El Informe

Continuidad para mirar más arriba

Los jugadores del Real Oviedo, durante un entrenamiento esta semana. /R. O.
Los jugadores del Real Oviedo, durante un entrenamiento esta semana. / R. O.

El Oviedo ha estado cerca en las tres últimas temporadas de lograr la clasificación para la fase de ascenso. Con pocos fichajes, aunque más contrastados, y una plantilla corta vuelve a fijarse como objetivo meterse entre los seis primeros

JULIO PIÑEROGRANADA

El Oviedo es otro de los históricos que compite en Segunda. Un club que saboreó la máxima categoría durante 38 temporadas y que cuenta con una considerable legión de seguidores, que permanecen fieles en los malos y en los buenos momentos de su historia. Durante doce años el club asturiano permaneció fuera del fútbol profesional, hasta que en 2015 regresó a Segunda y comenzó a vivir una etapa más llevadera.

En estos tres últimos cursos ha rozado la clasificación para disputar la fase de ascenso. Un noveno, un octavo y un séptimo puesto. La pasada campaña solo un gol le separó de haber terminado en la sexta posición para jugar esas eliminatorias. Ha dado pasos lentos que le van acercando a su objetivo. Para esta temporada su propósito vuelve a ser meterse en esa pelea para intentar dar el salto hasta Primera.

La confianza en el banquillo la volvió a depositar en Juan Antonio Anquela, un técnico humilde y muy trabajador, con el que se identificó la afición a pesar de los vaivenes que se vivieron durante el anterior ejercicio. El equipo tuvo muchas dificultades para puntuar fuera de casa, pero se estimó que fue más bien por culpa de no contar con una plantilla más equilibrada y también por el exceso de jugadores extranjeros.

El pasado verano la apuesta cambió. La política fue realizar pocos fichajes, aunque más contrastados, y dejar una plantilla corta para tratar de marcar un objetivo ambicioso. Dio la continuidad a muchos jugadores del año anterior. De esa forma se quedaron futbolistas significativos como Saúl Berjón, Carlos Hernández, Christian, Forlín, Johannesson, Mossa, Ramón Folch y Toché.

Se marcharon otros que no aportaron el rendimiento adecuado. Abrió la puerta de salida a Valentini, Diego Cotugno, Juan Carlos, Héctor Verdés, Francisco Varela, Linares, David Rocha, Yeboah, Fabbrini, Olmes y Mariga. Fueron futbolistas que en algunos casos no ofrecieron lo que se esperaba de ellos y se hizo necesario buscar sustitutos para reforzar de forma adecuada todas las líneas del equipo.

Las incorporaciones no fueron demasiadas y el propósito fue poner el punto de mira en jugadores que ya habían ofrecido buen rendimiento en los equipos en los que habían estado. Llegaron Alanís, Joselu, Ibrahima, Yoel Bárcenas, Javi Muñoz, Carlos Martínez, Nereo Champagne, Sergio Tejera y Richard Boateng. Hace unas semanas se materializó el fichaje del extremo canario Omar Ramos, que se encontraba libre, para paliar la marcha a un club de Malasia de Aaron Ñíguez.

El conjunto ovetense no termina de encontrar la regularidad esta temporada. Intenta no despegarse de los seis primeros puestos, pero encuentra dificultades para dar continuidad a los buenos resultados. Uno de sus problemas es la cantidad de goles que encaja. Sale a uno por partido. Solo ha mantenido su portería a cero en cuatro ocasiones. Alcanzar las eliminatorias de ascensos sigue como objetivo y no está dispuesto a rendirse en esa lucha hasta que tenga posibilidades.