Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscripción Semestral + 2 Entradas Cine Megarama (valoradas en 13,60euros), ahora por 24'95euros

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app exclusiva sin publicidadNewsletters personalizadasEl Club: Ventajas, sorteos y actividades.

Bienvenido al club

Llama la atención tan desmesurado estruendo musical comparado con el silencio que envuelve al club

Una niña anima al Granada CF./RAMÓN L. PÉREZ
Una niña anima al Granada CF. / RAMÓN L. PÉREZ
JUAN TORRES COLOMERA

Dice la nueva Consejera de Fomento de la Junta que se ha encontrado, en los cajones públicos, diez proyectos diez, sobre el cierre del anillo de la ciudad, mientras esta lleva décadas estrangulada y asfixiada. No hay más preguntas señoría.

Sí cabría preguntarse, sin embargo, por qué el encargado de la megafonía del Nuevo Los Cármenes, ahoga con millones de decibelios lo más gratificante que puede escuchar un artista o un equipo de fútbol tras finalizar una convincente actuación: la ovación del respetable. Llama la atención tan desmesurado estruendo musical comparado con el silencio que envuelve al club, que no debe confundirse con inacción, pues el Granada CF hoy, como institución, se ha convertido en un espacio habilitado para la meditación, cuyo silencio reparador se expande hasta el vestuario. No es mala cosa si observamos lo que está sucediendo en otros clubes. La calma que rodea al equipo granadino, propiciada desde el resto de estamentos estructurales de la entidad, resulta tan transcendental en estos momentos como la entrega y el buen hacer de jugadores y cuerpo técnico.

John Jiang anda lejos. Pero ha dejado aquí su impronta oriental. El silencio. Un silencio imprescindible para favorecer la concentración de un grupo que necesita serenidad, para afrontar los partidos más decisivos del campeonato. Un ambiente de meditación que contrarresta el ruido occidental, tan arraigado en nuestro fútbol.

Ramón Azeez también ha llegado a este Granada en silencio. Lo ha hecho como el invitado que se presenta en una fiesta sin conocer a nadie. En sus primeras y breves apariciones anduvo deambulando por el salón con la copa de champán en la mano, sin entablar conversación alguna. Parecía observar simplemente.

Pero ya el domingo frente al Zaragoza, Azeez comenzó a relacionarse demostrando tener don de gentes y siendo consciente de dónde está. Bienvenido al club.