La crónica

Este Granada hace disfrutar a la afición

Puertas celebra con la grada el primero de sus dos goles en el partido. / ALFREDO AGUILAR

Victoria amplia de un equipo que juega cada vez mejor, agarrado al momento ante el gol de Puertas y a la excelente sintonía general

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELAS

En tiempos de fútbol negocio y demás imposturas, nada más conmovedor que una ovación rendida de la afición ante un Granada alegre que se vació para regalar un triunfo gozoso. A veces no hace falta que a los seguidores se les aleccione artificialmente o se les regale el abono. Ni siquiera es requisito obligado que el estadio se llene de visitantes ocasionales. Si el fútbol fluye y los jugadores ofrecen compromiso, la gente aplaude, corea y disfruta. Los demás volverán. Se agotarán las entradas sin forzar nada y los que sí persistieron y dieron su voto de confianza al equipo darán la bienvenida a los que dudaron o renegaron. Todos caben.

3 Granada

Rui Silva; Víctor Díaz, Germán, Martínez, Álex Martínez; Fede San Emeterio, Montoro (Pozo, m.66), Puertas, Vadillo (Rodri, m.79); Fede Vico; y Adrián Ramos (Nico Aguirre, m.52).

0 Rayo Majadahonda

Ander; Iza, Verdés, Rafa López, Morillas (Varela, m.65); Óscar (Nico, m.46), Luso, Enzo Zidane, Fede Varela; Aitor García y Ruibal (Toni Martínez, m.46).

Goles
1-0, m.21: Puertas; 2-0, m.45: Martínez; 3-0, m.64: Puertas.
Árbitro
Ávalos Barrera (colegio catalán). Amonestó al local Fede Vico así como a los visitantes Enzo Zidane, Rafa y Luso.
Incidencias
Partido de liga disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes ante 9077 espectadores.

Ha conectado la hinchada con esta escuadra y el aura que se genera alrededor parece difícil de frenar. Es pronto, pero entusiasma. Todo lo que surge de manera natural, sin atosigar, eliminando prejuicios y asumiendo realidades, acaba germinando con fuerza y se suele afianzar. Nadie más ejemplar que Antonio Puertas, aquel chico abstraído en ese año pasado de exigencia aparatosa, convertido en un estilete agudo, que sabe cuándo subirse la cremallera del mono y en qué momento ceñirse el smoking, como en la elegante culminación de la feliz goleada ante un Rayo Majadahonda tierno, al que arrastró la ola de optimismo que surca Los Cármenes.

Diego Martínez está siendo, con derecho, un líder ejemplar, dando forma a un conjunto que se adapta rápido a sus ajustes, que aprovecha todas las piezas disponibles. Dio descanso a Quini en el lateral derecho para devolver la banda a Víctor Díaz, quien abrió la mochila de sus centros precisos y coqueteó con el gol toda la noche. Del retoque salió ganando José Antonio Martínez, mirado con cierta sospecha en el partido de Copa ante el Elche, pero que se adaptó como un guante al partido de ayer, subiendo nota con el segundo tanto de la velada, a las puertas del descanso, para dejar en el diván a los majariegos.

No empezaron mal los visitantes, conjunto honorable, que recibió el ascenso como un premio inesperado y quiere pasear con dignidad por la categoría. Trataron de proponer con la pelota, abogaron por el descaro, pero se encontraron con unos rojiblancos de piel y cuernos de rinoceronte. Vadillo apareció en la alineación y pronto chequeó que su tobillo estaba bien enroscado. Se lo han cuidado con enorme secretismo, pero la jugada le salió redonda al club.

Se beneficia el Rayo Majadahonda de algunas cesiones lustrosas, como es el caso de Enzo Zidane, con buen pie pero sin la aristocracia y omnipresencia de su padre cuando era jugador. Sí comprometió en alguna situación a balón parado, sobre todo en un remate de Luso cuando todavía no se había alterado el marcador. Fueron los peores momentos nazaríes, quienes se enredaron en la construcción, como en un lío en el intercambio entre Montoro y Rui Silva, o luego Martínez intentando un quiebro en la cueva, arriesgando en exceso. El chico se disculpó mirando al tendido. Perdonado.

El balón parado también sirvió para que el Granada despertara en ataque. De una intentona de falta de Álex Martínez que dio en la barrera, se presentaron dos saques de esquina que sirvieron para que Ramos y Puertas hostigaran al portero Ander. Las aproximaciones dotaron de confianza a los rojiblancos, entre los que creció Fede San Emeterio, un eslabón para el juego corto que destapó su cañón de precisión cuando tocó hacer aperturas a lo Montoro, después de que el valenciano pidiera el cambio tras el descanso. Sin él, la escuadra mantuvo el mismo patrón y en parte fue mérito del cántabro.

Al cuarto de hora todavía se estaban revolviendo los madrileños, pero derrocar a Rui no es tarea fácil. Sin ruido, encadena otra puerta a cero. Más problemas para sostenerse tuvo su homólogo Ander. Víctor compuso un envío que intentaron cabecear Ramos y Fede Vico pero que acabó en la bota de Vadillo. Su tiro salió repelido. Ander haría lo mismo después cuando Vico filtró una bola hacia Puertas en un contragolpe, con un toque sutil ante el que reaccionó bien, al igual que en un chut lejano del propio Vico.

La bisoñez rayista apareció en un error grave en su parcela cuando Ramos cazó un mal pase. Salió el colombiano a la carrera, sin precipitarse, cerebral. Avistó a Puertas, que cruzó con dureza y quebró la resistencia ajena por fin.

La muesca relajó al Granada, que aunque siguió sin abrumar y toleró algún ataque majariego, conservó la compostura a la espera de disponer de otra oportunidad. Lo intentó Aitor García en el otro lado pero Rui siguió consistente. Puertas porfió a una retaguardia que se fue disolviendo como el chocolate al sol. Vadillo encontró en la profundidad a Víctor Díaz, que se atragantó de balón en busca de la gloria efímera, con compañeros a su vera con mejor enfoque. De su tiro rechazado se presentó un saque de esquina bien ejecutado, a segundos del descanso. Vico amagó con lanzar primero hasta ver a Germán alejarse hacia el segundo palo. El gaditano saltó y peinó hacia el área pequeña, en la que Martínez aguardaba la generosidad de su colega de zaga. Su escorzo terminó en gol y propició una segunda mitad a pedir de boca.

El Rayo, dimitido

Iriondo trató de remediar las goteras de su conjunto con dos cambios pero el 'otro' Rayo fue de mal en peor. En otro córner, el Granada pudo meter más el dedo en la llaga aunque el que sintió un dolor punzante fue Adrián Ramos. Ya llevaba tiempo sin molestias físicas y le sobrevinieron por sorpresa, en la zona lumbar, bloqueando su tronco. Saltó Nico Aguirre para ubicarse de volante en la medular. Fede Vico se escoró a una banda y Puertas probó de 'nueve', en un ensayo que quizás sea importante cuando haya más bajas.

El asedio se perpetuó, con pases que se inyectaban como agujas. Puertas tenía la mirada del cazador y Martínez seguía imantando esféricos en las posibilidades que se abrían con la estrategia. Al final sería trenzando como llegaría la ejecución más bella de la velada. Montoro irrumpió por el centro con el telescopio e insertó un pase para la carrera de Puertas, listo para no caer en el fuera de juego. Henchido de confianza, se citó con Ander, lo engañó por la izquierda y esperó lo justo para que un defensa no obstaculizara su lanzamiento.

Pozo saltó por Montoro y todo quedó para el deleite. La falta de acierto en los metros finales no desmereció varias transiciones con clase. Rodri tuvo rodaje para que Vadillo descansara y a punto estuvo de volear en busca de un tanto que habría dejado al Granada durmiendo en ascenso directo. Lo hará en 'play off', lo que no está mal para un proyecto nacido sin estridencias pero que está conquistando corazones. La magia de este juego que, desprendido de falsedad, impregna de júbilo. No sabemos si este Granada llegará lejos, pero ahora mismo camina con su afición de la mano.

GranadaR
Rayo Majadahonda
47,9% Posesión 52,1%
7 Remates a puerta 5
0 Remates al palo 0
2 Remates fuera 2
5 Paradas 4
13 Faltas cometidas 11
2 Fueras de juego 2
9 Saques de esquina 0
EL MEJOR
Antonio Puertas
Dos goles más para el almeriense, con enorme clase el que sirvió para cerrar la faena
Un cambio de mentalidad radical de un año a otro.
EL MÁS REGULAR
Fede San Emeterio
Perfecto ofreciendo salidas a sus compañeros y aclarando el panorama en el centro del campo
Gran visión de juego en cada salida.
GOLEADORES
Con cinco
Puertas. Con uno: Martínez, Pozo, Adrián Ramos y Vadillo.

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