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El Granada vuelve a moverse 'al ralentí' por no poder saltarse el tope salarial

Espinosa, en su presentación de la pasada campaña //ALFREDO AGUILAR
Espinosa, en su presentación de la pasada campaña / /ALFREDO AGUILAR

Un defensa central sigue siendo la prioridad del equipo rojiblanco

ANTONIO NAVARRO GRANADA

Las llegadas de Fede San Emeterio y Alejandro Pozo han puesto fin a un compás de espera que se hacía largo en el entorno del Granada CF y más teniendo en cuenta que las negociaciones con ambos futbolistas iban bien encaminadas desde hace semanas, pero antes de que los dos canteranos sevillistas estamparan su firma con la entidad rojiblanca otros dos jugadores tuvieron que abandonar la entidad para abrirles hueco: Matthieu Saunier y Joselu Moreno. El problema del límite salarial no es exclusivo del Granada pues otros clubes están en una situación igual o peor -entre ellos el Córdoba, el Extremadura o el Reus- pero lo cierto es que una vez concretadas las dos llegadas de esta semana la entidad rojiblanca vuelve a moverse 'al ralentí' porque no hay suficientes recursos económicos como para ir más allá del primer objetivo marcado a corto plazo: la contratación del cuarto defensa central de la plantilla. La opción de Rodrigo Tarín sigue siendo viable y más teniendo en cuenta las buenas relaciones que hay entre el Granada y el Leganés, un club que compró a Rubén Pérez este verano y que cedió a los granadinos al atacante Fede Vico.

Tanto San Emeterio como Pozo han sido inscritos y podrían jugar el domingo si el técnico rojiblanco lo considerara oportuno, pero hablar de fichajes en plural si no hay ninguna salida del equipo es un escenario que ahora mismo se antoja bastante improbable. Los dos jugadores que siguen en la rampa de salida, Varas y Baena, continúan trabajando con normalidad junto a sus compañeros y el día 31 de agosto, en el que se cierra el mercado de fichajes, cada vez está más cerca. Desde la entidad granadina se llegó a contactar con Javier Espinosa, jugador del Levante que ya fue cedido al Granada la pasada campaña, pero a pesar de que a día de hoy no es un jugador especialmente importante en los esquemas del conjunto granota su hipotética llegada parece bloqueada de igual manera que la llegada de un tercer delantero que compitiera por el puesto con Adrián Ramos y Rodri, los dos 'nueves' con los que cuenta actualmente el equipo rojiblanco.

Tanto en pretemporada como en la primera jornada de Liga los granadinos demostraron carencias en materia ofensiva que no se sabe si quedarán resueltas en los próximos partidos. Si ante el Lugo el equipo sigue sin tener mordiente en ataque se hará más evidente la necesidad de incorporar a un mediapunta o a un delantero, pero la situación actual de los rojiblancos es un círculo vicioso y el poder firmar a estos jugadores de ataque dependerá de las posibilidades económicas de la entidad.

El fichar a jugadores que no pueden ser inscritos y que buscan un nuevo destino por no poder jugar en un club de Segunda a causa del tope salarial es un problema que en estos momentos está afrontando el vecino Málaga CF, que se disponía a firmar a Álvaro Jiménez pero al no poder inscribir al jugador corre el riesgo de que emigre a otro equipo de Segunda.

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