Granada CF

El Granada se pasa al béisbol

El buen ambiente renió en una sesión distinta a todas las demás. /GCF | P.V.
El buen ambiente renió en una sesión distinta a todas las demás. / GCF | P.V.

Los rojiblancos disfrutaron de una divertida sesión de entrenamiento antes del fin de semana sin competición

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Última sesión de la semana en una Ciudad Deportiva que ha vivido una semana atípica. Cada vez son menos los rojiblancos que componen el grupo, pues las convocarorias nacionales y las lesiones han dejado el plantel en poco más que una quincena. Saltaron al terreno de juego Ramos, Martínez y Álex Martínez, que trabajaron al margen del resto. Sólo el exbético tocó balón. Por otro lado, Eteki y Neyder se mantuvieron en el interior de la instalación. Cabe recordar que Machís y Herrera viajaron ayer para incorporarse a la selección venezolana. La principal novedad fue la presencia del portero juvenil Guille Tarazona, una de las caras nuevas del equipo de Torrecilla.

No obstante, al no haber competición oficial esta semana, los de Diego Martínez han aprovechado los entrenamientos bajo mínimos para trabajar con las nuevas incorporaciones, incidir en determinados automatismos con y sin balón y, también, para divertirse un poco.

Así fue en la sesión del viernes, que comenzó con un partido de béisbol, aunque modificado para acercarlo a lo futbolístico. El objetivo no era otro que sumar carreras, si bien usaron sus piernas por bates. El equipo atacante tenía que ir recorriendo las muchas bases, mientras que los defensores tenían varias opciones para eliminar a los corredores. La eliminación directa, equivalente a cuando el equipo defensor coge la pelota sin que toque el suelo, obligaba a los rojiblancos a dar tres toques sin que tocara el suelo. La otra, ya cuando el balón había contactado con el césped, consistía en llevar el balón a una de las bases y pillar al atacante a mitad de camino entre estas.

Los jugadores demostraron el buen ambiente que se respira en el vestuario, siendo constantes las bromas y chascarrillos, así como los piques y las trampas de los más avispados. Quini, por ejemplo, fue alabado por su golpeo en ataque y señalado por sus compañeros en ciertas acciones defensivas, siempre con cariño. El cordobés no llevó al campo de béisbol la polivalencia y acierto de los que está gozando estas dos últimas campañas.

Acabada esta parte del entrenamiento entre las risas de jugadores y cuerpo técnico, se hicieron dos equipos para jugar un partidillo en dimensiones reducidas. La idea, como viene siendo habitual, es acortar los espacios para premiar el juego rápido, los apoyos constantes y la presión intensa. Fue el último ejercicio de una sesión más suave quizá que las anteriores. La semana que viene encararán ya el compromiso liguero en Vigo.