La crónica

El Granada paga un caro peaje por un despiste defensivo

De Jong trata de alcanzar un balón perseguido por Germán. //PEPE MARÍN
De Jong trata de alcanzar un balón perseguido por Germán. / /PEPE MARÍN

Un solitario gol de Jordán le da un triunfo por la mínima a un Sevilla que supo sufrir para ganar en el Nuevo Los Cármenes

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

El estreno oficial del Nuevo Los Cármenes en Primera División tras la profunda remodelación que ha sufrido durante este verano tuvo un triste final para el granadinismo. Su equipo perdió por la mínima ante un Sevilla práctico, que se aprovechó de un grave error en el centro de la zaga rojiblanca para adelantarse en el marcador y que después fue lo suficientemente inteligente como para sobrevivir con el resultado a favor hasta que Sánchez Martínez indicó el camino a vestuarios.

El Sevilla tuvo más el esférico durante los primeros instantes del duelo, pero el orden defensivo de los de Diego Martínez impidió al equipo de Julen Lopetegui cear una verdadera sensación de peligro ante la meta de Rui Silva. Ocampos le complicó la vida a Quini por su banda, pero lo que más preocupó a los casi 16.000 espectadores que presenciaron el partido en directo fue un aparatoso choque fortuito entre Víctor Díaz y Reguilón cuando ambos saltaban con la intención de disputar un balón dividido. El defensa sevillista fue el peor parado pues Víctor Díaz pudo continuar jugando pero el canterano madridista no pudo seguir en el terreno de juego, pese a querer intentarlo.

Poco a poco fue el Granada el que consiguió contener a su rival e irse haciendo con el control del partido. Quini y Vadillo demostraron tener intención de hacer diabluras por su banda y un centro del segundo que la defensa sevillista no despejó bien terminó siendo la primera ocasión clara del partido: un chut de Eteki, desde las inmediaciones del punto de penalti, que no consiguió ver puerta (m.20).

Nolito intentó responder con un disparo desde la frontal demasiado manso como para inquietar a Rui Silva y pocos instantes después fue Quini el que probó fortuna al cazar un rechace junto al balcón del área pero su remate cruzado desde la frontal se marchó desviado por poco (m.40). El Granada estaba animoso pero en el primer minuto de los siete que añadieron en el primer acto Escudero tuvo la mejor oportunidad de todas para alterar el marcador. Un auténtico tirazo desde la frontal fue repelido por Rui Silva y, aunque el balón le llegó a Carriço, la presión de la zaga local dio lugar a que el atacante del equipo de Nervión no lograse disparar y colocar el 0-1 en el marcador.

0 Granada CF

Rui Silva; Víctor Díaz, Domingos Duarte, Germán Sánchez, Quini; Eteki (Adrián Ramos, m.84), Montoro, Puertas, Vadillo (Machís, m.59); Fede Vico (Carlos Fernández, m.59); y Soldado.

1 Sevilla FC

Vaclik; Jesús Navas, Diego Carlos, Carriço, Reguilón (Escudero, m.18); Jordán (Vázquez, m.84), Fernando, Banega (Gudelj, m.63); Ocampos, Nolito y De Jong.

GOL
0-1, m.51: Jordán.
ÁRBITRO
Sánchez Martínez (colegio murciano). Amonestó al local Germán así como al visitante Fernando.
INCIDENCIAS
Partido de liga disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes ante 15.849 espectadores (cifra oficial).

Ese tanto sí que llegó a los seis minutos de la reanudación. Pese a que desde la grada se pidió penalti por una posible mano en el área sevillista, el árbitro no vio nada y desde la sala del VAR tampoco se le insistió en que el balón tenía que ser colocado sobre el punto fatídico. Fue entonces cuando el Sevilla se acercó al territorio de Rui Silva y aprovechó un desbarajuste defensivo para ponerse por delante. De Jong logró plantarse solo ante el portero rojiblanco y aunque el holandés estuvo lento en la definición, dando lugar a que Germán y Duarte se le echaran encima, Jordán sí que estuvo muy atento para cazar el rechace y poner por delante a los de Julen Lopetegui.

Diego Martínez vio necesario mover el banquillo y le dio entrada al campo a Machís y a Carlos Fernández. El primero fue un incordio para la zaga sevillista y tuvo dos buenas ocasiones llegando por su banda, la izquierda, que se perdieron por encima del larguero de la meta de Vaclik.

Sin embargo, en los últimos minutos el equipo granadino perdió chispa en ataque. Su necesidad de marcar contrastó con una falta de ideas que el Sevilla aprovechó para hacerse fuerte atrás y crear rondos por todo el rectángulo de juego para que el crono fuese corriendo con el 0-1 a su favor. En el descuento todo siguió igual. La falta de ideas locales y el desacierto arriba (Machís en algunas ocasiones peca de un individualismo que le hacía triunfar en Segunda pero que de momento no le da el mismo resultado en Primera) terminaron por desquiciar a un Granada que lo intentó hasta el último segundo, pero que no logró ver puerta. La próxima semana tendrá una nueva oportunidad en casa del RCD Espanyol.