Granada CF

De vuelta al césped al rojo vivo

Los jugadores se calzan las botas, con Lucena entre ellos. /PEPE MARÍN
Los jugadores se calzan las botas, con Lucena entre ellos. / PEPE MARÍN

El Granada completa la primera sesión de entrenamiento de una temporada ilusionante

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

Como no hay fútbol sin balón podría decirse que este nuevo Granada de Primera echó a andar ayer, cuando se calzó las botas y volvió a gozar del olor del césped, donde ocurre todo lo que realmente importa en este juego. Los futbolistas rojiblancos completaron la primera sesión de entrenamientos de la temporada en la Ciudad Deportiva con la misma ilusión de un niño en la 'vuelta al cole', cuando se reencuentra con sus compinches. Hay muchos amigos en un vestuario que no cambia tanto pese al ascenso. Se mantienen las consignas básicas del éxito basadas en la unión del rebaño que dejó al león sin cena.

Fue Germán, no podía ser otro, el que lideró la salida del grupo desde vestuarios. Detalles que dicen mucho. El valladar de la zaga encabezó a un total de veinte futbolistas presentes ayer en la primera sesión del curso, con ausencias justificadas y presencias ilusionantes de los que llegan desde abajo. Vistieron de azul los porteros Rui Silva, Aarón Escandell y Unai Etxebarria, recién incorporado al 'Recre' desde el Bilbao Athletic. De un rojo intenso vistieron el resto de jugadores de campo: los defensas Germán, Bernardo, Víctor Díaz, Quini, Álex Martínez y Carlos Neva; los centrocampistas Ángel Montoro, Ramón Azeez, José Antonio González, Nico Aguirre y el juvenil Isma Ruiz; y los atacantes Fede Vico, Álvaro Vadillo, Adri Butzke, Adrián Ramos, Rodri Ríos y Antonio Aranda, también juvenil. Fue una primera toma de contacto agradable de la mano de Diego Martínez, nada que ver con las pretemporadas 'cholistas'. Por ahora.

Se ausentaron con permiso del club Fran Rico, a punto de ser padre; Puertas, de viaje de novios en Maldivas; Sergio Peña, con trámites de su documentación en Perú; y Pablo Vázquez, mientras busca una salida. El 'nuevo', Neyder Lozano, trabajó en el gimnasio. Tampoco participó en la sesión Juancho, que sigue a dos aguas entre el primer equipo y el Recreativo.

Lo primero que hicieron los protagonistas fue divertirse. El preparador físico Víctor Lafuente dispuso a los veinte futbolistas en cuatro rondos de cinco para que jugaran a una especie de 'pilla-pilla' colectivo, cogidos de la mano, que desató las risas. El balón comenzó a rodar tras una serie de ejercicios físicos para completar el calentamiento. De nuevo en rondos, esta vez con la pelota, los jugadores probaron su toque tras las vacaciones. No tardaron demasiado en dividirse en dos equipos para medirse en el primer 'partidillo' del curso, cuando los periodistas comienzan realmente a prestar atención.

Los equipos se repartieron los dos centrales y los cuatro laterales hábiles ayer y fueron rotando porteros, centrocampistas y delanteros. Destacaron las ganas de los canteranos, con la calidad de Isma Ruiz para fusilar con la zurda tras una pérdida de balón en defensa o Adri Butzke, fajándose desde el suelo prácticamente en la primera acción. Víctor Díaz demostró que mantiene la intensidad en un par de acciones con Álvaro Vadillo, que ha vuelto de rubio 'pollo', y Fede Vico se llevó un susto en una acción tras la que salió rodando. Agua, mucha agua, y al vestuario. Hoy tendrán doble sesión.

Ladillo

El buen rollo predominó durante toda la sesión, con bromas entre los futbolistas y sintonía permanente entre Diego Martínez y su segundo Raúl Espínola, inseparables. A la finalización del entrenamiento, Diego Martínez saludó uno a uno a los periodistas todavía presentes y bromeó con ellos. Llegó a pedir, a la broma de un compañero, que le pusieran 'Clocks' de Coldplay. «Qué temazo».