Análisis

Ningún elemento nuevo desentona en este Granada acompasado

José Antonio Martínez remata de cabeza ante el Rayo Majadahonda./ALFREDO AGUILAR
José Antonio Martínez remata de cabeza ante el Rayo Majadahonda. / ALFREDO AGUILAR

La entrada de Martínez en la defensa, con el movimiento al lateral de Víctor Díaz, mantuvo el buen nivel defensivo y contribuyó en ataque

CAMILO ÁLVAREZGRANADA

Los nuevos elementos no alteran en lo más mínimo el compás de un equipo que sigue mejorando conforme pasan las jornadas. Acompaña un público cada vez más entregado. Hasta la ola se pudo ver en Los Cármenes, algo difícil de presenciar en los últimos años en el estadio del Zaidín, donde se habían ido sucediendo las decepciones. La hinchada, en menor número que la campaña pasada pero más entregada, y creciendo conforme se suceden los triunfos, también ha reseteado. Todos, jugadores, cuerpo técnico, directivos y afición, quieren disfrutar por fin con su equipo y este inicio de temporada está consiguiendo ilusionar.

Diego Martínez tiene gran parte de culpa con su trabajo, que está convenciendo. Ayer decidió hacer un cambio en la alineación respecto al partido ante el Extremadura del pasado domingo. Quini, que fue titular también en la Copa el jueves, se quedó en el banquillo. El entrenador gallego aseguró que se trataba de una decisión técnica, amparada en las cualidades del rival, y para darle descanso al cordobés, que hasta la fecha lo había jugado todo. Para ello colocó en el campo a José Antonio Martínez, que quedó como defensa central izquierdo junto a Germán, mientras que Víctor Díaz regresó al lugar en el que se ha desempeñado a lo largo de su carrera: el lateral derecho.

Martínez, que ya había sido titular en Elche en la Copa, mejoró mucho sus prestaciones respecto a este partido. Se le vio seguro en el corte, con criterio a la hora de sacar la pelota jugada y expeditivo, a veces quizá en exceso. En su segundo partido consecutivo, y acompañado de gente más experimentada a su alrededor, el onubense fue creciendo. Además, para completar su actuación, fue el autor del segundo gol del Granada al cabecear con acierto un pase de Germán al punto de penalti en una jugada de córner.

Con el marcador muy a favor al descanso, en la segunda mitad el Rayo Majadahonda dio un paso atrás empujado por las circunstancias y la labor de la defensa, a pesar de que se mantuvo en el mismo tono positivo, perdió protagonismo. Fue la gente del centro del campo y los hombres de arriba los que acapararon las miradas desde entonces, aunque la fiesta verdadera se había instalado en la grada.

Puertas, en un estado de gracia que va a más, marcó el tercero, pero la goleada pudo ser aún mayor porque se sucedieron las ocasiones claras ante los huecos ofrecidos por un rival desesperado en busca del gol. Hasta Víctor Díaz , que ya en la primera parte había disfrutado de una gran oportunidad de estrenarse como goleador este curso, pudo celebrar su tanto con una acción de Pozo por la derecha que el sevillano finalizó con un disparo excesivamente cruzado.

El Granada termina la jornada tercero, con 11 puntos. Los mismos con los que cuenta la UD Las Palmas, segundo, y a cuatro del líder, un Málaga que todavía no ha perdido. Lo de menos es la clasificación. Lo importante es que el progreso no se ha visto frenado. De menos a más y con muchos jugadores en un estado de forma extraordinario. Entre ellos Rui Silva, que ha dotado a la portería de una tranquilidad admirable. El Granada ha acabado tres de sus cinco partidos de Liga esta temporada sin encajar un solo gol. Y sigue sin conocer la derrota. Esta semana podrá trabajar con más calma, pues ya se ha despedido de la Copa y no jugará su siguiente encuentro hasta el lunes próximo. Por lo pronto, dos días de descanso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos