La distancia no es el olvido

El presidente John Jiang ha estado más lejos que cerca dejando sin efecto el contenido del refrán

La distancia no es el olvido
JUAN TORRES COLOMERAGRANADA

Con el Granada se ha hecho trizas la frase proverbial del refranero popular español: «El ojo del amo engorda el caballo». Hay que estar siempre cerca del negocio para que este funcione y prospere, aconseja el contenido de dicho refrán. Todo lo contrario de lo que ha sucedido esta temporada en el club, demostrándose que nada es concluyente y todo es relativo si se actúa con objetividad y acierto al elegir las personas responsables que deben llevar a cabo un proyecto.

No es nada sencillo acertar. Entre otras cuestiones porque en esta España nuestra continúa funcionando más el nepotismo que el mérito y se valora más la imagen que el rendimiento, o la adulación que la profesionalidad. Hechos que se observan a diario en la mayoría de los centros de trabajo y en política cada cuatro años.

Lo cierto es que las empresas que mejor funcionan suelen ser las que muestran mayor acierto en la elección de sus profesionales, y el Granada ha sido todo un ejemplo de ello, incluso admitiendo que para la elección del cuerpo técnico y plantilla se hiciera de la necesidad virtud.

No es la primera vez que destaco el silencio reparador que ha envuelto al Granada este año. Tampoco es la primera vez que he manifestado que discreción no debe confundirse con inacción, porque aunque en el fútbol español se necesite habitualmente ruido mediático o social, tampoco viene mal un poco de meditación. El presidente John Jiang ha estado más lejos que cerca dejando sin efecto el contenido del refrán. Quizás sea la excepción, pero lo cierto es que el Granada, queramos o no, con él en la distancia, ha alcanzado una estabilidad institucional y deportiva que le eran necesarias.

Dicen que la distancia es el olvido. Así comienza el famoso bolero que cantó primero Lucho Gatica y elevó a las alturas Luis Miguel después. Esperemos que la gestión de John Jiang continúe contradiciendo la letra de tan famosa canción.