Granada CF

Brotes verdes y otros más maduros

Los jugadores del Granada se marchan decepcionados tras perder en el partido de Copa ante el Elche/Agencia LOF
Los jugadores del Granada se marchan decepcionados tras perder en el partido de Copa ante el Elche / Agencia LOF

El partido de Copa en Elche deja buenas noticias y algunas dudas entre los menos habituales

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Diego Martínez insistió en la rueda de prensa posterior al partido en Elche, en el que su equipo quedó eliminado de la Copa en su primera comparecencia, en que estaba «orgulloso» de sus jugadores. Compuso un once plagado de poco habituales –solo repitieron Fede Vico y Quini respecto al equipo de la Liga– y, con unas circunstancias muy adversas, estuvieron cerca de llevar la eliminatoria a la prórroga.

Los dos minutos negros en la primera parte, que se llevaron por delante a Adri Castellano (expulsado) y se cobraron un penalti de Nico Aguirre, fueron un lastre que arrastrar muy pesado para un Granada bisoño. Aun así, cerca estuvo a base de fe y brotes de talento de Pozo de lograr igualar un 2-0 en contra. Hasta ese momento de precipitación de los acontecimientos el conjunto rojiblanco se había ido haciendo al partido y al rival.

Acumuló tres buenas ocasiones de gol, con un disparo al larguero incluido, tras una primera fase de acoplamiento. El papel de los once futbolistas elegidos para la cita no era sencillo. Debían aprender a jugar juntos por primera vez, muchos de ellos debutaban en competición oficial esta temporada y debían saber gestionar la carga física y emocional. Precisamente este exceso de adrenalina fue el que le costó la expulsión a Castellano, muy acelerado desde el inicio.

El lateral izquierdo dejó claro que cuenta con muchos argumentos ofensivos pero carece de otros tantos fundamentos defensivos, que le costaron sufrir las continuas embestidas de Josan por su costado. Su caso fue calcado al de Allan Nyom hace nueve años, cuando debutó con el Granada en el Grupo IV de Segunda B. Se enfrentaba al San Roque en casa y a los siete minutos ya había visto la primera tarjeta amarilla. A los 37, uno menos del fatídico minuto de Castellano, vio la segunda y se marchó al vestuario. A pesar de eso se convirtió en dueño y señor de la banda derecha durante seis temporadas consecutivas. Aprendió de los errores.

También compañero en el filial la temporada pasada y esta en el primer equipo de pleno derecho es Pablo Vázquez, que acusó los nervios iniciales antes de asentarse en el partido para acabar siendo protagonista sorpresivo en ataque. En el centro de la zaga se mostró rápido en el corte, poderoso por arriba y sin complicaciones a la hora de mover la pelota. Algunos despistes que corregir se disiparon cuando tuvo a su lado a Víctor Díaz, que hace buenos a todos a su alrededor. Menos intenso estuvo José Antonio Martínez, al que le falta bastante rodaje por el momento y liberarse de ciertos dejes de su paso por la cantera azulgrana para adaptarse al juego del Granada actual.

Arriba, Juancho peleó como pudo contra dos centrales del Elche como Juan Cruz y Zotko que lo anularon por completo. Lo mejor fue su actitud, pues nunca dejó de intentarlo. Tuvo en su mano el primer gol del partido muy pronto. Fue su única ocasión real de gol. Necesitó mayor apoyo de José Antonio González, al que le faltó velocidad de piernas y de cabeza y una mayor intensidad en cada una de sus acciones.

Pozo, sin embargo, quema etapas con demasiada rapidez. El domingo pasado se coronó en Extremadura con un gol de enorme calidad pero necesitaba pasar una prueba de fuego como esta. En Elche el campo se le hizo eterno por momentos, sobre todo en la primera parte y el primer tramo de la segunda, en los que los locales dominaron y tocó correr detrás de la pelota. Pero encontró su momento cuando el equipo parecía muerto. Su ímpetu contagió al resto para ir a buscar el empate.

Un puesto bien cubierto

La mejor noticia para el Granada este pasado jueves en el Martínez Valero fue comprobar que su portería está muy bien cubierta esta temporada. Se prescindió de Varas por un asunto económico, pero también porque se creyó en una apuesta de futuro con mucho fundamento. Rui Silva, por ahora el titular, está cuajando actuaciones solventes, confirmando que cuenta con muchas y buenas cualidades. Pero, visto lo visto, no se puede sentir seguro en el puesto, pues Aarón Escandell oposita al mismo con fuerza. El valenciano debutó esta temporada tras comenzar la misma lesionado y cubrió el expediente con gran nota pese a recibir dos goles.

En ninguno de ellos –el primero de penalti– pudo hacer demasiado. Pero sí evitó situaciones comprometidas con su enorme atención para abortar cualquier acercamiento. Tiene un juego de pies de mucho nivel para el puesto, un punto a su favor.

Sacar una conclusión de la aportación individual de cada futbolista por un partido es complicado. Máxime cuando todos se expusieron sin los pesos pesados arropándolos en el campo. En un once con más habituales su rendimiento crecerá.

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