Declaraciones

«Diego Martínez ha convencido a todos de lo que hay que hacer»

Cordero, en su rueda de prensa de despedida del Cádiz. /LA VOZ
Cordero, en su rueda de prensa de despedida del Cádiz. / LA VOZ

Juan Carlos Cordero, exdirector deportivo del Granada, cesado en el Cádiz en septiembre, alaba que el técnico rojiblanco «es fiel a su idea y no da bandazos»

RAFAEL LAMELASGRANADA

La carrera de Juan Carlos Cordero, exdirector deportivo del Granada, experimentó un vuelco el pasado 9 de septiembre. Por primera vez en casi dos décadas en esta faceta, sufría un despido. Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz, decidió cesar al cartagenero tras el mercado veraniego, con la plantilla ya confeccionada y recién cerrada la venta de Álvaro García al Rayo Vallecano, que dejaba como mínimo 4,5 millones de euros.

Tuvo que hacer las maletas, trasladar a su familia y ponerse a cambiar los colegios de sus hijos a toda prisa para regresar a Murcia. «Fue una decisión unipersonal e injusta por parte del presidente Manuel Vizcaíno. Dados los problemas que tiene con su otro socio, Quique Pina, en la empresa que controla el club, decidió prescindir de mis servicios sin ningún razonamiento deportivo, como él mismo ha reconocido en prensa cuando le han preguntado», argumenta Cordero.

En la actualidad se dedica a ver fútbol de todas las categorías, tanto por televisión como en los propios campos, sobre todo los fines de semana. Deja constancia de ello en Twitter, red social en la que se abrió una cuenta. «Cuando uno está de lleno en clubes, no es fácil ni mantenerse ni cumplir siempre con los objetivos. Ahora me toca esperar a que llegue un proyecto interesante, así que tengo que estar preparado para ello, manteniéndome al día de cómo están el mercado, los jugadores y equipos», explica.

Hace poco estuvo en Los Cármenes viendo al Granada, su anterior escuadra, y elogia la situación actual. «Es un conjunto serio y cuenta con lo más importante de esta categoría: el entrenador ha sido capaz de convencer a todos, desde jugadores a afición e incluso a los medios de comunicación, de lo que hay que hacer: la forma de jugar y la humildad necesaria y obligatoria para estar en los puestos altos. Todos van al son de Diego», subraya al tiempo que compara su manera de actuar con la de Álvaro Cervera, míster del Cádiz, próximo rival nazarí: «Trasladan a la gente de alrededor un método, una manera de convivir, de ir todos a una. Cuando vienen mal dadas son fieles a su estilo y no dan bandazos. Mantienen sus principios, transmiten confianza y los jugadores creen en ellos», abunda.

Enero es la primera ventana de fichajes que se pierde en años. Preguntado por qué cree que le faltaría al Granada, más que nombres da un perfil. «No creo en la figura del jugador que venga a salvarte o a solucionarte todos los problemas, menos en Segunda A, donde la igualdad es tremenda. Equipos como Zaragoza y Tenerife, con buenas plantillas, sufren para salir de abajo. Creo en reforzar para completar cada línea en caso de sanciones, lesiones y porque la división es exigente», profundiza antes de recordar a la afición nazarí: «Le deseo lo mejor, siempre me respetó y ojalá celebren el ascenso».

Regreso al conjunto amarillo

Cordero pasa por ser una persona pragmática y no quiere pensar por ahora en volver a Cádiz. «Tengo que estar preparado para un proyecto con independencia de lo que ocurra con Quique Pina. Ahora bien, si él recupera el Cádiz, u otro club, y quiere contar conmigo, yo estaré preparado porque juntos nos ha ido bien en lo deportivo. En la vida nunca se puede saber. Tampoco puedo estar esperando a que algo así ocurra. Estoy listo para escuchar a otros. Nuestra amistad no se ha resentido. Tenemos una forma de ver el fútbol que es compatible desde la discrepancia. Dos personas con carácter fuerte y personalidad hemos compartido una gestión con éxito, diciéndonos las cosas claras y sacando rendimiento», enlaza.

Se felicita de que el Cádiz haya levantado el vuelo y de la solvencia con la que encara este mercado invernal. Es por ello que no entiende la actitud de Vizcaíno y que tenga que acudir a los tribunales en abril. «Ha sido incomprensible y su guerra contra Quique Pina me ha dejado mal parado. Todos en Cádiz –consejeros, entrenador, futbolistas y afición– eran conscientes de que soy una persona íntegra, que he rendido y mi trabajo está ahí. Pero tengo que entender que en ese tira y afloja por el dominio del club que tanto daño está haciendo, al final la gente que llegó bajo el mandato de Pina se queda marcada y Vizcaíno ha querido romperlo. Si él piensa que es lo más conveniente, lo mejor para él y en beneficio del Cádiz, no me queda otra que aceptarlo aunque me parezca injusto».

Ya en Granada se caracterizaba por su cercanía, por estar encima de la actividad del club. «A día de hoy tengo comunicación semanal con Álvaro Cervera, cuerpo técnico, capitanes y el resto de componentes; gente que me ha rodeado y con la que tengo una relación magnífica porque mi forma de ser es clara y directa, para bien o para mal. El Cádiz tiene nivel para pelear por los puestos altos y creo que luchará por el ascenso. El equipo se ha recuperado y ellos se han abstraído de todo», asume sin haber hablado con su sucesor, Óscar Arias.

Sí sigue en la entidad David Navarro, quien también le acompañó en su etapa rojiblanca como gerente. «Él trabaja bien. Cuando nos marchamos de Granada, él siguió allí, y ahora ha pasado lo mismo en el Cádiz. Seguimos siendo amigos. Cuando ocurre algo así o bien te vas con quien te ha traído o bien te mantienes en tu puesto, porque él también tiene que darle de comer a su familia», explica.

 

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