Granada CF

Una división de rachas

Montoro se lamenta tras no llegar a un balón ante el Sporting/Alfredo Aguilar
Montoro se lamenta tras no llegar a un balón ante el Sporting / Alfredo Aguilar

El Granada, que acumula tres jornadas sin ganar, tiene ejemplos recientes que demuestran que en Segunda la regularidad es casi imposible

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Tres jornadas sin ganar es algo que no gusta en ningún equipo, máxime cuando te hacen bajar puestos en la tabla. A pesar de que en las tres citas (ante el Numancia, Las Palmas y Sporting) el Granada quizá mereció más y arbitrajes acorde a lo que exige la categoría, los 'tropiezos', si así se le pueden llamar, le hacen perder cierto brillo en una temporada en la que estaba maravillando por su fútbol. Sin embargo, Diego Martínez, su entrenador, que a pesar de su juventud tiene experiencia suficiente en la materia, ha ido avisando de que esta situación tarde o temprano llegaría.

La Segunda división es una categoría plagada de trampas en la que más de la mitad de los equipos aspiran al principio del curso a pelear por estar entre los seis primeros y los demás por mantenerse. Sin embargo, con el paso de las jornadas todos van variando sus objetivos en función de unos resultados muy a menudo cambiantes. La regularidad es un bien escasísimo entre los que disputan la 'división de plata'. Sólo aquel Levante del ascenso hace dos temporadas apuntó a Primera desde el inicio del campeonato y nunca se apartó de la senda.

La temporada pasada estuvo plagada de ejemplos de equipos que acabaron subiendo a Primera o peleando por ello que vivieron momentos complicados en los que no eran capaces de ganar, y otros en los que no había quien los parara. Es el caso del Huesca, que finalizó la temporada segundo y por lo tanto se fue directo a la máxima categoría. Siempre fue uno de los candidatos, a pesar de que por presupuesto y plantilla, a priori, no estaba llamado a ello. Sólo un periodo de duda hizo pensar a aquellos que vaticinaban que no aguantaría hasta el final que su teoría se confirmaba. Ocho partidos sin ganar (cuatro empates y cuatro derrotas) justo en el último tercio del campeonato invitaban a ello, sin embargo, reaccionó con cuatro triunfos consecutivos que lo catapultaron a Primera.

También el Valladolid, que le siguió a la élite por el camino más largo, vivió un año de arreones en el que acabó con éxito, en un caso mucho más extremo que el del Huesca. El conjunto pucelano obtuvo una victoria en once partidos en la primera vuelta. El cambio de entrenador y la llegada de Sergio González hicieron virar radicalmente la dinámica. Acabó la temporada con una sola derrota, ocho victorias y dos empates en las once últimas jornadas, una racha que le sirvió para acceder al 'play off' y ascender.

Algo similar vivió el Zaragoza, que también en la primera vuelta parecía abocado a pelear por mantener la categoría y terminó soñando con el ascenso. Seis victorias seguidas entre la jornada 26 y la 31, y sin cesar al entrenador, Natxo González, pese a la incertidumbre, permitieron al equipo maño alejarse de la zona roja para asentarse entre los seis primeros y acabar tercero la liga regular. Su rendimiento bajó en el 'play off', quizá fruto del cansancio por la remontada previa.

Un caso muy parecido al del Sporting de Gijón, un recién descendido que por posibilidades económicas estaba obligado a estar entre los mejores, pero que en la primera vuelta anduvo despistado. Llegó a acumular hasta seis jornadas sin vencer. De la mano de Rubén Baraja, que sustituyó Paco Herrera, olvidó sus problemas previos con una impresionante serie de ocho triunfos consecutivos que se acumularon en una racha global de doce encuentros sin perder en los que sólo cedió dos empates.

Los rojiblancos, al contrario

El caso del Granada el curso pasado fue justo lo contrario. Siete jornadas sin vencer en el tramo final eliminaron cualquier posibilidad de regresar a Primera tras una buena primera vuelta. Oltra vivió el principio del fin con tres derrotas consecutivas que acabaron con su puesto. Morilla inició su corto periplo en el banquillo del primer equipo con una victoria muy sufrida frente al Numancia, pero a partir de entonces el equipo se hundió. La llegada de Miguel Ángel Portugal en un último intento de recuperar al grupo tampoco dio resultado.

No tiene que remontarse el Granada a ejemplos de años anteriores porque esta misma temporada se le ha sumado un rival a la pelea por estar entre los mejores de la categoría. El Cádiz ha pagado los problemas burocráticos que arrastra desde que la temporada pasada se destapó el 'caso Líbero', que afectó a varios de sus dirigentes en su etapa en Granada. Con Quique Pina y Juan Carlos Cordero fuera y la afición dividida, el plano deportivo se resintió. Le tocó esta vez sufrir en la zona baja desde el principio. Porque, tras arrancar el curso con triunfo, tuvo que esperar hasta la décima jornada para volver a sumar tres puntos de una tacada. Ocho jornadas que parecieron eternas.

Reaccionó ante el Lugo a domicilio (1-2) y desde entonces cuenta todos sus partidos por victorias, la mayoría de ellos con goleadas. El Elche sufrió el resurgir del equipo de Álvaro Cervera (5-1), igual que el Reus (2-0), el Córdoba (1-3) y las Palmas (4-1). Cinco victorias consecutivas que le han hecho escalar desde la antepenúltima posición hasta la séptima, a sólo un punto de la zona de 'play off'.

Cualquier despiste te puede llevar a precipitarte al vacío, mientras que la buena ola te lleva al éxito. Lo importante es llegar al tramo final fuerte mentalmente y cerca de la zona del objetivo, porque la regularidad es casi imposible.

 

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