Granada CF

Suplentes que un día fueron intocables

Raúl Baena, en el partido ante el Albacete/Ramón L. Pérez
Raúl Baena, en el partido ante el Albacete / Ramón L. Pérez

La situación de algunos futbolistas de la actual plantilla del Granada ha variado mucho del inicio de curso a ahora

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Una temporada, máxime en Segunda división (42 jornadas), es demasiado larga para acomodarse. Los jugadores que un día parecen intocables son totalmente prescindibles solo una semana después. Eso es lo que le ha ocurrido a varios integrantes de la plantilla rojiblanca, que han pasado de jugarlo todo a no contar en exceso para su entrenador. Las lesiones en muchos casos les han castigado severamente. Así le ocurrió a Germán Sánchez. Durante la pretemporada demostró ser el zaguero en mejores condiciones, un estado de forma que mantuvo en los dos primeros partidos de Liga. Pero una inoportuna lesión en el pie le apartó dos meses del campo. En ese tiempo el club, viendo las carencias atrás, sorprendió con el fichaje de Chico Flores, libre, ya con la competición en marcha y el mercado de verano cerrado.

Ese movimiento jugó en contra del defensa de San Fernando, al que ya no se le puede considerar titular indiscutible. Sí ostenta el cargo de tercer central. Cuando uno de los dos titulares (Chico y Saunier) se ausenta, el entrenador del Granada acude a Germán. Y siempre ha cumplido. Puede sacar pecho de que de los ocho partidos en los que ha jugado (siete de titular), en cinco el conjunto rojiblanco ha acabado con la portería a cero.

Algo similar, pero con un mayor margen para haberse asentado, le ocurrió a Raúl Baena. Desde el principio asumió un papel principal, incluso siendo capitán. Jugó las once primeras jornadas como titular. Sin embargo, en el partido frente al Numancia se lesionó. Durante la semana previa arrastró unas molestias en el abductor. En el partido en Los Pajaritos sufrió un pinchazo en el gemelo que le hizo estar fuera mucho tiempo. Cuando regresó, Alberto Martín ya le había tomado la delantera como mediocentro de corte defensivo y Kunde se había instalado definitivamente en la medular, acompañando a Montoro siempre que el valenciano ha estado disponibles.

Baena ha tenido un papel testimonial desde esa jornada undécima. Ha contado con minutos en seis partidos más, salpicados en el tiempo, en los que apenas ha tenido incidencia. Su entrega en los entrenamientos y en los partidos es incuestionable, pero tampoco su aportación ha sido sobresaliente, lo que le ha relegado a un papel secundario de un tiempo a esta parte.

Cuestión de rendimiento

El caso de Espinosa no se puede explicar acudiendo a una lesión para frenar su progresión. La situación del talaverano es peculiar. Como los dos anteriores, formó parte de los ‘onces’ de Oltra con asiduidad. Desde que llegó estaba llamado a marcar la diferencia por su calidad. Detalles muy puntuales ha dejado a lo largo de sus 19 actuaciones. La irregularidad ha sido una constante en su temporada, por eso cuando Sergio Peña dispuso por fin de licencia federativa y alcanzó el tono físico óptimo se le plantó por delante en las alineaciones.

Espinosa perdió el puesto en el ‘once’ y en el banquillo. Pero de la grada fue rescatado cuando el peruano cayó lesionado en un partido con su selección. Durante ese tiempo tuvo una segunda oportunidad para demostrar todo lo que se le presuponía, pero no lo hizo. Incluso su entrenador lo probó en la banda izquierda cuando Machís se lesionó en el último partido del año. Ninguna de las dos fórmulas funcionó y Espinosa se ha convertido en habitual descarte de Oltra en cada convocatoria. Acumula ocho jornadas consecutivas sin ser llamado para formar parte de la lista de 18.

No es tan extremo el caso de Pedro, que sí entra en las convocatorias, pero ahora le toca el papel de revulsivo. Tres jornadas acumula el alicantino sentado en el banquillo después de haberlo jugado todo mientras ha estado disponible. 28 partidos (26 de ellos de titular), que suman un total de 2.220 minutos demuestran su importancia en el equipo durante gran parte de la temporada. A diferencia de Espinosa, Pedro sí aportó, y mucho, en el primer tramo del campeonato, donde sumó para la causa seis goles. Pero desde antes de acabar la primera vuelta empezó a dar síntomas de agotamiento en su fútbol. La llegada de Hjulsager y Agra en el mercado de invierno elevó el nivel y el de Aspe ha visto cómo le movían la silla.

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