Granada CF

El Granada 'bebe' del Guadalquivir

Pozo es el 'Giraldillo' que corona un proyecto con claro acento sevillano. /P.Marín
Pozo es el 'Giraldillo' que corona un proyecto con claro acento sevillano. / P.Marín

La presencia andaluza en cada once inicial del equipo rojiblanco está prácticamente asegurada

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

En junio de 2017 el Granada consumó su descenso tras una temporada atípica marcada por los cambios en el banquillo y la exacerbada variedad de nacionalidades que componían aquel plantel. Ese mismo verano ya se dio un paso hacia adelante para derruir esa particular 'Torre de Babel' en que se había convertido el vestuario local de Los Cármenes. Llegaron jugadores nacionales para imprimir mayor velocidad a la adaptación y construcción del nuevo proyecto, segundo de Lizhang, salvando de primeras la barrera del idioma. El Granada, en aquel caso confeccionado por Salvador y Oltra, afinó aún más el mercado y centró sus miras en aquellos nacidos de Despeñaperros para abajo. Un año después, y a pesar de no haberse conseguido el ascenso, no vira el rumbo y se sigue cimentando el proyecto en el producto andaluz.

Ahora, con Antonio Cordón en la cúspide de la pirámide rojiblanca y Diego Martínez como capitán al timón, el proyecto ha dado un paso más hacia el interior de Andalucía, concretamente a Sevilla. Allí creció exponencialmente el técnico pontevedrés, que se había formado a los pies de la Alhambra. La sevillista, una de las canteras de más peso en el panorama nacional, ya contaba con presencia en el plantel nazarí con Víctor Díaz y Javi Varas. Ambos se convirtieron en dos puntales de la defensa rojiblanca y continúan perteneciendo a día de hoy a la disciplina del Granada, si bien al portero sevillano se le busca salida.

Este verano la dirección deportiva granadinista ha peinado el mercado buscando nuevas piezas con las que dar armas a Diego Martínez, no sólo deportivas sino también identitarias. La respuesta estaba en Sevilla, donde han crecido o explotado hasta cinco de los siete fichajes del Granada:Vadillo, Rodri, San Emeterio, Martínez y Pozo.

Vadillo, aunque de la rival cantera bética, fue el primero que se unió al proyecto de Martínez tras dos años irregulares en Huesca. Tras él llegó Rodri Ríos, uno de aquellos jugadores que conquistó el fútbol de formación nacional encumbrando a uno de los mejores equipos juveniles que se recuerdan, el del Sevilla en los años 2007 y 2008. Antonio Solana, exdirector de metodología de la cantera del Sevilla, recuerda aquella generación, si bien él no ocupaba aún ese cargo. Su labor se vería recompensada una década más tarde, cuando el Sevilla Atlético dirigido por Diego Martínez ascendió a Segunda con aquellos jugadores que sí bebieron de la metodología que Solana trabajó. De aquella camada se pueden enumerar varias perlas que ahora son codiciadas en el fútbol profesional. «Matos, Carmona, Caro, Cotán, Lasso, Lara, José Antonio Martínez o Alejandro Pozo», recuerda para IDEAL. Los dos últimos, jugadores ya rojiblancos. Para Antonio Solana, la incorporación del central cedido por el Eibar puede aportar en la salida de balón desde atrás. No es sevillano, sino onubense, y no fue hasta su año en Alcalá (ya como sénior) que llamó la atención de la dirección deportiva sevillista, por lo que aunque ha jugado varias temporadas en el filial, no se le puede considerar producto de su cantera.

«Tampoco Fede San Emeterio», reconoce Solana. «Él llegó ya formado de Santander. Lo conozco y va a aportar muchos kilómetros al equipo, aunque no es un virtuoso. Es muy inteligente a nivel defensivo, ese hombre escoba con muy buena colocación. Va a ayudar a Diego», analiza.

Pozo, el mejor ejemplo de canterano sevillista

El mediapunta, por su parte, sí que es el típico producto de la cantera hispalense. Un jugador que se ha formado en todas las etapas del Sevilla y cuya explosión llegó en el cadete 'A'. Para Solana, la cesión de Pozo al Granada es una operación en la que todos salen ganando. Diego y el conjunto ganan a un jugador de desborde en el uno contra uno, que aportará velocidad al equipo y asistencias de gol a Ramos y Rodri. «Es explosivo con espacios, un puñal en la banda, por lo que puede ser el complemento perfecto para un equipo que defienda bien, como parece ser que será el Granada de Diego. Alejandro tiene muchos recursos y crea incertidumbre en la defensa del contrario», afirma el exdirector de metodología, gran conocedor de Pozo, al que define como un chico muy noble que hace vestuario.

Todos los vinculados a las tres partes de esta cesión (jugador y ambos clubes) coinciden en tildar de perfecta la decisión tomada. «El Granada es un equipo en el que puede coger experiencia y tener minutos. Además, es perfecto que se reencuentre con Diego Martínez», comenta Solana, para quien el préstamo no conlleva ningún riesgo de relajación por parte del jugador. «Viene jugando contra rivales importantes, por lo que la presión la tiene muy relativizada. Esta cesión es una oportunidad única para él. Tiene que demostrar con un buen año que tiene hueco en el primer equipo del Sevilla o volver a salir cedido a Primera. Tiene que demostrar su hambre», finaliza diciendo el granadino, fiel conocedor de la cantera de la que más se ha nutrido este año el cuadro rojiblanco.

Tampoco es ajeno al nuevo fichaje el entrenador de Granada, Alberto Salazar, quien dirigiera a Pozo en las categorías inferiores de la selección autonómica. «Hoy en día los equipos están muy bien trabajados tácticamente y jugadores como Alejandro son los únicos capaces de desactivarlos, ya que con su juego elimina tanto rivales como líneas con su desborde. Su valentía le lleva a intentarlo una y otra vez, y no para de pedirla aunque no le salgan las cosas», comenta a IDEAL.

Para Salazar la cesión de Pozo es un acierto del club pues «están hechos el uno para el otro» y su sociedad con Vico y Vadillo puede ser letal. «Vadillo se asemeja a Pozo, los dos muy pegados a las bandas con el cordobés Vico por el centro», analiza el técnico de la cantera granadina, que recuerda muy bien el gran campeonato que hizo Pozo a sus órdenes en 2015 (Andalucía fue subcampeona, perdiendo en la prórroga ante el País Vasco). A Alberto Salazar le ilusiona la llegada del que fuera su pupilo en la selección autonómica, pues «no lo veía en Granada, sino triunfando en el Sánchez Pizjuán. Pero el sevillanismo sabe que esto es un paréntesis antes de triunfar allí. Desde que se empezó a rumorear el interés del Granada en él me puse en contacto con Pozo y sé que esta ha sido su primera opción. Creo que en eso tiene mucho que ver que Diego Martínez sea el entrenador», confiesa.

Pozo, la última joya de la cantera sevillana en llegar a los pies de la Alhambra. Si el Granada tenía en Álex Martínez, Víctor Díaz, Vadillo y Rodri la base de su particular alminar, con el joven mediapunta Diego Martínez corona la torre con su Giraldillo. Es un vestuario con acento sevillano y andaluz. Una plantilla que con Fede Vico, Quini, José González y José Antonio Martínez, ha nacido a orillas del Guadalquivir.

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