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Granada CF
«Sé que si sufro con los jugadores, ellos van a confiar más en mi»

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«Sé que si sufro con los jugadores, ellos van a confiar más en mi»

  • Paco Jémez ha delegado en su equipo técnico la preparación física de sus chicos en pretemporada. A los mandos, un hombre de hierro: Julio Muñoz Saldaña

Durante las dos terceras partes del entrenamiento, ambas en sesiones de mañana, Paco Jémez ha delegado el bastón de mando en su equipo técnico. Concretamente en su preparador físico, Julio Muñoz Saldaña (Madrid, 1977). Se trata de auténtico hombre de hierro, ya que se ha cruzado el globo participando hasta el día de hoy en nueve pruebas 'Ironman'.

Se descubre como un tipo cercano y humilde. Rehuye de los focos ya que, dice, los protagonistas son quienes tocan el balón. Eso sí, para que lo hagan en las mejores condiciones durante la campaña en ciernes, el preparador está dispuesto a sacar el mejor fondo físico de sus jugadores. Estos ya han empatizado con él, bebiendo de sus consejos sin negociarle demasiado el esfuerzo.

-Si algo se están llevando los futbolistas en estos primeros días de concentración es una buena carga de trabajo físico.

-La verdad es que sí. Lo primero es que en estos momentos de la temporada es lo que habitualmente se hace y lo segundo es que, por nuestra forma de entender el juego, es lo que requiere el equipo.

-Como sucede con Jémez, le hemos visto encabezar el grupo de carrera en cada entrenamiento.

-Que yo participe con ellos en el entrenamiento es, primero, porque a mí me gusta hacerlo, porque entiendo el entrenamiento de esa forma; y segundo, porque es una forma de acercarme un poco más al jugador y de alguna manera me gano su confianza.

-Si ellos sufren, usted sufre con ellos.

-Así es. Sé que si sufro con los jugadores, ellos van a confiar más en mí. Habrá momentos a lo largo del año en los que yo no pueda participar, pero todo lo que yo pueda hacer con ellos lo voy a hacer siempre. Por otro lado, es una forma que tengo de regular la intensidad del trabajo, saber si me estoy pasando o si me he quedado corto. Así puedo jugar con la intensidad.

-Se le advierte un buen corredor. ¿Le gusta negociar el esfuerzo con sus chicos?

-Intento mandar mensajes positivos. El cuerpo a veces te dice que está cansado, pero si tu cabeza manda mensajes positivos, al final este acompaña. Como estoy acostumbrado a este tipo de entrenamientos, es lo que les intento transmitir.

-Pero explíqueme, ¿cómo esta carga de trabajo tan intensa les va a permitir cargar las baterías para buena parte de la temporada?

-Verás, durante un partido un jugador va a correr en torno a los once o doce kilómetros, pero eso no es lo importante. Aquí el dato fundamental son los kilómetros que hace en sprint, en alta intensidad. Antes de salir hacia la concentración hicimos un ejercicio inventado por mí y al que le he puesto el nombre de Julio, con toda modestia (bromea). En ese ejercicio hicimos un total de 3.600 metros de sprint. Un jugador en un partido, de los que hacen muchos metros de sprint, hará en torno a los 1.500. Me baso en esos números.

-Explíquese.

-La intensidad del entrenamiento no está en que tú hoy corras de aquí a allí más rápido. Tú tienes una velocidad y por mucho que la entrenemos vamos a ganar muy poquito. Lo que vamos a hacer es que yo te voy a exigir que lo hagamos muchas veces para que cada vez tu tiempo de recuperación sea menor.

-La idea es ganar en resistencia para acortar el tiempo de recuperación...

-Eso es, pero siempre en base a esfuerzos de alta intensidad. Como en el entrenamiento Julio.

-¿Le sorprende la capacidad de jugadores veteranos como David Barral, haciendo de los mejores tiempos de la plantilla a sus 33 años?

-No me ha sorprendido por la personalidad suya. Él sabe que el míster va a valorar más la intensidad de su trabajo que al final sea un fino estilista capaz de meter 40 goles, que ojalá, bendito problema. Pero el entrenador valora más el sacrificio y él es un jugador de esas características: sacrificio, lucha, entrega y solidaridad con los compañeros. Se está exigiendo mucho, se pone en el grupo de los chavales -los jugadores del filial- y lleva su propio pulsómetro.

-Y encima se pone al lado de un 'ironman'...

-Pues sí, hice el último hace poco más de un mes, el 5 de junio en Niza.

-Se acordaría especialmente de aquello hace unos días, con el atentado.

-Sí. Vi las imágenes por la tele y he podido ver que sucedió precisamente por donde pasó la carrera. Allí estuve corriendo, la zona de natación y la del ciclismo estaban justamente al lado. Nos podía haber pasado a nosotros porque aquel día éramos cuatro mil competidores, más otros tantos acompañantes y la gente de la ciudad que se asoma a ver el evento.

-Al final, las pruebas Ironman le han servido para recorrer medio mundo...

-La verdad es que sí. El primero que hice fue en Lanzarote en el año 2007 y a partir de ahí he estado en Sudáfrica, en Alemania tres veces, en Austria y en Niza, otras dos veces.

-¿El próximo?

-Acabo de hacer uno hace apenas un mes, así que ahora estoy en período de descanso. Además, ahora estoy al cien por cien centrado en los chicos. Si bien entreno con ellos, no es un entrenamiento que a mí me sirva para preparar un Ironman. Eso sí, después de correr con ellos procuro irme a nadar y no te voy a engañar, si mañana sale una carrera de 10 kilómetros por aquí cerca, me apunto.

-Le dejo que siga, porque veo que los chicos, como usted dice, se están dejando la piel en sus ejercicios.

-Pues esto es sólo un aperitivo.