El corazón del Granada

Cuando una tapa granadina da nombre a una peña

La peña 'Remojón Granaíno', animando en Los Cármenes.

La peña güevejeña 'Remojón Granaíno', activa desde el año del ascenso a Primera, se muestra esperanzada por el nuevo modelo de gestión este verano. Confían en el rápido ascenso del club hacia Primera

GABRIEL S. CARACUELGRANADA

Si de verdad se atesora galanura y gallardía manejando la bola sobre el verde, no hay mapa de calor o estadística alguna que rompa la excelsa armonía generada entre el aficionado y jugador en cuestión. Lo mismo pasa en el santuario del esposo medio, es decir, en la taberna, donde siempre emerge alguna tapa gastronómica que sobresale sobre las demás y rebosa luz propia, sin necesidad de marketing. Ese romance a primera vista puede dar lugar a varias tesituras; la primera, que el local cuente con abonados sin carné pero muy rigurosos en cuanto a hora y exigencias; la segunda, que esa imponencia en el sabor y textura de lugar a una denominación novedosa de un círculo granadinista. En el caso aludido, la segunda opción ha sido la abordada, dando lugar a a la peña «Remojón Granadino», ubicada en el municipio de Güevéjar, y con muy buen gusto.

Esta afiliación conjunta hacia el vértigo se abordó el último año del ascenso a Primera, cuando la espectación en la ciudad por la gesta traía consigo una marabunta de nuevos asociados al club y a diversas peñas de toda la geografía nacional. Desde entonces, han acompañado al equipo en Los Cármenes, viajando desde este pueblo situado en la parte central de la Vega de Granada; a escasos 15 minutos de la capital nazarí en vehículo.

El baho de sus cánticos no se acota únicamente al recinto zaidinero, pues intentan, con el consenso de todos los peñistas, hacer un par de salidas por temporada. Por poner un ejemplo de sus vivencias como nazaríes en territorio ajeno, estuvieron hace dos temporadas en el Sánchez Pizjuán, cuando los rojiblancos se jugaban la permanencia y lograron endosar un 1-4 a un Sevilla que meditaba ya en su andadura por la Uefa Europa League. Cuenca por partida doble, El Arabi y Babín pusieron la Piedra Clave al arco de la campaña, limitadísima en cuanto a prestaciones como ha sido habitual estos últimos años en la élite.

Pero el momento de mayor júbilo, comentan desde la peña, es mayoritariamente el prepartido en los aledaños del estadio. Solo hay que darse una vuelta por el Zaidín un par de horas antes de la fiesta deportiva para percibir que su discurso coincide con el resto de los granadinistas: «se disfruta mucho en los bares con el resto de la afición, recibiendo a los buses de los equipos y riendo con los amigos. Creo que ese el verdadero sentido de una peña», comenta Santiago Romero, presidente de la agrupación güevejeña.

Confianza en lo que viene

No es fácil restaurar la confianza de quién ha sido defraudado durante tantos envites; pero el nuevo modelo de gestión ha calado en la esperanza de la peña de manera enérgica: «veo muy ilusionante el proyecto este año. Cuando vi funcionar al nuevo director deportivo, se percibió que las cosas marchaban a otro nivel. De hecho yo creo que este año volvemos a subir casi seguro».

Pero el arranque de la nueva época aún está entre bambalinas. E incluso algún detalle, según Santiago, ha sido amargo, como cuando te excedes con la pimienta en el Remojón: «la salida de Entrena me ha decepcionado mucho. Hubiese disfrutado de su presencia en esta etapa». Quién sabe si el bacalao es suficiente por ahora...

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