El partido de oro: diciembre

El empate en Tenerife no evitó que fuese una muy feliz Navidad

Ángel Montoro celebra el gol que dio la victoria ante el Málaga en La Rosaleda. /Fermín Rodríguez
Ángel Montoro celebra el gol que dio la victoria ante el Málaga en La Rosaleda. / Fermín Rodríguez

El Granada alcanzó el liderato con tres victorias importantísimas por la mínima que pudieron ser cuatro de no ser por un despiste en Tenerife. La victoria en La Rosaleda, en el primer gran desplazamiento de la temporada, mostró el camino a los rojiblancos

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Nadie olvidará aquel día primero del último de los meses. El Granada desembarcó en Málaga y no lo hizo sólo, sino con más de mil aficionados. Fue el día en que David Tenorio bautizó el rebaño y lo guió hacia una victoria de peso que marcó el resto del mes y, posteriormente, la temporada. Porque todo cambió aquel día que los rojiblancos asaltaron La Rosaleda, inexpugnable hasta el momento, y dieron el mayor puñetazo en la mesa de Segunda con permiso de aquel gol de Ramos en un lugar de La Mancha.

Si por algo se ha caracterizado el cuadro de Diego Martínez ha sido por su inquebrantable talento para levantarse del golpe. Uno tan grande como el sufrido en Los Cármenes ante el Sporting habría dejado K.O. a cualquiera que sudara, pero los rojiblancos no entienden de toallas y así llegaron al duelo marcado en rojo desde julio. Derbi ante un Málaga que no convencía pero vencía, subiendo la cuesta de plata como el ciclista que apenas se percata del desnivel.

No fue sencillo. La peor noticia de diciembre llegó al poco de iniciarse el choque. Álex Martínez se lesionó de gravedad en el talón de Aquiles, una avería que le mantendría lejos de los terrenos de juego casi toda la temporada. El técnico gallego apostó por Quini y el equipo disimuló bien el golpe. En La Rosaleda, el Granada demostró que el camino no pasaba por el simple dominio o la brillantez, sino por la persistencia, la solidaridad en defensa y un poco de suerte. Como la que tuvo Montoro al rematar a puerta y encontrarse con una pierna malacitana amiga que desvió el balón a gol.

Tocó además viajar fuera dos semanas seguidas. Con el liderato del Alcorcón a tiro, el equipo granadino se plantó en Tarragona. Supo sufrir y llevarse el bote gracias a una gran jugad al contragolpe que acabó rubricando el 'Giraldillo' Pozo. Fue otro de esos encuentros que forjaron el carácter de este Granada. Los tres puntos auparon a los de Diego Martínez a un primer puesto del que ya no se bajarían en lo que quedaba de 2018.

La vuelta a casa demostró lo increíblemente difícil que se antoja un triunfo en Segunda. Ante un Real Oviedo que no terminaba de funcionar con regularidad, los de rayas horizontales tuvieron que aferrarse a la épica para sumar los tres puntos que mantuvieran el liderato en las garras rojiblancas. Ante un Champagne inspirado y cierta espesura a la hora de crear, tuvo que aparecer Adrián Ramos para desequilibrar la balanza con una definición impoluta de vaselina.

Ya en la última jornada del año natural, tocó desplazarse a las Islas Canarias, donde esperaba el Tenerife. El cuadro nazarí arrancó muy metido en el partido, asociándose con rapidez y rondando el marco rival. Así, en el minuto 10 ya había conseguido perforar la red local el almeriense Puertas. El equipo fue de más a menos tras el receso, sobre todo en el tema físico. Aún así, el talento brotó en algún contragolpe y se perdonó el segundo. Joao Rodríguez arrebató en el minuto 92 dos puntos al Granada, pero no el liderato.

El partido de oro

0 Málaga CF

Munir; Cifu (Haksabanovic, m.81), Diego González, Pau Torres, Ricca; Juanpi (Renato Santos, m.61), N' Diaye, Lacen, Ontiveros (Dani Pacheco,m. 46); Jack Harper y Gustavo Blanco.

1 Granada CF

Rui Silva; Víctor Díaz, Germán, Martínez, Álex Martínez (Quini, m.16); Fede San Emeterio, Montoro, Vadillo, Pozo, Fede Vico (Puertas, m.64); y Adrián Ramos (Nico Aguirre, m.82).

GOL:
0-1, m.54: Montoro.
Árbitro:
Soto Grado (colegio castellano-manchego). Amonestó a los locales Diego González y Haksabanovic así como a los visitantes Montoro y Rui Silva.
INCIDENCIAS:
Partido de liga disputado en el estadio La Rosaleda ante 22.988 espectadores (cifra oficial). Alrededor de 1.500 de estos espectadores eran granadinistas.