Granada CF

Diego Martínez, cercano y prudente, se sienta en el Sillón Youll´never

Diego Martínez durante el acto, acompañado de Salvador García y Patricio Salvador. /F.R.
Diego Martínez durante el acto, acompañado de Salvador García y Patricio Salvador. / F.R.

El técnico confesó admirar a Fran Rico por estar siempre en predisposición de sumar, aunque no pueda jugar

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

El entrenador del Granada, Diego Martínez, acudió a un evento en el que se mostró cercano para con los 50 aficionados que asisteron para preguntarle. Sentado en el 'Sillón Youll´never', una rueda de prensa que cumple su segunda edición y en la que la afición toma el micro, el técnico abordó la actualidad del equipo, el día a día y hasta recibió con una sonrisa las peticiones, retos y bromas de los filipinos.

La primera pregunta que debió afrontar Martínez fue su pasado en la ciudad, aún no como preparador rojiblanco, y sus sensaciones cuando se presentó como nuevo responsable. «Siendo sincero, como entrenador hablamos con nuestro trabajo. Cuando llegué tenía una ilusión tremenda. Luego hay que desarrollar una idea, un proyecto. Lo que tenía claro que queríamos dar a la afición era transparencia. Me pudo ayudar concoer la ciudad. Sabemos que el punto de partida es no engañar al aficionado. Ser claros y transparentes», comentó. El gallego confesó que sus amigos en la ciudad le comentaban que había cierto distanciamiento entre la afición y las plantillas de, por ejemplo, hace dos temporadas. «Teníamos la ilusión de construir un equipo, algo que hace unas temporadas no se hizo por unas circunstanias u otras. Al final sois vosotros los que estáis aquí en Primera, Segunda y Tercera», explicó.

Habló sobre la situación personal de Puertas y el déficit de confianza con el que acabó el pasado curso. «Hay que intentar llegar hasta la persona y sus necesidades, que no son siempre las mismas. El trabajo mental tiene que ver mucho con el grupo, como nos mezclamos, el tipo de modelo de entrenamiento y de comunicación de todos. La clave siempre está en que el jugador quiera y su motivación», dijo Martínez para el que las expectativas, individuales y colectivas, son «muy dañinas».

También fue preguntado acerca del último encuentro, la derrota en Alcorcón. «La primera parte fue igualada. El disparo al larguero de Dorca fue mérito de ese jugador, pero no estaba mal defendida. Empezamos con algunas pérdidas que nos dieron inseguridad. La segunda creo que fue nuestra y estoy muy orgulloso del tiempo que jugamos en inferioridad», comentó, aunque quiso aclarar que no cree en el tópico de que con diez se juega mejor que con los once. «En Alcorcón tuvimos mejor rendimiento que resultado», aseveró.

El entrenador fue preguntado por Adela, una psicóloga que se interesó por el trabajo mental que hace el equipo. «Es importante. La trabajamos, hacemos práctica imaginada, planteamos ciertas situaciones que se pueden dar en el partido, porque la condición ideal no existe en el fútbol. Creo en la adaptación, no podemos controlar las circunstancias de un error en el arbitraje, un mal campo, un mal día o un gol en contra. Los futbolistas también pueden tener un mal día. Lo que hay es que ayudar y dar herramientas para reorientar la situación», explicó detenidamente.

Justificó su falta, por el momento, de respuesta a situaciones futuras, como el mercado de invierno o la hipotética clasificación para el 'play off'. «Creo que el equipo no está aún formado, pues necesitamos más tiempo para ajustar o para vivir otras experiencias competitivas, algunas positivas y otras negativas. El sábado ante el Almería cumplimos un cuarto de competición, queda mucho todavía», comenzó explicando. «Monchi decía que del 'quedate' al 'vete ya' había dos partidos. Así que, antes de pensar en invierno, vamos a llegar a diciembre. Ahora mismo pienso en ganar al Almería», contestó. Con respecto al final de temporada, el técnico recordó que hay 22 equipos, 22 grandes ciudades con posibilidad de subir al no haber filiales. «Estaremos donde nos merezcamos porque el verde no engaña. Hay que ser realistas y ojalá podamos competir junto a vosotros, que eso es muy importante. Competir todos. Hay grandes equipos: Las Palmas, Dépor, Tenerife, Sporting, Osasuna, Málaga,... La única presión que queremos es la alta en campo contrario para robársela arriba al Almería», afirmó Diego Martínez.

«Os sorprendería lo que algunos jugadores quieren conocer la historia del club, pero nunca llegarán al grado de vivencia que tenéis los aficionados. Nosotros tenemos a Manuel Lucena, que transmite un poco eso y está con nostros en el día a día. Algunos hemos jugado contra el Granada y otros en el mismo Granada», dijo antes de confesar que ve al club en un buen momento si se contempla la historia rojiblanca con perspectiva. «Me acuerdo por ejemplo de la mítica jugada contra el Quintanar del Rey, y luego haber estado en Primera. Pienso que estamos en un buen momento ahora», dijo ante un murmullo de aprobación que surgió instantáneo, quizá por el recuerdo no tan lejano de campos de barro.

Uno de los mayores aprietos, siempre de manera distendida, fue el que vivió el entrenador ante la petición de una aficionada que pedía poder entrar a los entrenamientos para estar tan cerca de la plantilla como hace unos años. El club confirmó por medio de Paula de la Peña, presente en el acto, que se intentan e intentarán hacer visitas a la ciudad deportiva y se comprometió a algún entrenamiento a puerta abierta ya que «Diego Martínez quiere estar con la ciudad y abierto a ella». El técnico aprobó la petición y dijo que un miércoles o un jueves se podría hacer sin problema, respetando siempre cierto protocolo en la seguridad. Otra petición, mucho más rotunda aunque dentro de lo distendido, fue la de un abonado cuyo primer carné de socio está expedido en 1940. «Hay una camiseta muy bonita que era azul y blanca, la del Recreativo», comentó con el deseo de que el club lo tenga en cuenta y la sustituya en futuras temporadas por la «negra, que nos trae la negra», bromeó. En otro aprieto lo pusieron al preguntarle por su 'niño bonito' del vestuario. «Cada uno pensara que es tal o cual. Pero mi niño bonito es el equipo. Sí es cierto que admiro muchísimo a Fran Rico. Está pasando por un proceso difícil y, aún sin perspectivas de pode jugar, está siempre en predisposición de sumar. Se ha ganado al vestuario sin poder jugar y eso es muy difícil. Nos aporta mucho en el día a día, dentro y fuera del terreno de juego», dijo sobre uno de los capitanes del equipo en una de sus respuestas más emotivas de la noche.

Por último, habló sobre el caso de Rodri y Adrián Ramos, a veces en el punto de mira por la falta de gol y no alabados por el trabajo que hacen para el equipo y que no tiene tantos focos como la definición de la jugada. «Por ejemplo, para mí una asistencia vale lo mismo que un gol y no es tan aplaudido», dijo el pontevedrés. Emocionado, declaró no poder pedir o reclamar nada a la afición, recordando el aliento que habían dado recientemente al equipo en Alcorcón. «El aplauso al terminar con el que despidió la afición al equipo, bajo la lluvia, tras perder. Eso nos hace querer mejorar y seguir. No puedo pedir nada a la afición», concluyó.

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