Granada CF

Montoro y Germán asumen la responsabilidad el día más difícil

Germán despeja en el área del Granada ante el Málaga/J. M. Baldomero
Germán despeja en el área del Granada ante el Málaga / J. M. Baldomero

Uno como motor y goleador y el otro como sustento para amarrar la victoria, ofrecieron su mejor versión en un día de brega y entrega

Ángel Montoro sigue dando pasos para asentarse en Granada como uno de sus máximos referentes. No tiene sustituto en la plantilla porque nadie sabe hacer lo que él hace. Lo de ayer fue una demostración del peso que ha adquirido en este equipo. No solo por el gol, que le regala al equipo tres puntos en un enorme escenario de Primera y en un derbi especial. El trabajo previo y posterior del valenciano estuvo a la altura de la cita.

Jugar este año en La Rosaleda es de las cosas más complicadas a las que se va a enfrentar cualquier equipo. El Málaga, sin ofrecer un juego brillante, empuja a los rivales a partidos de máxima concentración para obtener algo positivo. Hasta ahora los siete visitantes habían claudicado. Un balance que impone. Sin embargo, este Granada se ha caracterizado desde el inicio del curso por ser irreverente con el anfitrión. Solo en La Coruña mostró ciertas dudas y acabó condenado.

En Málaga no se achantó. Le jugó de tú a tú al rival ofreciendo sobre el césped las mismas armas. Sabía que no gozaría de los espacios necesarios para practicar el fútbol que le gusta y divierte a su afición, así que activó un plan B que se basaba en la tremenda seriedad defensiva de que presumía su contrincante y se amparaba en la eficacia de saber aprovechar la mínima ocasión.

Ahí se desempeñó con inteligencia Montoro, que movió al equipo de un lado a otro desahogando la zona de máxima confluencia. A la vez, puso la brega que exigía el centro del campo, apoyado siempre por San Emeterio. Se descolgó en un córner mediada la segunda parte para rasear un balón que volaba por el cielo de Málaga y la pelota acabó dentro con cierta suerte. El tercer gol de la temporada para un tipo que se siente importante y que nunca ha negociado su implicación aunque las cosas no siempre le hayan salido igual de bien. «El equipo se ha vaciado», reconocía luego en los micrófonos de Movistar Partidazo. «Esta categoría es mucho de competir, el equipo pelea en cada campo», insistió.

Para el tramo final, con un marcador a favor que defender hasta la extenuación, se remangó como el resto. Fue entonces cuando su compañero Germán Sánchez, otro viejo rockero que sabe lo que se suda para sumar los puntos en la categoría, creció para despejar todo lo que por el área de su compañero Rui Silva asomaba. El gaditano, como muchos de los supervivientes de la temporada pasada, sigue sumando actuaciones de sobresaliente en un año extraordinario individual y colectivo.

Quini cumple

Fue un día complicado desde el principio porque Álex Martínez se lesionó al cuarto de hora. Al menos la variante de Quini en el lateral zurdo no fue una improvisación porque era el plan B si al titular del puesto lo sancionaban. Quini, a pierna cambiada, no desentonó en un partido de máxima exigencia. En defensa estuvo tan serio como el resto de la zaga y tampoco escatimó subidas al ataque. De hecho, fue una galopada suya la que propició el córner en el que llegó el gol del Granada.

Seguramente tenga que repetir en Tarragona, a expensas de que Álex Martínez conozca su tiempo de baja y Adri Castellano supere definitivamente sus problemas de rodilla. Los titulares están a un nivel muy alto y los suplentes no desentonan.

 

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