Granada CF

Dos equipos 'mutantes' en estado de gracia

Antonio Puertas está respondiendo a la confianza de su entrenador con buen juego y goles. Es el máximo realizador del primer equipo //R.L.P.
Antonio Puertas está respondiendo a la confianza de su entrenador con buen juego y goles. Es el máximo realizador del primer equipo / /R.L.P.

El Granada y el Recreativo han comenzado muy bien la temporada, mostrando algunos puntos en común y otros aspectos en los que se parecen poco o nada

ANTONIO NAVARRO GRANADA

Desde finales de agosto el Granada y su filial, el Recreativo Granada, se han hecho respetar en sus respectivas categorías –Segunda y Segunda B– y en estos momentos miran la clasificación desde la azotea debido a su buen rendimiento en los primeros partidos oficiales de la temporada 2018/19.

El pasado fin de semana la entidad rojiblanca prácticamente alcanzó el nirvana al ver que el Granada vencía con autoridad al Córdoba (4-2) y acababa la jornada en zona de ascenso directo; que el Recreativo goleaba en la Ciudad Deportiva al Melilla (5-1) y le arrebataba el liderato; y que, por si esto fuera poco, el equipo femenino también superaba al San Miguel (0-2) y se aferraba con fuerza al primer puesto de la división de plata femenina.

Lejos de ser casualidad, el buen momento que viven los principales equipos de la entidad es más bien fruto de la causalidad. Tanto el Granada como el Recreativo están siendo dos planteles fiables en sus respectivas categorías porque son equipos camaleónicos, que huyen de patrones fijos para adaptarse a las circunstancias y sobrevivir en hábitats hostiles. El técnico del primer equipo, Diego Martínez, y el del filial, Pedro Morilla, coinciden en no tomarle demasiado apego a un sistema de juego concreto y sus equipos van mutando durante los partidos, adaptándose al esquema que más le conviene en cada momento. En el equipo 'grande' Diego Martínez acostumbra a saltar al campo con 4-2-3-1 pero ni si quiera este sistema es rígido porque sus mediapuntas intercambian posiciones constantemente y a los rivales les está costando frenar las impredecibles acciones de Vadillo, Puertas y Fede Vico. La pizarra muta durante los noventa minutos y no resulta muy extraño que el equipo rojiblanco pase al 4-4-2 o al 4-3-3 con el que finalizó el ultimo duelo ante el Córdoba, con San Emeterio algo más retrasado que Nico Aguirre y Montoro mientras que Pozo, Puertas y Rodri eran los tres futbolistas de referencia arriba.

En el Recreativo Morilla tampoco se casa con ningún sistema y acostumbra a usar un 5-4-1 que se convierte en 3-4-3 o en 4-2-3-1 (el esquema más habitual la pasada campaña) cuando la situación lo requiere. La fiabilidad que aportan en los carriles futbolistas como Antonio Marín o Carlos Neva provoca que el nuevo líder del Grupo IV de Segunda B no se desordene con las subidas al ataque, siendo reubicados también algunos futbolistas como Martin Hongla, que el pasado domingo empezó jugando como central ante el Melilla y en la segunda parte actuó como mediocentro, una posición que no le es desconocida puesto que Oltra también lo utilizó ahí en su etapa como técnico del equipo granadino. Otra de las semejanzas entre el Granada y su filial en este curso 18/19 está siendo la resurrección futbolística de dos activos que la pasada campaña también vistieron de rojiblanco horizontal, pero tuvieron muy poco protagonismo y no demostraron su mejor nivel: Antonio Puertas y Nacho Buil. El primero estuvo a la sombra de futbolistas como Machís o Pedro durante la pasada campaña, en la que se le vio demasiado acelerado cuando tenía la oportunidad de estar sobre el terreno de juego. El futbolista de Benahadux reconoció esta temporada que lo que necesitaba era «confianza» para sacar su mejor fútbol. Por ahora lleva 5 goles y una asistencia, la repartida el pasado sábado en el Granada-Córdoba, un partido en el que también estrelló un balón en el palo. Con pocas luces y bastantes sombras finalizó también la temporada 17/18 de Nacho Buil en el Granada B. La progresión experimentada por compañeros como José González, Juancho o Víctor Morillo jugó en su contra la temporada pasada, en la que anotó un gol en 14 partidos. Esta campaña Morilla ha confiado en él como mediapunta del equipo y Buil no ha desaprovechado la ocasión para marcar terreno. Su aumento de confianza es incuestionable porque se ve capaz de hacer lo que nadie más: marcó su primer gol de este año de chilena ante el Almería B y ya lleva cuatro en los tres últimos duelos del filial granadinista, saldados todos con victoria.

Las bandas, a examen

Para dos jugadores de banda de Granada y Recreativo esta campaña se presentaba como una revalida para demostrar si pueden volver a la elite o su carrera queda estancada en estratos inferiores. De momento, las sensaciones son muy buenas tanto con Vadillo –al que las lesiones no respetaron la pasada temporada y que ya ha marcado dos goles en ésta- y con Jean Carlos, mucho más participativo en el filial que el curso anterior.

Lesiones y sanciones

En lo que respecta a las diferencias entre ambos equipos cabe resaltar que las lesiones están respetando más al 'A' que al 'B' (tres futbolistas no jugaron ante el Melilla por este motivo) mientras que el filial es más irregular en el aspecto disciplinario pues ya ha sufrido tres expulsiones en lo que va de año y el primer equipo solo una.

 

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