Granada CF

Neyder Lozano salta al campo en la sesión de la tarde

Lozano golpea el balón durante el entrenamiento de este jueves. /// Pepe Marín
Lozano golpea el balón durante el entrenamiento de este jueves. / // Pepe Marín

El central se ejercitó en solitario y fue la única novedad sobre el césped de los rojiblancos

FRAN RODRÍGUEZGranada

El Granada continúa dando pasitos en su preparación estival. De nuevo ante el sofocante calor, los de Diego Martínez protagonizaron una sesión tan intensa como la de la mañana, si bien prevaleció el balón sobre el trabajo puramente físico. La principal novedad fue la presencia de Neyder Lozano, que se había quedado en las dos primeras sesiones de entrenamiento dentro del gimnasio. El central sí que salió en esta ocasión junto al readaptador del club, José Molina, para realizar ejercicios sobre el césped. Tras completar una sesión física en el gimansio y un pequeño calentamiento ya con las botas de tacos, el único fichaje del primer equipo tocó balón por primera vez con la camiseta rojiblanca. Eso sí, lejos de sus compañeros. Tras una media hora de trabajo sobre el terreno de juego, se marchó de nuevo al interior de la Ciudad Deportiva.

Por otro lado, el grupo permaneció sin cambios. Faltaron los ausentes con permiso del club: Antonio Puertas, Pablo Vázquez, Sergio Peña y Fran Rico. Los refuerzos del filial y el juvenil continuaron con la misma enérgica disposición y un talento natural. Butzke, Isma Ruiz y Aranda aprovechando cada segundo que pasan a las órdenes de Diego Martínez, al igual que Carlos Neva y Etxebarría.

Saltaron todos, excepto Neyder Lozano, sobre las 19.30 horas para hacer un par de rondos de calentamiento, ya desde primera hora con el balón. Poco después ya se marcharon los porteros con su preparador específico, Juan Carlos Fernández, mientras los futbolistas de campo arrancaban con ejercicios de posesión y presión. El técnico gallego incidió varias veces sobre la importancia de sentar bien las bases defensivas del equipo, que el año pasado dio un nivel excepcional en ese terreno. «Si no hay gol o disparo, hay que volver corriendo», llegó a pedir el míster a sus pupilos.

Ya con los porteros de nuevo en el grupo, se siguió trabajando el juego con el balón, buscando siempre la apertura a las bandas y los servicios al área con el único objetivo de sumar goles y evitar que el portero o los defensores armaran el contragolpe. Así se llegó al final de una sesión que dejó a los jugadores agotados, según ellos mismos reconocían camino del vestuario. Pero todos con una sonrisa en el rostro. Mañana el equipo trabajará en doble sesión, si bien sólo la matinal será pública para los medios de comunicación.