Una apuesta por la cantera más firme

José González, que aquí corta un balón en el partido de pretemporada contra el Elche, sube también a la primera plantilla.
/PASCU MÉNDEZ
José González, que aquí corta un balón en el partido de pretemporada contra el Elche, sube también a la primera plantilla. / PASCU MÉNDEZ

El mediocampista José González renueva por dos años y pasa al primer equipo como Aarón, Vázquez y Adri

ANTONIO NAVARRO GRANADA

Tras una primera temporada espantosa en la que el primer equipo estuvo lleno de futbolistas cedidos y el filial siguió tutelado por Gino Pozzo, John Jiang y su equipo hicieron propósito de enmienda y anunciaron que desde ese momento -verano de 2017- la cantera iba a ser uno de los pilares fundamentales en los que se iba a asentar el proyecto del Granada en los años venideros.

Otros equipos como el Málaga, el Sevilla o el Villarreal descubrieron el maná cuidando su fútbol base y acumulando promesas de futuro en su filial, que los abasteció en las últimas décadas con un buen número de jugadores de calidad a un precio irrisorio. Anteriormente, el Athletic llegó a levantar ligas y copas del Rey con esa filosofía y los clubes grandes invierten enormes sumas de dinero en sus equipos inferiores.

Es por eso que la nueva filosofía del Granada de John Jiang despertó aplausos e ilusión entre su afición, que este año convive con problemas como los límites en el presupuesto derivados de la reducción de ingresos televisivos o del impago del patrocinador principal del club de estos dos últimos años. La falta de patrocinador principal de cara a la temporada 2018/19 también inquieta en el entorno por la importancia que este ingreso suele tener en la economía de un club, pero la evolución del Granada en lo referente a su apuesta por la cantera es un aspecto positivo que está teniendo repercusión a corto plazo y que, de continuar en esa línea, puede deparar grandes alegrías al club y a sus seguidores a medio y largo plazo.

El Granada y su filial no enlazaban dos cursos con una categoría de diferencia desde 1998

Cuatro jugadores han subido del filial al primer equipo este año. El último en ser anunciado de manera oficial fue José González, que ayer quedó renovado por dos temporadas. El centrocampista de Puente Genil maduró mucho futbolísticamente hablando el año pasado en el Granada B y, además de ser un fijo en las alineaciones del filial, llegó a ir convocado en la penúltima jornada de Liga del primer equipo, la que le enfrentó al Sporting en el estadio El Molinón. Ahora, después de estar toda la pretemporada entrenando y disputando amistosos con 'los mayores', queda renovado hasta 2020 porque se confía mucho en la progresión de este jugador, que lucirá el número 24 en su camiseta. En una entrevista concedida a este medio el pasado mes de febrero, explicó que sobre el campo le gusta «construir juego, combinar arriba y desbordar entre líneas» y que su deseo sería parecerse a su ídolo de la infancia: Zinedine Zidane, que en su día también jugó como mediocentro ofensivo.

Antes de que José González ampliara su vínculo con el club, otros dos jugadores lo hicieron en lo que va de verano. El guardameta Aarón Escandell, uno de los mejores jugadores del filial rojiblanco el año pasado, también vio ampliado su contrato por dos años más y esta temporada peleará por la titularidad con Rui Silva, el otro portero de confianza del técnico Diego Martínez en un periodo en el que el futuro de Javi Varas, el otro meta de la entidad, no parece estar nada claro ya que desde el club nazarí se pretende facilitar su salida.

En una situación parecida se encuentra Adri Castellano. El futbolista cordobés demostró ser un lateral izquierdo de largo recorrido la pasada campaña, en la que Pedro Morilla y Rafa Morales sacaron lo mejor de él en el filial. El Granada anunció en junio su renovación por dos temporadas y su ascenso al primer equipo, en el que tendrá que pelear por el puesto con un compañero mucho más experimentado en el fútbol profesional como es Álex Martínez.

El cuarto jugador que empezó la temporada el año pasado en el Granada B y que este año estará en la primera plantilla es Pablo Vázquez, que rindió a un nivel sobresaliente y que terminó jugando en la división 'de plata' en la segunda vuelta, en la que fue cedido al Alcorcón. Vázquez ha convencido al técnico Diego Martínez y, aunque en su caso el club no ha anunciado su renovación, la continuidad del central en la entidad está asegurada.

El que sí tiene su renovación firmada es Héctor, defensa de 23 años que en julio entrenó con la primera plantilla, pero que finalmente repetirá esta campaña como miembro del segundo equipo rojiblanco.

El futuro

Existe la posibilidad de que un quinto jugador que se formó el año pasado en el Granada B acabe jugando en la primera plantilla rojiblanca. Se trata del delantero colombiano Juancho, que también puede actuar como extremo. En estos momentos es uno más dentro del primer equipo, pero su continuidad aún no ha sido garantizada. De los jugadores que el año pasado hicieron del Granada B un rival tremendamente difícil en el Grupo IV de Segunda B, y que incluso consiguieron que el filial tuviese opciones de jugar promoción de ascenso hasta la recta final de liga, los defensores Antonio Marín y Fran Serrano y los mediocampistas Isi y Andrés García son los que, en principio, más opciones tienen de seguir los pasos de sus ya excompañeros Aarón, Adri, Pablo Vázquez y José González por las buenas sensaciones del anterior curso liguero.

El ahora llamado Recreativo de Granada este año volverá a estar comandado por Pedro Morilla, el hombre que le sacó partido a los futbolistas citados. El técnico felicitó ayer a José González por el salto al primer equipo y subrayó en Twitter que «el trabajo de cantera tiene su sentido si los jugadores van dando pasos con pasión, trabajo, ganas de mejorar y paciencia. Todo llega a quien lo busca».

La temporada 2018/19 va a ser la sexta consecutiva del filial en Segunda B y también la segunda consecutiva en la que el primer equipo y el 'B' están separados por una categoría de diferencia, una circunstancia que lógicamente ayuda al trasvase de jugadores de un equipo a otro y que no se daba desde hace 20 años. Fue la campaña 97/98 la última en la que se dio esta circunstancia, con el primer equipo en Segunda B y el filial en Tercera. Desde entonces el filial casi siempre jugó dos categorías más abajo.

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