Granada CF

Montoro no termina el entrenamiento tras un duro golpe en el tobillo

Montoro se retira, bota en mano, del terreno de juego. /F.R.
Montoro se retira, bota en mano, del terreno de juego. / F.R.

El recreativista Víctor Morillo fue la gran novedad en el grupo, completando una sensacional mañana

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

El Granada regresó a los entrenamientos tras la victoria en La Rosaleda. El gran ambiente reinó en un día caluroso para haber entrado ya en diciembre. El grupo saltó al terreno de juego con las bajas de Adri Castellano, Fran Rico y Álex Martínez por lesión. La del exbético está próxima a detallarse, tras las pruebas pertinentes. A pesar de su ausencia, el entrenamiento no contó con Carlos Neva o Antonio Marín, y sí con Víctor Morillo. El jugador, ofensivo aunque juegue en banda, hizo en alguna que otra ocasión de improvisado lateral y dejó muy buenas sensaciones con sus centros medidos y alguna definición exquisita. También estuvo Esteve, portero del filial, en el lugar que habitualmente ocupa Lejárraga.

La mañana comenzó con un calentamiento físico y técnico bastante intenso, tras el cual Diego Martínez dividió al grupo en dos para realizar ejercicios enfocados al orden táctico, la presión adelantada y la apertura del campo, jugando por la banda con comodines. Las bajas en defensa obligaron a hacer dos zagas de tres jugadores, en las que Quini siempre aparecía como carrilero zurdo. Y es que, tras la lesión de Álex Martínez, el candidato a ocupar su puesto es el cordobés, que ya lo hizo en Málaga con muy buen desempeño.

En uno de los lances del ejercicio, Nico Aguirre entró con contundencia sobre un balón suelto que quiso recoger Montoro. El contacto del argenntino con el tobillo izquierdo de su compañero fue evidente y el sonido dejó patente la fuerza del golpe. El valenciano se echó al suelo con ostensibles gestos de dolor. Tras recibir atención de los médicos, se quitó la bota y abandonó el terreno de juego cojeando levemente. Aunque todo podría quedarse en la contusión, el jugador será evaluado para conocer si existe una mayor dolencia.

Tras el episodio, preocupante por la jerarquía del goleador en el último encuentro, el equipo siguió entrenando la finalización, con jugadas por banda y ensayando los centros desde uno y otro perfil. Por último, algunos jugadores se quedaron lanzando desde fuera del área al portero del filial, Esteve.

 

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