Sin contagio entre el Parma y el Granada

El hecho de que John Jiang pierda su mayoría accionarial en la escuadra italiana no afecta a su apuesta rojiblanca, que es un referente por el control que tiene, su sostenibilidad y autosuficiencia

Sin contagio entre el Parma y el Granada
FERMÍN RODRÍGUEZ
Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Es probable que al aficionado del Granada le interese saber en qué afecta a su club el hecho de que John Jiang, el presidente chino, deje de ser el accionista mayoritario del Parma. En principio, en nada. Si algo ha caracterizado al expansivo proyecto futbolístico del empresario chino, que tantos bandazos y tan diferentes gestores ha tenido, es que en cada entidad se ha respetado la idiosincrasia de cada equipo, para bien o para mal.

En Parma, en Primera división desde el verano, no son las cosas como en Granada porque allí era hasta ahora el socio dominante, con el 60%, pero no el abrumador, pues en la casa rojiblanca tiene el 98%. En Italia le habían marcado un respeto a la estructura que se topó y estipulado un mecanismo de recuperación de acciones por parte del grupo que se las había vendido que se ha aplicado, circunstancia que no existe en el seno nazarí, donde sólo tenía que cumplir con los plazos de venta estipulados con Gino Pozzo. La escuadra de Emilia Romaña participa en un campeonato sin las reglas españolas del control financiero. En un país donde parecen convencidos de que un inversor es un tipo exótico al que le sobra el dinero y que pone la pasta que hace falta para fichar al Balotelli de turno -los de allí lo quisieron, de hecho- sin que el mecenas se preocupe en exceso de las cuentas ni de quién mueve los hilos.

El argumento expuesto por el grupo parmesano que ha recuperado su paquete accionarial, que existían «incumplimientos» por parte de John Jiang, es compatible con el hecho de que él quisiera plegar velas en un lugar donde no ha tenido el control férreo que sí tiene en Granada con Hope. No se aclara si son faltas documentadas o el mero hecho de no seguir sufragando cualquier ocurrencia para crecer. El interesante arranque en la Serie A quizás ha llevado a pensar a la plataforma que ahora va a mandar que aquel desplome del Parma histórico jamás volverá a ocurrir. Jiang dio viabilidad y ahora le arrebatan el báculo, aunque se quede con un 30%.

El patrocinador principal sigue sin confirmarse, aunque el club tiene varias líneas abiertas

En Granada se ha verificado que este empresario puede faltar a sus compromisos en tiempo y forma, pero también que, con el paso de los meses, parece haber encontrado un modelo que, aparentemente, ha tocado el suelo e iniciado una reconstrucción con epicentro en lo deportivo, pero que abarca el resto de niveles.

El sueño de Jiang se ha retocado muchísimo desde aquella presentación con la Alhambra como testigo. Parecía crecer un entramado faraónico, con tentáculos en varias ligas, incluida la inglesa, con los esfuerzos necesarios para que cada equipo tuviera base de sobra. Pero la estrategia ha variado. Hay un punto de confusión en el que no se sabe si no invierte más porque no quiere, porque no tiene o porque no puede, debido a la férrea legislación china que torpedea la salida de capitales. Su círculo, porque él lleva desde antes de pretemporada sin abrir el pico, aboga por esto último.

La única realidad es que no hay un contagio en Granada de lo de Parma, pues el conjunto de Los Cármenes se ha convertido en ejemplo de su actual política. Una apuesta por la sostenibilidad y la autosuficiencia, con el presupuesto financiándose a partir de los recursos que puede conseguir con su propia actividad, principalmente la revalorización y venta futura de futbolistas que, esta vez sí, iría a las arcas, no a un fondo de inversión.

Patrocinador principal sigue sin haber aunque haya varias líneas abiertas, y en la ciudad deportiva no han entrado aún las palas. Esto, y no lo que suceda en tierras transalpinas, es lo que puede preocupar al hincha del Granada. Y ganar el sábado, que es lo que mueve todo lo demás.

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