Granada CF

El 'silencio' de la grada de animación

Gradas durante el partido entre el Granada CF y el Real Oviedo. /Alfredo Aguilar
Gradas durante el partido entre el Granada CF y el Real Oviedo. / Alfredo Aguilar
La Plazoleta

El fondo de entusiastas estuvo quince minutos sin cánticos como protesta por una supuesta falta de 'cariño' del club que la entidad niega

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGranada

Un extraño silencio presidió el fondo sur del estadio de Los Cármenes durante aproximadamente quince minutos, los primeros del partido. Allí donde se ubican, paradójicamente, los hinchas supuestamente más entusiastas, aquellos que configuran la actual grada de animación, renombrada como Grada 1931. Cuatro peñas se aúnan en ella: Fondo Sur, Malayerba, la Horizontal y Sección Kolokón. Durante ese rato, ni su megáfono se accionó, ni sus bombos atronaron, ni sus melodías amenizaron el encuentro. Un conflicto forzado entre esta facción y el club ha llevado a este escenario, aunque según quién cuente la historia, la versión difiere.

Desde el lado de estas peñas, al parecer hay representantes que se sienten algo desamparados por unas promesas de la entidad que dicen que no se están cumpliendo y así arrastraron al resto. Exigen una reunión para conocer cuándo les será suministrado cierto material comprometido, como bufandas, camisetas e instrumentos de percusión, así como saber en qué momento se establecerán los dos desplazamientos que garantizó financiar el propio Granada.

En el club, las personas responsables alucinan con algunas de estas aseveraciones. Según cuentan dentro, el problema viene porque ahora, para cualquier gasto, se exige la presentación de un presupuesto claro, no se liberan cantidades libremente, que luego no puedan justificarse adecuadamente. Esto ha llevado al retraso en la compra de las indumentarias, por ejemplo, que todavía no han sido adquiridas «porque algunos componentes no nos han facilitado sus tallas». Estos peñistas también critican que no se pagara por montar un tifo en un partido anterior, cuando «esto tiene que salir de ellos, no del club, y entonces ya se decide en función del gasto que se presente si se da el visto bueno o no», insiste la misma fuente interna.

Una de las despedidas en verano gana el juicio tras denunciar un forcejeo para quitarle el móvil de empresa

La controversia viene también porque dentro de esta grada hay personas que pretenden que se cambie de interlocutor por parte del Granada. Que deje de ser el responsable del área social, Gerardo Morales, y la relación pase a manos de Pedro González Segura, actual asesor externo, que entró hace varias semanas al club para ayudar a otros departamentos, especialmente en el de marketing. Le avala que mantuvo este tipo de tratos durante su trayectoria anterior, antes de que Quique Pina le despidiera tras su particular 'guerra'. Su llegada contó con el beneplácito expreso ante el actual presidente, John Jiang, de los Veteranos del club, especialmente los más jóvenes. Algunos de ellos, como Francis Hernández o Rubén Torrecilla, ahora forman parte del cuerpo técnico de José Luis Oltra.

El lío en este sector procede, en parte, de la 'limpieza' forzosa acometida esta campaña para regularizar la situación de los casi 500 miembros de este grupo conjunto, con el fin de que se acaben problemas que vienen de viejo, relacionados con denuncias que han obligado a soltar sumas importantes por las demandas de Antiviolencia, o la venta ilegal de entradas, destapadas en su día. El diálogo, como en todo, es la solución que interesa a todo el mundo. Sensibilidad ante peticiones lógicas que haya pero entendimiento de que el club no se va a saltar la legalidad, cumplirá las normas y no va a permitir que aquello prebendas a unos pocos. El resto de la afición afeó su quietud inicial.

La agresividad se paga

Las formas utilizadas en algunos despidos este verano en el seno del Granada dejaron mucho que desear, sin entrar en la valía profesional de los que se marcharon. Ya se comentó que en algunos casos, se había llegado a la coerción. Una de las trabajadoras que se tuvo que marchar obligada denunció un forcejeo para arrebatarle el móvil de empresa, que le supuso una lesión en la muñeca con una de las responsables de la dirección. Gracias al parte médico, ha sido indemnizada.

De aquel grupo de Whatsapp entre varios trabajadores y la supuesta filtración de información 'clasificada' al exterior no ha habido novedades. La mayoría dejaron limpios sus terminales y sus correos. Si había algo punible, de momento no ha servido para llevar a nadie ante los tribunales. Ahí la posición del club no fue tan limpia como con la grada de animación.

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