Granada CF

«En Granada viví una etapa muy bonita»

José Ramón Sandoval, entrenador del Córdoba, regresa a Granada, donde entrenó entre mayo de 2015 y febrero de 2016. /RAMÓN L. PÉREZ
José Ramón Sandoval, entrenador del Córdoba, regresa a Granada, donde entrenó entre mayo de 2015 y febrero de 2016. / RAMÓN L. PÉREZ

El técnico del Córdoba recuerda con cariño su paso por Granada y no cierra la puerta a regresar un día | Desvela el secreto para volver a un banquillo tras una 'milagrosa' salvación: calzarse las botas y tener una pasión infinita por su profesión, ser entrenador

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

José Ramón Sandoval (Madrid, 1968) regresará este próximo sábado a un lugar en el que fue feliz en lo deportivo y lo personal. Un rincón de la geografía española que se clavó en lo más profundo de su sentir cuando salvó al Granada de un descenso anunciado. Era mayo de 2015 y obró lo que por aquel entonces sólo pudo ser denominado como milagro. Diez puntos de doce en juego le abrieron la puerta a la doble permanencia; la del club en la élite y la suya propia en la entidad nazarí. La destitución que sufrió en febrero de 2016 no empaña el recuerdo de su primer mes al mando del Granada. Un mes tan efímero como los momentos de ensueño e inmortalizado para siempre en aquella instantánea de Sandoval llorando tras cumplir el objetivo.

No parece coincidencia que la estampa se repitiera tres años después en un conjunto blanquiverde que atravesaba la misma situación que aquel Granada. Desahuciado desde pronto, el Córdoba solicitó sus servicios para buscar otro imposible que se consiguió con una recta final que agrandó la trayectoria del técnico madrileño y encumbró a un letal Sergi Guardiola, ahora en Primera. Su renovación, dada por hecho entre la afición cordobesista, no llegó por la predilección de la cúpula califa por Francisco Rodríguez, quien en plena pretemporada dimitió por la grave crisis institucional y de mercado que atravesaba el Córdoba.

De nuevo, Sandoval acudió raudo y valiente a la llamada del Sur, navegando en el barco cordobesista una travesía plagada de contratiempos desde antes de zarpar. Habrá de fondear en Granada este sábado. Ya oteando Los Cármenes, José Ramón Sandoval atiende a IDEAL.

- Ha sido este un inicio complicado para el Córdoba, ¿no?

- Sí, se ha complicado con todos los problemas que hemos tenido. Pero bueno, esto no es cómo inicia sino cómo acaba. Las notas se ponen en junio y no en octubre. Nosotros lo que tenemos que hacer es dar pasos poco a poco y hacernos fuertes ante todas las adversidades que hemos tenido en pretemporada para revertir la situación.

- ¿El verano fue complicado también en lo personal? No terminó renovando con el Córdoba aunque al final sí acaba dirigiéndolo, ¿cómo lo llevó?

- Lo llevé bien. Eso es pasado y a mí me gusta vivir el presente. Ahora soy el entrenador del Córdoba y lo que tengo que hacer es tener la capacidad suficiente para que se cumplan los objetivos.

- El presente más inmediato es el partido del sábado en Granada, ¿qué partido espera?

- Como todos los de Segunda, uno competitivo y difícil, no hay rival fácil en la categoría. El inicio del Granada ha sido bueno, en línea ascendiente. La derrota ante el Deportivo no es ningún traspiés para mí, se verá la capacidad de reacción y ante nosotros volverán a hacer el juego que han hecho este tiempo atrás.

«Siempre es especial volver a Los Cármenes. Será difícil sentarme en el banquillo visitante»

- ¿Qué debe hacer el Córdoba para sumar puntos en Los Cármenes?

- Dar continuidad a los tres últimos partidos que hemos hecho. Tener presencia con el balón, ser competitivos, estar concentrados en defensa y que vuelva la confianza que hemos tenido y que con los resultados se ha dejado de tener. Con las victorias, el mensaje del entrenador cala mejor en los jugadores. Este Córdoba debe imponer su personalidad en el terreno de juego y el campo del sábado es difícil porque el rival nos va a exigir. Queremos ver a un Córdoba exigente y comprometido para sacar los tres puntos.

- En Los Cármenes usted es querido, ¿es especial volver?

- Por supuesto que sí. Siempre será especial, además es mi primera vuelta como entrenador a Los Cármenes. Viví una etapa muy bonita y percibí mucho cariño de la afición y el club. Me encontraré con muchos amigos y va a ser difícil estar en el banquillo visitante. Toda mi etapa en Granada fue de sufrimiento como entrenador y como persona. Son experiencias que tenemos que tener los entrenadores y yo saco siempre lo positivo. Resurgir en esos cuatro partidos y mantener la categoría y luego ese año en Primera en el que hicimos buen fútbol y los resultados no acompañaron... Pero la comunión con la afición fue total y espero devolverles ese cariño estando cerca de ellos. Aunque ahora voy a Los Cármenes a sacar una victoria para el Córdoba.

- ¿Volvería a entrenar al Granada o es una etapa ya cerrada?

- No me gusta hablar de supuestos, pero volver a los sitios donde te han querido es muy bonito. Ahora hay un gran entrenador (Diego Martínez) que va a hacer una gran temporada por lo que se está viendo. Si en un futuro hubiera una posibilidad de volver a Los Cármenes, lo haría con mucho gusto porque es un sitio en el que me han querido como entrenador y persona. Fue una experiencia fabulosa.

«Lo más bonito es empatizar con una plantilla de jóvenes que muchas veces son los que te empujan a creer»

- ¿Dónde cree que deberían estar Córdoba y Granada por plantilla cuando llegue junio?

- No sé el objetivo que se ha marcado el Granada. Nosotros tenemos que hacer los 50 puntos para salvar la categoría lo antes posible. Nuestras expectativas eran diferentes, pero hemos arrancado con uno de los límites salariales más bajos y eso condiciona. En agosto teníamos doce jugadores y en la última semana pudimos fichar cinco jugadores bajo el mínimo salario de la AFE y gente que venía de no estar jugando. Eso nos ha costado un periodo de adaptación de un mes. Todos queremos ser ambiciosos, pero también hay que ser realistas. El objetivo es que este club se mantenga en Segunda para que el presupuesto del año que viene sea diferente y que el nuevo director deportivo (Rafa Berges), Alfredo Garcia y Jesús León hagan un tándem grandioso y un proyecto bonito el siguiente año.

- La última, ¿cómo se motiva para volver a un banquillo tras años de desgaste como pueden ser los de esas permanencias 'milagrosas'?

- Como dices, son temporadas que parece que has vivido cinco en vez de una. Es un desgaste grande porque lo vives segundo a segundo, en el borde del precipicio y te tienes que agarrar con fuerza para no caer. Yo tengo tanta pasión por esta profesión que me siento entrenador en todo momento y con adversidades o sin ellas. Cualquiera que se sienta entrenador debe calzarse las botas y ponerse manos a la obra. Lo bonito es empatizar con un plantel de jóvenes que quieren demostrar que son capaces de conseguir los objetivos. Sin ellos hubiera sido imposible, porque ellos son los que te empujan a creer muchas veces. Como mi pasión es infinita, lo volveré a intentar si me lo proponen. El reto de ahora creo que tampoco es fácil.

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