Tertulia

Diego Martínez y Pablo Pin, dos líderes y una difícil empresa

Diego Martínez y Pablo Pin, protagonistas de la charla. /Ramón L. Pérez
Diego Martínez y Pablo Pin, protagonistas de la charla. / Ramón L. Pérez

Los dos técnicos, cabezas prudentes de los dos equipos de la ciudad, charlaron sobre el rol del gestor de plantillas y lo aplicaron a lo empresarial

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Granada se asoma al deporte nacional desde dos picos, Alcazaba y Veleta, deseosa de que dos de sus equipos más representativos alcancen una nueva cota pronto, un Mulhacén simbólico que no es otro que la Primera División futbolística y la Liga Endesa. En ello están el Granada CF y el Fundación CB Granada, ambos bajo el firme mandato de dos líderes y gestores a la altura de tal hazaña. Diego Martínez y Pablo Pin exprimieron una tertulia–coloquio organizada por el Máster de Dirección de Empresas de la Cámara de Comercio que versó sobre tres valores intrínsecos del deporte: competir, liderar y entrenar. Como si de dos sherpas se tratara, los entrenadores explicaron qué supone para ellos el reto de comandar desde los banquillos dos expediciones cuyo destino es alcanzar su más alto pico, cómo lograrlo y cómo dirigir a «nuestro patrimonio más importante, que son los jugadores», como sentenció la charla Diego Martínez.

«Los entrenadores debemos dar un paso para aprender todos de otros deportes porque hace que haya mucha riqueza. Y no sólo eso, es importante que tus jugadores tengan inquietudes más allá de que quieran encestar con más porcentajes o ir a entrenar antes, sino también los idiomas, los másters o las carreras. Y creo que eso también se lo debe transmitir su entrenador, que tenemos que adaptarnos y posibilitarle esto», reflexionó Pablo Pin.

Preguntado por el concepto del líder, Diego Martínez explicó que «no tiene que ver con el yo, aunque puedas asumirlo. Te lo otorgan. Creo que el liderazgo antiguo que había ya no existe. Ahora hay diferentes tipos de liderazgo. Una cosa es el poder, que el mío es hacer los onces y decidir qué entrenar, pero no tienes la autoridad. Esa tienes que ganártela con credibilidad, confianza y aceptación». El pontevedrés parafraseó a Scariolo para definir el liderazgo de un entrenador como crear una armonía de roles. «Yo cojo un jugador como Eloy y le digo que debe ser un líder de entrenamiento, un ejemplo para los jóvenes de un jugador que entrena siempre a tope», dijo en referencia a esos distintos papeles de líder que pueden jugarse dentro de una plantilla. «Se piensa que faltan líderes como Maldini o Baresi, pero es que a lo mejor ahora hay otro tipo de vestuarios o de fútbol. No todos los equipos necesitan el mismo tipo de líder tampoco, a veces debes identificar a aquellos que pueden tener ese rol, es muy importante observar», aseveró Martínez antes de explicar la diferencia entre buen rollo en el vestuario y un clima de rendimiento óptimo. «Un buen clima competitivo no es sólo irse a cenar juntos por ahí, sino que haya respeto en el vestuario, una serie de reacciones a la derrota y confianza con los compañeros y todos los empleados del club», comentó a los asistentes el entrenador futbolístico.

De Phil Jackson a Monchi

Preguntados por ejemplos de gestores, Pablo Pin barrió para su propia cancha y expuso la figura de Phil Jackson, famoso entrenador que consiguió seis anillos para los Chicago Bulls de Jordan. «Era un poco filosófico. A mí me llama mucho la atención porque supo gestionar un vestuario con personalidades muy distintas», dijo Pin. Por contra, Diego Martínez se fue a dos figuras cercanas en su carrera como lo son Monchi y Unai Emery. «Destaco a Monchi, que tiene la habilidad de tener el ecosistema feliz. Todos lo queríamos, nos exigía, nos echaba la bronca, era nuestro pañuelo de lágrimas, y además lo hacía con todos, desde un empleado a un jugador infantil o a Rakitic», comenzó exponiendo el técnico que alabó de Emery su capacidad para tolerar la frustración. «Nos activaba y convencía a todos. No he visto a nadie llegar un lunes con tanta energía tras una derrota», dijo. «Los jugadores tienen también que gestionar muchas interpretaciones: la nuestra, la de los compañeros que no juegan, la de si ganas o pierdes, la del entorno,...» añadió el gallego, al que respondió Pin diciendo que «trato de hacer entender al jugador que no es el mejor si mete cinco canastas y que no es el peor si las falla».

Cómo convivir con la presión

«Es muy importante el equipo que te rodea, como mi segundo entrenador Raúl (Espínola). Ellos son el altavoz del entrenador y también el bombero que apaga los fuegos a este. Son muy importantes», comentó Diego Martínez. «Yo recuerdo un partido en Huelva en el que iba a coger a alguno del cuello en un tiempo muerto –bromeó– y mi ayudante me aconsejó, bien, que no era el momento», recordó Pablo Pin antes de abordar una cuestión crucial como la exigencia puesta en ambos equipos. «La exigencia puede llegar a ser agotadora en una parte de la temporada, porque puede ser una presión encima esa responsabilidad. Pero también te empuja a mejorar, crecer y no conformarte», explicó al respecto. «Yo no veo motivación en esa exigencia añadida, porque no podría desarrollar mi trabajo. Creo en generar unos valores como la transparencia y aceptar los contextos. Lo que no me gustaría como aficionado es que me engañasen y sí quiero que tengamos auto exigencia», respondió Diego Martínez, que confesó que los mejores momentos en Granada se los está brindando la afición ya que «lo mejor que me han dicho es que el equipo transmite, que la gente se identifique con el es muy importante». «Yo a los míos les digo lo que es el DNIde mi equipo, una identidad», lo retomó Pin.

Todo líder debe tomar decisiones, en el caso deportivo además de estar refrendadas por un plan de juego que puede mutar según el partido, se acompaña con las sensaciones. «Si quiero poner algo pensando que no va a ir bien, posiblemente no vaya bien porque no lo propongo convencido», contó el preparador del Fundación CBGranada. «Intento sesgar mi emoción cuando voy a tomar una decisión preguntando a mis ayudantes para contrastarla», comentó Martínez. «El plan 'B' es dársela a Vadillo, bromeó. Así son los líderes, serenos y prudentes, del deporte granadino.

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