Granada CF

Una visita de infausto recuerdo

Geijo y un joven Sergi Roberto, entonces en el Barcelona B, pelean por llevarse la pelota. /GECASPORT
Geijo y un joven Sergi Roberto, entonces en el Barcelona B, pelean por llevarse la pelota. / GECASPORT

El Granada salió goleado del Miniestadi la última vez que jugó allí ante el equipo de Luis Enrique | El árbitro se convirtió en el triste protagonista al no pitar dos claros penaltis a favor de los rojiblancos y dejarlos con nueve futbolistas

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

La alargada sombra del Barcelona como club poderoso se extiende a su filial. Aunque no puede aspirar al ascenso, hay veces, sobre todo en épocas pasadas, en las que el escudo pesaba sobre los árbitros que por el Miniestadi pasaban. Máxime si el rival de turno era un recién ascendido contestón pero con poco peso en el mundillo. Por eso la última visita del Granada, en la temporada 2010/11, se saldó con una contundente derrota (4-0) en la que influyó decisivamente la actuación arbitral.

Justo es decir que aquel Barça B era un rival de mucho peso futbolístico. Entrenado por Luis Enrique, y con jugadores que entonces eran prometedores jóvenes y hoy son estrellas consagradas como Sergi Roberto, Marc Bartra o Nolito, desarrolló un fútbol de marcado carácter influenciado por el estilo del primer equipo, del Barcelona de Guardiola que aquel curso ganó la Liga y la Champions League. Tan bien lo hizo el filial azulgrana aquella campaña que acabó tercero, aunque no pudiera subir a una categoría superior. Fue una de las sensaciones en Segunda división.

Cuando al Granada le tocó jugar en el Miniestadi se disputaba la jornada 33, época en la que todo empezaba a decidirse. Llegaban de lo más igualados a la cita, el filial cuarto y el rojiblanco quinto. Los de Luis Enrique estaban motivados, pues en el encuentro entre ambos de la primera vuelta le habían endosado los granadinistas y contundente 4-1 con la actuación estelar de Geijo, autor de los cuatro goles.

Le devolvió la goleada el Barcelona B (4-0) aunque en este caso con muchos más matices. Porque tras el gol inicial de Marc Bartra al cuarto de hora de partido le sucedieron dos claros penaltis a favor del Granada que el colegiado, Prieto Iglesias, no se decidió a pitar. Especialmente llamativa fue su salomónica decisión en el segundo de ellos, en el que Geijo picó el balón por encima de Muniesa y cuando se disponía a disparar este le trabó claramente por detrás. No solo era penalti, sino que además hubiera supuesto la segunda amarilla del joven central catalán y por lo tanto la expulsión.

Sí acertó a señalar una mano de Siqueira en el área contraria que conllevó la expulsión del lateral brasileño del Granada. Jonathan Soriano no logró anotar el castigo pero sí acertó antes del descanso para poner un 2-0 que complicó decisivamente la remontada.

Los nervios se apoderaron del conjunto de Fabri González en la segunda parte y, aunque el entrenador gallego intentó calmar los ánimos de su equipo con algunos cambios, acabó el partido con nueve futbolistas tras la expulsión de Allan Nyom a pocos minutos del final.

Un triste desenlace para los intereses granadinistas que comprimió mucho más la zona de 'play off', en la que el Granada siguió instalado pero vio recortada su ventaja respecto a los perseguidores. Al final se logró el objetivo de entrar en las eliminatorias de ascenso, sin embargo, fue un palo duro de superar por el marcador el cómo se produjeron los hechos.

Desde el 76

No era la primera vez que el Granada visitaba el campo del filial azulgrana. Lo ha hecho en varias ocasiones, siempre en Segunda división, y en todas ellas con un denominador común: no ha sido capaz de ganar nunca. Su primera visita fue en el año 1976 al pequeño escenario en el que entonces actuaba el filial del Barcelona, el Camp de la Fabra i Coats, situado al lado de la fábrica de automóviles Hispano-Suiza del barrio de San Andrés de Palomar de Barcelona, donde hoy en día se encuentran las instalaciones del Club Natació Sant Andreu. Tenía un aforo de 4.700 espectadores, la gran mayoría de pie. Aquel 11 de septiembre empataron a cero en la segunda jornada de Liga. Como ocurre ahora, el Granada era un recién descendido con pretensiones.

Ya la segunda vez que los rojiblancos se desplazaron a Barcelona para enfrentarse al filial azulgrana jugaron en su actual campo, el Miniestadi, inaugurado en 1982. Fue en la temporada 1983/84 y venció el equipo local por la mínima con un gol de Manolo Muñoz, que años después sería jugador del Granada, con el que vivió un ascenso a Segunda y el descenso a la 'división de bronce' un año después.

Las dos siguientes visitas se saldaron con dos empates, a cero en la campaña 84/85 y a uno en el siguiente curso. Desde entonces desapareció este duelo entre el equipo 'B' del Barcelona y el Granada.

El próximo sábado se vuelven a ver las caras con realidades muy distintas. El equipo de Gerard López pelea por mantener la categoría pero por el momento ocupa uno de los puestos que le mandan a Segunda B. Eso sí, llega a la cita con buenas sensaciones después de ganar con claridad en Tenerife. El conjunto de Oltra también ha recuperado sensaciones con el triunfo frente al Zaragoza. Además, a diferencia de su última visita al Miniestadi, ahora es un recién descendido con nombre y peso en la categoría. Se enfrentan los dos presupuestos más altos de Segunda división (alrededor de 18 millones cada uno) pero el potencial de ambas plantillas es muy diferente. Aunque ya se sabe, nunca se puede uno fiar de un impredecible filial.

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