Historia

El Granada nunca dejó la puerta a cero visitando a Las Palmas

Araujo, Vicente y Viera celebran el 5-1 que endosó el equipo amarillo al Granada de un Ochoa abatido. /La Liga
Araujo, Vicente y Viera celebran el 5-1 que endosó el equipo amarillo al Granada de un Ochoa abatido. / La Liga

Son 27 las ocasiones en los que los rojiblancos viajaron al Insular primero y Gran Canaria después. Dólo diez veces puntuaron, quizá lastrados por una evidente 'tradición': la de encajar al menos un gol

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

El Granada y Las Palmas se han enfrentado, en competición oficial, 54 veces, siendo el segundo duelo más disputado en la historia del equipo rojiblanco empatado con los que disputaron ante el Real Jaén, y a sólo cinco choques de los Granada-Valencia, el más repetido. La mitad han sido en territorio insular y, aunque el cuadro nazarí ha conseguido arrancar puntos en Canarias, hay un dato que resulta particularmente sorprendente dado el número de enfrentamientos con el equipo 'pío pío'. En las 27 ocasiones que el Granada ha jugado contra Las Palmas en territorio amarillo, nunca ha conseguido dejar su meta a cero. Un mal endémico que ha convertido en proeza las diez ocasiones en las que los rojiblancos metieron puntos en su zurrón: seis empates y cuatro victorias que siempre necesitaron de al menos uno o dos goles para sumar.

El Granada visitó por primera vez a la Unión Deportiva Las Palmas en 1951, con el conjunto amarillo teniendo por feudo el Estadio Insular. En el nostálgico campo el Granada sufrió duras derrotas durante sus primeros cinco partidos. Al fin conocieron la victoria los rojiblancos a finales de década, con los 60 asomando. Eso sí, no consiguieron dejar la puerta a cero por culpa de un gol de Felo en el minuto 75 (1-2). Con Candi en portería y Kálmár en el banquillo, los granadinistas celebraron por fin en el verde canario donde algunos meses más tarde se consumó el descenso local.

Tras el también descenso rojiblanco, ambos equipos se reencontraron, con el Granada teniendo siempre especiales dificultades para no encajar gol y sumar. Varios empates a un gol y a dos goles fueron lo más reseñable, entre derrota y derrota. En 1969 y 1975 los nazaríes regresaron de las Islas Canarias con tres valiosos puntos para sus permanencias en Primera. El Insular seguía siendo un campo prácticamente maldito para el Granada, pero esos dos años, aunque encajando de nuevo, la afición filipina vio a su equipo vencer. Ambas ocasiones se cerraron con un 1-2, con gol del querido Luis Oruezabal 'Chikito' en diciembre de 1975. Hizo el 1-1 para igualar un partido que había comenzado, como era casi tradición, ganando desde muy pronto el cuadro local. La remontada supo a gloria.

El Granada siguió pagando caro el hecho de encajar siempre que pisaba el Estadio Insular. La derrota era lo habitual y el empate requería a los rojiblancos anotar sí o sí, no dándose jamás un empate a cero en los partidos Las Palmas-Granada. La última gran victoria rojiblanca tuvo lugar en Segunda División B, con Pepe Mel haciendo uno de los tres goles con los que los granadinistas respondieron a los canarios. En 2003 el equipo amarillo cambió de estadio, se mudó al Gran Canaria y el Granada no lo pisaría por la confección de los grupos en Segunda B, por el descenso de los rojiblancos al infierno de la Tercera y el resurgir de Las Palmas, que empezó construir de nuevo su leyenda en Segunda. En 2010, con aquel equipo de Fabri, los rojiblancos volvieron a enfrentarse a Las Palmas lejos de Los Cármenes. El gol de Carlos Calvo empató el tanto inicial de David Fernández para volver a puntuar, esta vez en un nuevo escenario. Lo recordará bien Manolo Lucena, que jugó el encuentro de titular ante la baja de Mainz, formando pareja con Mensah.

La tradición de encajar en Las Palmas de Gran Canaria sigue vigente, esperando a que la rompan los rojiblancos, pues significaría de esa forma un punto seguro y, en el mejor de los casos, una victoria de enjundia y sustentada en la seguridad defensiva. La que le faltó de forma clara y evidente en las dos últimas visitas del Granada a los 'pío pío'. Ya en Primera, un 4-1 en 2015 y un 5-1 en 2016 dejaron claro sendos despropósitos defensivos. Ángel Montoro vio la segunda de las goleadas desde el banquillo. Nadie queda de aquel Granada. Ahora los rojiblancos encadenan con regularidad buenas actuaciones defensivas con siete puertas a cero y un gran desempeño de Rui Silva y la pareja de centrales, Germán y Martínez. Bajo el precepto del fútbol de Diego Martínez, el equipo nazarí buscará sentar en 'la portería limpia', como dicen los británicos, las bases de una nueva victoria y, por qué no, romper otro muro. El primero fue vencer al Zaragoza en La Romareda, algo que pocos granadinos habían visto con sus propios ojos. El segundo puede tener lugar hoy, volver de Gran Canaria sin encajar un gol. Inédito reto en el que siempre cayeron los visitantes.

 

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