Granada CF

Diego se debate entre dos talentos

Fede Vico (i) y Diego Martínez se saludan/Pepe Villoslada /GCF
Fede Vico (i) y Diego Martínez se saludan / Pepe Villoslada /GCF

El entrenador del Granada apostó en Reus por Pozo en detrimento de Vico porque se adaptaba mejor a su propuesta pese a que el cordobés estaba en racha

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

El reto más complicado al que se enfrenta un entrenador cada temporada es conseguir que todos los jugadores de la plantilla estén contentos y motivados. Sólo puede elegir a once cada jornada, más tres recambios en caso de necesidad. Y, como es lógico, todos buscan un bloque al que dar continuidad para lograr estabilidad en el juego y en los resultados. Eso choca de frente con el mencionado objetivo de mantener el espíritu positivo en cada componente de la plantilla. En los jugadores, y en su trabajo en cada entrenamiento, más el rendimiento en los partidos, tiene la llave de su felicidad en forma de minutos.

El problema surge cuando hay más de once futbolistas que se merecen jugar. Todos no caben a la vez en el campo, lo impide el reglamento. Esa disyuntiva se le presenta desde hace varias semanas al entrenador del Granada, que ha encontrado la mejor respuesta por parte de sus jugadores. No le están poniendo precisamente fácil confeccionar el once en el sentido más positivo.

Diego Martínez estudia al milímetro cada detalle de cada partido. Lo hizo para enfrentarse al Reus y determinó que necesitaría un cambio en su esquema para conseguir la victoria, pues el campo, aunque las medidas digan lo contrario, es algo más reducido de lo normal y el juego directo tendría más peso. Apostó por dos delanteros, con Antonio Puertas en una posición más adelantada acompañando a Adrián Ramos. Eso se traducía en dos extremos más al uso, sin tantos cambios de posición en la zona de la mediapunta, así que Alejandro Pozo recibió la alternativa como titular.

La irrupción del menudo extremo sevillano significaba la suplencia de Fede Vico justo una semana después de completar su mejor partido desde que llegó a Granada. El cordobés logró su primer gol frente al equipo en el que se había formado, además de completar un partido redondo. Pero sus prestaciones se adaptaban en menor medida a la hoja de ruta ideada para Reus.

Verle entrenar al día siguiente con el grupo de suplentes fue una imagen que no se había visto hasta ahora, pues Fede Vico había sido siempre titular. Desde la pretemporada Diego Martínez lo escogió como su mediapunta de referencia. Su buen trabajo sin balón, incansable en la presión, le da un plus. Con la pelota en ocasiones ha estado más participativo aunque también ha habido algunas citas en las que se le ha visto poco.

Titular en todos los partidos menos este último, sólo ha conseguido acabar uno, ante el Rayo Majadahonda, ya que en el resto siempre ha sido sustituido en la segunda parte, generalmente por su evidente cansancio. Jugó incluso en la Copa del Rey ante el Elche, cuando la mayoría de habituales –todos menos el cordobés y su paisano Quini– pudieron descansar en aquel encuentro. En Reus comenzó en el banquillo pero no se quedó inédito, pues entró en el campo cuando restaban diez minutos para el final.

El cordobés, por ahora, acumula en esos ocho partidos de Liga 502 minutos (el noveno más utilizado), en los que ha conseguido un gol y una asistencia.

Detalles y números

Alejandro Pozo acordó su cesión al Granada mucho antes de que se hiciera oficial. El proceso de contratación se alargó demasiado por culpa del atasco en la 'operación salida'. Se marcharon Saunier y Joselu y del Sevilla Atlético aterrizaron el extremo sevillano y Fede San Emeterio ya con la primera jornada consumida. Pero Pozo no pudo ser inscrito hasta unos días después por culpa de los problemas económicos del club para ajustarse al tope salarial que impone la Liga, por lo que tampoco pudo debutar en la segunda jornada contra el Lugo.

Fue contra Osasuna cuando se produjo su estreno. 33 minutos en los que se le vieron ciertos detalles de su fútbol y, también, la ansiedad por querer demostrar todo lo que guarda. Su primera acción fue una entrada a destiempo que le costó la amarilla fruto de su exceso de revoluciones. Con el paso de las jornadas ha ido sosegando su carácter en el terreno de juego y con ello han llegado acciones de mucho talento, como el tremendo gol que logró en jugada personal en Extremadura.

La semana pasada, en su primer partido como titular, aportó una asistencia vital para lograr la victoria en Reus con el gol de cabeza de Puertas. No dejó de intentarlo en cada acción. El uno contra uno es su fuerte, con una velocidad difícil de contener que mantiene hasta los minutos finales pese a que pueda parecer frágil físicamente. Su fútbol vertical es una constante amenaza para cualquier defensa. Diego Martínez, ha explicado el propio futbolista, le pide precisamente eso: que dé rienda suelta a su imaginación. No frena su desparpajo porque sabe que de él pueden salir jugadas que decanten un partido a su favor.

El actual entrenador del Granada sabe bien de su potencial porque fue él quien lo hizo debutar en Segunda división con sólo 17 años, 5 meses y 28 días en el filial del Sevilla. Este verano se ha convertido en su valedor. Pozo encarna la nueva filosofía del club para este curso con menos posibilidades económicas que han obligado a tomar decisiones deportivas a veces complicadas de entender. El de Huévar del Aljarafe es un futbolista muy joven (19 años), con talento suficiente para destacar pero aún por explotar.

El Mallorca se presenta el domingo en Los Cármenes y Diego Martínez, con Vadillo, Puertas y Ramos fijos en ataque mientras les respete el físico, se debate entre darle continuidad al trabajo de Pozo y apostar por su verticalidad o devolver galones a Fede Vico para cohesionar el fútbol de ataque del conjunto rojiblanco.

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