores, como parece que es. Hemos hablado después de eso. Somos compañeros, nos vamos a ver y no hay que llevarse mal. Sólo ha sido un incidente. Seguro que se resuelve rápido. Son momentos incómodos para todo el mundo. Lo mejor es que todo se arregle y volvamos a los entrenamientos. Esto pasa en todos los equipos y no creo que haya mayor problema. Esto pasa a diario en cualquier club y no ha sido grave».

«Todo el mundo le ha dado demasiado bombo, cuando él es mi mejor amigo en la plantilla. Los compañeros saben que no ha sido nada grave. Todos me animan y quieren que vuelva lo antes posible. Estamos a la espera de lo que decida el club», añadió. «Esto pasa en todos los equipos», comentó para restarle gravedad. Repitió que ya lo había arreglado en privado con Isaac Cuenca y que esperaba volver pronto.

El caso es que tanto los testigos presenciales, unos pocos compañeros de la plantilla y algunos trabajadores allí presentes en ese momento, como la grabación de la cámara de seguridad demuestran que Barral golpeó a Cuenca cuando este le echó agua. Una discusión por una botella durante la comida del lunes derivó en este suceso que le ha costado la suspensión de empleo.

Barral quiso agradecer a la afición «por todo el ánimo y cariño que me dan. Están conmigo, saben que soy buena persona y estos incidentes son mínimos. Es una tontería y puede pasar en cualquier trabajo entre compañeros».

Vieta se muestra tajante

Desde el club se considera este hecho «un incidente muy grave». Así lo aseguró Sergi Vieta, director general rojiblanco, que explicó ayer a este periódico que ahora «nuestra asesoría jurídica está repasando el caso, valorando con el convenio colectivo de los jugadores profesionales, que está tipificado en cuántos días puede estar... En función de eso se le notificará si está unos días de baja o se reincorpora al equipo». También señaló que «se le aplicará una sanción económica».

A él le consta que ha pedido una disculpa a Cuenca, el primer paso para avanzar en este asunto. Lo que tiene claro el dirigente catalán es que «independientemente del futbolista que sea y de lo protagonista que sea, el club no puede permitir esto. Nosotros vamos a proceder a sancionar al jugador, por mucho que me pese a mí, a Lucas (Alcaraz) y al propio jugador». Desde luego esto «no alegra ni beneficia a nadie, y menos cuando es capitán, que debe dar ejemplo. El lunes durante la comida no lo fue». Vieta habló con Barral el pasado miércoles para comunicarle las medidas a tomar a partir de ahora.

El problema es que no es la primera vez esta temporada que el club le llama la atención al delantero de San Fernando. Alguna salida nocturna y su uso de las redes sociales ya fueron motivo de debate interno en la entidad granadinista en pasadas semanas.

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