Granada CF

Abonados a fichar en el bazar invernal

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Trece jugadores nuevos llegaron al Granada en los tres últimos mercados de invierno

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Que el Granada anuncie fichajes en un mercado de invierno se ha convertido en una tradición tan arraigada en los últimos años como los mantecados que siempre retornan a los supermercados en estas fechas o las luces de navidad que año tras año alumbran nuestras calles.

Hubo un tiempo en el que la ventana de invierno era una oportunidad que los equipos con mayores problemas clasificatorios tenían para hacer algún cambio en su plantilla y mejorar su dramática situación. Ahora el mercado parece haberse globalizado y tanto los equipos mejor clasificados como aquellos que andan metidos en líos examinan las opciones de reforzar sus plantillas y mejorar aquellos aspectos en los que más han flaqueado antes del parón invernal.

El Granada es un habitual en este mercado de invierno y, al tener una plantilla tan corta, es de esperar que pese a su buena situación clasificatoria incorpore a algún jugador durante un mercado de fichajes que oficialmente transcurre entre el 1 y el 31 de enero. Sin embargo, que el club granadino mueva ficha a estas alturas de la competición es algo que no debería sorprender a nadie del entorno rojiblanco puesto que el Granada ha realizado cambios en su plantilla durante las tres últimas ventanas de fichajes de invierno, en las que firmó a un total de trece jugadores nuevos.

Cuando el club estaba regido por Gino Pozzo y presidido por Quique Pina era habitual que llegaran jugadores incluso en las temporadas en las que más cerca se estaba de alcanzar el objetivo. En la última campaña antes de que el mandatario italiano decidiese vender sus acciones del club, la 2015/16, el por entonces director deportivo de la entidad –Juan Carlos Cordero– asumió la mayor responsabilidad en lo referente a los cambios en la configuración de la plantilla: cinco altas (Jesús Fernández, Ricardo Costa, Doucouré, Isaac Cuenca y Barral) y cuatro bajas (Neuton Piccoli, Piti, Nico López y Thievy). De todos los fichajes los que mejor rendimiento ofrecieron fueron el veterano central Ricardo Costa, que fue titular indiscutible en la segunda vuelta junto a Jean Sylvain Babin, y el mediocampista Abdoulaye Doucouré, cedido por el club en el que en estos momentos está triunfando en la Premier League inglesa: el Watford.

El mediocampista Isaac Cuenca y el portero Jesús Fernández también aportaron a un equipo cuya incorporación más fallida fue la del delantero gaditano David Barral, un ariete con mucha experiencia en la máxima categoría pero que no logró marcar ningún gol como rojiblanco y cuya acción más recordada fue la simulación de un penalti ante uno de sus ex equipos, el Sporting, que permitió a los granadinos adelantarse en el marcador en un duelo de muchísima importancia en el que el entrenador sportinguista, Abelardo Fernández, declaró que el arbitraje sufrido en Los Cármenes había sido «un escándalo» y «una vergüenza» porque «nos han robado».

Revolución

Si en la anterior temporada el Granada de Sandoval había necesitado cinco fichajes para mejorar sus prestaciones, los movimientos de la entidad rojiblanca en el primer mercado invernal con John Jiang al frente del club (la 2016/17) también supusieron una revolución en toda regla en el interior del vestuario granadinista. El por entonces director deportivo, Javier Torralbo 'Piru', se afanó en intentar solucionar todas las imperfecciones del equipo, algo que no consiguió pese a lograr el pase de futbolistas muy interesantes.

De hecho, dos de los jugadores que llegaron al Granada en este mercado invernal del año 2017 siguen jugando de rojiblanco y están siendo dos de los nombres más destacados de esta temporada: el guardameta Rui Silva y el delantero Adrián Ramos.

Ambos llegaron en situaciones radicalmente opuestas y ofrecieron un rendimiento inferior al que el equipo necesitaba. El cancerbero portugués quedó a la sombra de Guillermo Ochoa, uno de los futbolistas que mejor rindió durante aquel año pese a ser el portero más goleado del campeonato. En el caso del atacante colombiano su situación fue de máxima exigencia por llegar cedido del Chongqing Lifan, equipo que lo había comprado al Borussia Dortmund alemán. Ramos marcó cuatro goles en 14 partidos, una cifra insuficiente para evitar el desastre de un equipo con enormes lagunas defensivas.

En total fueron seis los jugadores que llegaron aquel mes de enero (Rui Silva, Adrián Ramos, Ingason, Héctor, Wakaso y Kone) y siete los que abandonaron el equipo (Oier, Tito, Gabriel Silva, Javi Márquez, Jon Toral, Alberto Bueno y David Barral). El que más convenció a la sufrida afición rojiblanca fue Wakaso, que demostró calidad y compromiso en sus cuatro meses como futbolista del Granada. El internacional islandés Ingason aportó más bien poco en defensa, el lateral izquierdo Héctor Hernández se perdió por lesión varios de los partidos más importantes de aquella campaña y Kone resultó una gran decepción, pues estuvo más tiempo en la enfermería que sobre el terreno de juego (solo participó en dos partidos oficiales). La inclusión en las alineaciones de varios futbolistas del Granada B como Martin Hongla, Aly Mallé o Juanan Entrena en los últimos partidos del campeonato –con el equipo ya descendido– demuestra a las claras que la política de fichajes fue un fracaso tanto en verano como en invierno.

Dos cesiones

La última comparecencia hasta la fecha del club rojiblanco en un mercado invernal también resultó bastante decepcionante. El Granada de Oltra, que abrió el año 2018 en sexta posición, flojeaba en las bandas porque tan solo Darwin Machís y Pedro Sánchez estaban rindiendo a la altura que se les presuponía, siendo muy deficientes la mayoría de las actuaciones de Antonio Puertas y de Licá. El por entonces director deportivo de la entidad, Manolo Salvador, encontró la aprobación del técnico para abrirle la puerta de salida a Puertas (que finalmente se quedó en la plantilla) y a Licá (que se marchó al Os Belenenses portugués). Los números globales de aquella 'cosecha' en un momento en el que el Granada estaba muy cerca de su objetivo (los puestos de cabeza de Segunda división) fueron dos altas (Agra y Hjulsager) y tres bajas (Charlie Dean, Hongla y Licá).

Salvador Agra, que jugaba en la banda diestra y que llegó cedido por el Benfica, le quitó el puesto al alicantino Pedro Sánchez y terminó jugando 767 minutos repartidos en catorce encuentros oficiales. Ahora bien, sus mejores partidos fueron los primeros que disputó en el equipo granadino, siendo una figura más del puzzle en los duelos en los que el Granada tiró gran parte de sus opciones de ascenso como los jugados ante el Sevilla Atlético, la Cultural Leonesa, el Rayo Vallecano o la Unión Deportiva Almería. Acabó la temporada lesionado y sin poder jugar el último compromiso liguero ante el Cádiz, el equipo al que pertenece actualmente.

Por su parte, el danés Andrew Hjulsager –cedido por el Celta de Vigo– no cumplió las expectativas y no convenció a ninguno de sus tres entrenadores: ni a Oltra, ni a Morilla ni a Portugal. La aportación del futbolista a la causa rojiblanca se limitó a participar en seis encuentros, pero en ninguno llegó a jugar los noventa minutos reglamentarios.

 

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