Granada CF

Las 'travesuras' de Manolo al Granada

Las 'travesuras' de Manolo al Granada

Participó en una goleada del Villarreal que acarreó la caída al 'farolillo rojo' y fue clave para que el Albacete de Benito Floro tumbara el proyecto de Murado, también en 2ªB El director deportivo cuajó grandes actuaciones cuando se midió como jugador al club rojiblanco

Granada

Pese al descenso consumado a la Segunda división, el valenciano Manuel Salvador Serra (27/11/1963) está teniendo la oportunidad de conocer en esta nueva etapa que ha iniciado como director deportivo parte de la versión más opulenta y ambiciosa del Granada CF en los últimos tiempos. Y eso seguro que le habrá supuesto un enorme contraste con respecto a la imagen que le tuvo que quedar de aquella 'otra' entidad rojiblanca que conoció desde la relativa cercanía y que más que pelear por poder codearse entre los grandes lo que hacía era librar auténticas batallas por su propia supervivencia. Esa misma, en definitiva, que dormitó en la Segunda B durante la última fase del siglo XX y frente a la que el hoy dirigente se podría que decir que se mostró travieso en su etapa como jugador. Y es que aquel centrocampista que fue con capacidad para desenvolverse en ambas bandas de la medular, e incluso como lateral, hizo auténticas diabluras en prácticamente los cuatro encuentros en los que se midió a los nazaríes como profesional del Villarreal y el Albacete. Lo más señalado: en uno de esos envites marcó y así ayudó a convertir a los rojiblancos en colistas y en un par de duelos más firmó grandes actuaciones que sirvieron para que los nazaríes vieran las debilidades de uno de los grandes proyectos que esculpió para escapar de las alcantarillas del balompié nacional.

La primera de las 'trastadas' que le realizó al Granada CF tuvo lugar el 4 de diciembre de 1988, que es cuando con motivo de la décimo cuarta jornada de la Liga 1988/89 en el grupo cuarto de la categoría de bronce tuvo la oportunidad de rivalizar por primera vez con el conjunto que ahora le paga. El Villarreal en el que se había integrado durante el verano anterior ya había dado muestras de estar capacitado para volver a tratarse de una de las sensaciones después de haber saldado con cinco triunfos y seis derrotas los trece partidos jugados hasta entonces, lo que confluyó en que se presentara al choque de El Madrigal en calidad de ser el quinto clasificado. Por su parte, el Granada CF era penúltimo con sólo dos triunfos, lo que motivaba que en su banquillo ya se estuviera sentando el que era su tercer entrenador del curso: Enrique Pérez Pachín. Un cántabro al que le avalaba su pasado como jugador del Real Madrid y al que Manolo -que es así como se conocía a Salvador en su etapa de 'pelotero'-, amargaría su segundo choque al frente de los granadinistas. Y es que tras formar de inicio, el ahora director deportivo establecería el 2-0 parcial de una goleada por 4-1 con un tanto de muy bella factura. «Gilberto perdió el balón a la altura de la línea media y Manolo se hizo con él, se internó solo y ante la media salida de Toni se lo picó perfectamente», contó Nicasio García en IDEAL. Que es donde quedaría constancia de que el resultado registrado enviaba al Granada CF a la última plaza.

Sin duda, un mazazo que no pudo evitar ni siquiera Lalo Maradona -sustituto de Choya en el minuto 69- y que ya motivó que los nazaríes estuvieran prevenidos para el choque de la vuelta, que se celebró en el viejo Los Cármenes el 21 de mayo de 1989 (jornada 33) también con el valenciano actuando de principio hasta el final. Aunque con menor suerte, ya que esta vez se impusieron por 2-0 los que estaba volviendo a dirigir Eduardo Gómez 'Lalo'. Un triunfo vital ante los cuartos clasificados que permitía a los rojiblancos consolidarse en la misma décimo sexta plaza -fuera del descenso- que ya mantendrían hasta final de campeonato tras una sospechosa y agónica victoria final en el campo del Marbella (2-5) que bien valió la permanencia.

Y que es precisamente la que permitiría una nueva y última doble confrontación entre Manolo Salvador y el Granada CF en la temporada 1989/90. Esa en la que el ahora director deportivo seguía estando bajo el cargo de Benito Floro pero en aquel Albacete Balompié que se daría en conocer como 'El Queso Mecánico'. Y que frustraría toda opción de ascenso a Segunda del acaudalado proyecto confeccionado por el empresario José Antonio Murado.

No pareció, sin embargo, que habría tal desenlace el 8 de octubre de 1989, que es cuando a razón de la sexta jornada de Liga en el grupo tres se impusieron los nazaríes por 1-0 para cuestionar el liderato de los manchegos y ascender de la quinta a la tercera plaza. Que es algo que Manolo Salvador pudo haber evitado dado que aquella tarde fue una pesadilla. De hecho, en el minuto 19 realizó una gran jugada que le permitió plantarse solo ante el meta Torrano e incluso sortearle, no acabando en gol la jugada porque el balón se le fue escorado. Pero es que en el resto del encuentro estuvo tan atinado que el periodista Paco Vega lo definió en este diario como el jugador más peligroso de aquellos albaceteños que acabarían subiendo.

También a buen nivel Manolo rendiría en la vuelta (25/02/1990, jornada 25), que es cuando volvería a ser titular y a actuar hasta el final haciendo 'pupa' al Granada CF de otra manera. Contribuyó a la victoria por 2-1 que afianzaba al 'Alba' en esa única primera plaza que otorgaba el ascenso directo y que llenaba de dudas a los de José Enrique Díaz, que bajaron así de la segunda a la tercera posición -acabaron quintos- distanciándose de la referencia a siete puntos, una diferencia que ya resultaría insalvable. En aquellas los 600 granadinistas que hubo en el Carlos Belmonte pudieron ratificar que ni cosiéndole a faltas era sencillo frenar a Manolo, quien se sabía valer de la estrategia y la picardía. Y es que de alguna manera aquel futbolista que medía 175 centímetros y pesaba 68 kilos ya apuntaba condiciones para ser un eficiente director deportivo.

Con Urzaiz o Morientes

Pese a que el Granada CF sólo conoció su versión de bronce, Manolo Salvador llegó a militar en las dos principales categorías del balompié español tras haberse formado en el equipo de su pueblo, el CF Faura, y jugado con el Saguntino en Tercera (1987/88). Así, en Segunda llegó a jugar con el propio Albacete (1990/91 y 1996/97), el Atlético Marbella (1993/94 y 1994/95) y el Levante (1997/98), mientras que en Primera también con el 'Queso Mecánico': 1991/92, 1992/93, 1994/95 y 1995/96. Esta última fue su campaña más brillante como profesional, pues bajo el cargo de Benito Floro y de Iñaki Sáez disputó un total de 37 partidos de los que 35 fueron en condición de titular.

En el 'Alba' de Primera algunos de sus más destacados compañeros fueron los metas Conejo y Molina, el mediapunta Zalazar y los delanteros Urzaiz, Dertycia y Morientes, con quien precisamente el Granada CF estuvo en conversaciones la pasada campaña.

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