La Resaca

Moral alta, pique sano

Rui Silva, Martínez, Álex y Germán, tirado sobre el césped, se abrazan al finalizar el partido del sábado. /PEPE MARÍN
Rui Silva, Martínez, Álex y Germán, tirado sobre el césped, se abrazan al finalizar el partido del sábado. / PEPE MARÍN

Diego Martínez está consiguiendo la cuadratura del círculo: mantener la motivación en ataque generando competencia en varios puestos, avalado por los buenos resultados

RAFAEL LAMELASGRANADA

1. Ego y táctica maridan fatal, como la carne reseca con un vino picado. El aficionado de a pie de un equipo modesto a veces envidia a los entrenadores de los grandes clubes que tienen un buen puñado de cracks para elegir, pero no miden la dificultad de encontrar un hábitat a semejantes personalidades narcisistas, una idea de valor colectivo que respetar más allá del encaje de los más brillantes de ellos, que suelen jugar incluso en momentos poco óptimos, casi por decreto, por su peso interno. Más que dibujar sistemas, los técnicos más hábiles en entidades así se ven obligados a crear marcos de convivencia, en un equilibrio inestable. El éxito está en la gestión psicológica óptica más que en la habilidad con la pizarra. Los buenos a menudo creen que ya lo saben todo y no tienen nada más que aprender.

2. Pero en el Granada las cosas son distintas. Diego ha conseguido la cuadratura del círculo. Manejar con fluidez los dos aspectos, el mental y el estratégico, y que todo cale con suavidad. Está manteniendo la motivación de la tropa generando a la vez competencia en varias posiciones, sin grandes estridencias. Los resultados le dan la razón y avalan todas sus variantes, que le están permitiendo exprimir todo el jugo a lo que tiene disponible hasta la fecha.

3. Consigue que jugadores importantes acepten el trámite del banquillo sin venirse abajo, entendiendo que el que manda busca una alternativa para ganar esa jornada, sabiendo que cuando ellos ingresen también pueden contribuir a la victoria bajo otro papel, pues los encuentros no siempre se decantan con el once de salida. Toman conciencia de que si siguen trabajando, encontrarán pronto una opción de contribuir a la causa, de inicio o en el acto de conclusión.

4. Diego, en definitiva, ha construido una caseta blindada pero acogedora para los huéspedes en la que no caben las vanidades, entregados al espíritu corporativo. El Granada rezuma un sentimiento gremial, como si fuera una familia, y está logrando que la fe desatasque situaciones bastante comprometidas.

5. También influye el talento de sus hombres de vanguardia. Gente joven, hambrienta, con las páginas más importantes de su carrera todavía por escribir, con la excepción de Adrián Ramos que, lejos del carácter de las estrellas en su ocaso, se ha erigido en el padre de todos. Hasta Vadillo, que vio los rayos de sol en la élite, se encuentra en un momento de reivindicación de su trayectoria tras pasar un año insípido a causa de las lesiones.

6. No es casualidad que la asistencia del gol viniera de un centro de Fede Vico en el minuto 88, el mediapunta que llevaba tres suplencias consecutivas. El cordobés cuajó una actuación muy completa, justo en esa zona de incertidumbre en la que más puede dañar al contrario, tras disputar algunos buenos minutos en Alcorcón. Su envío al área lo convirtió el integrante al que en teoría había sustituido en la alineación. Alejandro Pozo recuperó la indumentaria de rescatador que tuvo en los primeros compases de lo que se lleva celebrado de Liga. Percutió con anterioridad y entró al remate con confianza pese a su corta estatura, aunque su cabeceo fuera muy mejorable. El balón se le escurrió al portero René, como empujado por una hinchada contagiada por el grado de compromiso de este elenco.

7. Del armario del míster no salen relevos naturales, sino otros perfiles compatibles que modifican la propuesta general. Con Rodri por Ramos, sin ir más lejos, la escuadra ganó en profundidad hacia la zona libre que siempre hay a la espalda de la zaga enemiga. Además añade su facilidad para el intercambio de posiciones con los colegas de segunda línea. Por contra, sin el colombiano se añora su capacidad para fijar las marcas y acompañar las aproximaciones de los compañeros, siempre dispuesto para ceder la pelota. Distintos registros con los que sorprender a la retaguardia oponente.

8. Con Vico, el puente con el ataque se fortalece y se levantan paredes con los demás para llegar con rápidos pases al área contraria. Puertas por dentro, por su parte, se ha habituado a encontrar mejor relación con el gol, su principal argumento para sostenerse entre los elegidos, unido a su despliegue a la hora de plegar las velas, generoso en el esfuerzo. Fue el más flojo de arriba y puede ser el siguiente en entrar en las llamadas 'rotaciones'.

9. Vadillo y Pozo actúan más como solistas, versos sueltos que despegan desde la cal. Hay momentos en los que la monotonía del estribillo les aburre, pero siempre son capaces de improvisar unas notas que acaban sonando a música celestial. Son cuatro futbolistas para tres puestos. Bien mezclados, la gran clave ofensiva, aunque los rojiblancos ya no sean el cuadro más goleador del campeonato. Les ha igualado esta semana el Deportivo de La Coruña.

10 El Granada se está percatando de que cada partido alberga varios actos. Que a veces toca frenar atrás con un central extra y otras remover la avanzadilla para aumentar presencia en el área. Abrir el campo o concentrar tropas. Diego optó en el tramo final por la doble punta y los extremos abiertos en su perfil natural. Fran Fernández, su homólogo, le colocó un tercer centrocampista a su formación, Chema, que mejoró al genial pero irregular Juan Carlos Real. El Almería ahogó la medular pues hicieron superioridad con el recién ingresado, Eteki y De la Hoz sobre San Emeterio y Montoro, con éste fundido. Este es justo el molde a cubrir por el técnico gallego más pronto que tarde. Ha probado en algunas citas con Nico Aguirre para contemporizar, tiene a Alberto Martín para encajar más el eje y está José González, en teoría el más parecido, pero que ha ido a menos y ni siquiera fue convocado. Un día, Montoro no estará y le tocará buscar soluciones. Mientras tanto, pique sano y rienda suelta al líder. Al menos, hasta que juegue el Málaga.

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