Granada CF

«El de Granada fue un año difícil para mí pero me llevé cosas buenas»

Salva Ruiz volverá a Granada. /JUAN J. MONZO / LAS PROVINCIAS
Salva Ruiz volverá a Granada. / JUAN J. MONZO / LAS PROVINCIAS

Salva Ruiz, jugador del Mallorca y exrojiblanco | El valenciano, que estuvo año y medio sin poder jugar por culpa de una enfermedad en la médula, vuelve a Los Cármenes «feliz»

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGRANADA

En el verano de 2016 a Salva Ruiz (Albal, Valencia, 1995) se le diagnosticó una aplasia medular, que consiste en la desaparición de las células encargadas de la producción de la sangre en la médula ósea y que presenta síntomas muy parecidos a la leucemia. Fue justo después de completar su experiencia en el Granada, donde jugó un año. «Al principio fue bastante duro porque estuvieron casi diez días haciéndome pruebas porque no sabían lo que era. Cuando me dieron el diagnóstico sabía que era grave pero tiene cura y por suerte he podido salir adelante y jugar al fútbol», explica desde Mallorca.

Empezó entonces un periplo alejado de los terrenos de juego. «Estuve alrededor de seis meses sin practicar ningún tipo de deporte. Luego empecé en el Valencia poco a poco entrenado con algún lesionado. Cuando llevaba más o menos un año hice algún entrenamiento con el primer equipo del Valencia, pero fue al volver del verano cuando empecé a entrenar con normalidad. En volver a jugar un partido pasó año y medio, más o menos», relata.

Una vez superado el trance, en 2017 se marchó al Mallorca, donde por fin disfruta jugando, lo que siempre ha querido. Entiende que si el del domingo es «el 'partidazo' de Movistar Plus» es por algo. «Los dos llegamos con confianza y con una buena dinámica. Además, son dos clubes históricos del fútbol español y con el parón de Primera es un partido bastante atractivo», asegura Salva Ruiz.

A pesar del buen comienzo del Mallorca «nosotros sabemos de dónde venimos y lo que nos remarca el míster es que vayamos partido a partido. Que sólo pensemos en el próximo rival y no nos marquemos metas, ni por arriba ni por abajo. Sabemos que venimos de estar abajo así que pasito a pasito», indica.

Su experiencia en el Granada en la temporada 2015/16 supuso «un año difícil para mí porque no jugué mucho», pero apunta que «me llevé cosas buenas en lo que respecta a los compañeros, el club y la afición. Me sirvió para comprobar en los entrenamientos que tenía un buen nivel para competir con gente de la élite». Se le brindó la posibilidad de salir en el mercado de invierno pero no aceptó. Se habló incluso de que no quería perder el curso en la carrera de Ciencias del Deporte, pero aclara que «los estudios eran algo secundario. A pesar de no estar jugando mucho en la primera vuelta, pensaba que podía hacerme un hueco y aposté por eso». Le quedan dos cursos para acabar sus estudios pero ahora los tiene algo aparcados.

De aquella efímera época de rojiblanco mantiene algunas amistades. «Quedé con Dimitrievski en Mallorca. También mantengo contacto con Rober o Lombán, y con algún 'fisio' del club», aclara. Por eso asegura que «tengo muchas ganas de volver a Granada. Guardo muy buen recuerdo. La afición me trató muy bien, también la gente del club», insiste.

Allí, sobre el césped de Los Cármenes, coincidirá con algunos viejos conocidos como Vadillo o Fede Vico, con los que compartió vestuario en la selección española sub 19; o con Ángel Montoro, con quien vivió una temporada completa en el Valencia Mestalla (2011/12), en el que supuso su primer año en el filial valencianista -con 16 años- y el último del hoy jugador del Granada en el club ché.

Quizá porque habla con conocimiento de causa no le sorprende el buen estado de forma del equipo rojiblanco por el momento, ya que «desde el principio vi gente importante en la plantilla, con mucha calidad». «Hace bastante que no coincido con ellos y estoy muy contento de poder volver a verlos. Son gente muy buena», sentencia.

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